El Acuario de Gijón cumple veinte años convertido en uno de los espacios más reconocibles del paseo de Poniente y en parada casi obligada para quienes visitan la ciudad. Dos décadas después de su apertura, y ocho años tras la llegada de Rain Forest a su gestión, el equipamiento afronta un aniversario muy especial con la vista puesta tanto en el turismo como en la ciudadanía gijonesa.
Lejos de centrarse solo en una celebración puntual, el centro prepara un año entero de actividades en 2026, con propuestas pensadas para familias, escolares y público local. La previsión de superar las 200.000 visitas y batir un nuevo récord refuerza la idea de que el acuario no es solo una atracción turística, sino un recurso educativo de primera línea sobre el mundo marino.
Veinte años en Poniente: un recurso ya integrado en la vida de Gijón

Desde su apertura en la zona de Poniente, el acuario se ha consolidado como un lugar de visita recurrente tanto para quienes viven en Gijón como para quienes llegan a pasar unos días a la ciudad. En 2024 recibió en torno a 203.000 personas y las previsiones para 2025 apuntan a superar con holgura esa cifra, justo antes del año del 20 aniversario.
El Ayuntamiento de Gijón y la dirección del Bioparc Acuario de Gijón subrayan que el centro se ha convertido en una pieza clave del atractivo turístico local, pero también en una herramienta de divulgación científica y ambiental dirigida especialmente a la infancia y la juventud. De hecho, el concejal de Relaciones Institucionales, Jorge González-Palacios, ha destacado que el equipamiento es ya percibido como un elemento que forma parte de la identidad de la ciudad.
El director del acuario, Alejandro Beneit, insiste en que el objetivo para esta nueva etapa es que la ciudadanía «redescubra» el espacio, reforzando la idea de que se trata de un recurso cercano, accesible y con un papel activo en la vida cotidiana de las familias gijonesas.
Para dar mayor visibilidad al aniversario, se ha presentado un logotipo específico del 20 aniversario en el que aparecen una tortuga marina y una aleta de tiburón. La imagen hace referencia, por un lado, al CRAMA, el centro de recuperación de tortugas marinas del propio acuario, y por otro a los escualos más emblemáticos de la colección, conocidos popularmente como Currín y Elisa.
Programación especial del 20 aniversario y gran acto en junio

Con motivo de las dos décadas de funcionamiento, el Bioparc Acuario de Gijón está preparando una programación conmemorativa que se desplegará a lo largo de todo 2026. Aunque el detalle de la agenda se presentará formalmente en febrero, ya se han adelantado varias líneas generales y algunos hitos destacados.
Entre las propuestas previstas figuran exposiciones específicas, actividades integradas en el recorrido y acciones especiales pensadas para distintos públicos. Además, se ha anunciado un gran acto central de aniversario que tendrá lugar en las propias instalaciones de Poniente el 10 de junio, coincidiendo con la fecha clave de la efeméride.
Las actividades arrancarán desde el mes de marzo con sorpresas repartidas a lo largo de todo el año, de manera que cualquier visita en 2026 tenga algún guiño a este 20 aniversario. La idea es combinar acciones divulgativas, actividades familiares y propuestas participativas que permitan reforzar el vínculo del acuario con la ciudad.
Además de la programación específica de aniversario, el centro mantendrá campamentos temáticos y actividades de vacaciones, como los ya habituales programas de Navidad que mezclan educación ambiental, ciencia y dinámicas creativas para escolares.
Pase Anual B!: visitas ilimitadas y ventajas para la infancia
Una de las piezas clave de la estrategia para acercar el acuario a la ciudadanía es el Pase Anual B!, que vuelve a ponerse en marcha con motivo del 20 aniversario. Este carné de socio permite realizar visitas ilimitadas durante todo un año, además de acceder a ventajas en actividades educativas, campamentos y celebraciones familiares.
El Ayuntamiento y la dirección del acuario han insistido en que, un año más, el pase seguirá siendo gratuito para los niños asturianos, con la voluntad de que ninguna familia se quede fuera por motivos económicos. El carné está disponible tanto para renovaciones como para nuevas altas, con un plazo de solicitud abierto hasta el 31 de enero.
El Pase B! incluye también, como incentivo añadido, una visita sin coste al año a Bioparc Valencia y Bioparc Fuengirola, otros parques gestionados por la misma compañía, Rain Forest. De este modo, las familias pueden aprovechar la tarjeta para conocer otros espacios centrados en la biodiversidad, más allá del entorno marino.
Según ha explicado el director, la intención es que este pase anual se convierta en una puerta de entrada estable a la divulgación marina, de manera que los más pequeños se familiaricen con el acuario como un lugar habitual en su día a día y no solo como una visita puntual.
En paralelo, el centro mantiene sus tarifas generales para quienes acuden sin pase: la entrada diaria se sitúa en 21 euros para el público general de 15 a 64 años, 12,50 euros para menores de entre 3 y 14 años y 13,50 euros para mayores de 65, siempre con descuentos aplicables mediante la Tarjeta Ciudadana de Gijón.
Visitas guiadas gratuitas para residentes durante 2026
Con el objetivo de reforzar la relación con la población local, el acuario pondrá en marcha un nuevo programa de visitas guiadas gratuitas para residentes en Gijón a lo largo de 2026. Esta iniciativa ha sido anunciada tanto por el concejal Jorge González-Palacios como por el director Alejandro Beneit.
Las visitas permitirán recorrer el acuario acompañado por personal especializado en bienestar animal, conservación y divulgación científica, ofreciendo una mirada más profunda al trabajo que se desarrolla tras las peceras y los tanques. Se trata de una forma de mostrar el «lado oculto» del equipamiento y explicar con detalle los proyectos que se llevan a cabo.
Para poder participar en estas rutas guiadas bastará con presentar la Tarjeta Ciudadana o el propio Pase B!, un requisito pensado para identificar a los residentes y facilitar el acceso a toda la comunidad. En los próximos meses se detallará el sistema de inscripción y los horarios disponibles.
Desde el Ayuntamiento se insiste en que este programa pretende que la ciudadanía pueda redescubrir un recurso que siente como propio, reforzando la idea de que el acuario no solo está orientado al visitante ocasional, sino que también forma parte de la oferta cultural y educativa de quienes viven en Gijón todo el año.
Educación marina y proyectos europeos: Escuelas Azules
El compromiso del Bioparc Acuario de Gijón va más allá de la exhibición de especies marinas. Una de las líneas de trabajo más destacadas en esta nueva etapa es el impulso al proyecto Escuelas Azules, una iniciativa de ámbito europeo fomentada por el CSIC que busca acercar el conocimiento sobre los océanos a los centros educativos.
En el caso de Asturias, el acuario asume el papel de coordinador regional de estas Escuelas Azules, acompañando a los colegios en la incorporación de contenidos marinos en su día a día. Según ha explicado Beneit, ya hay ocho centros certificados y la previsión es que el número crezca de forma notable de cara a 2026.
Entre los primeros participantes se encuentra el colegio público Rey Pelayo, que ya ha obtenido la certificación. De hecho, alumnos de quinto de Primaria de este centro acudieron al Ayuntamiento en la presentación de la nueva campaña del Pase Anual B!, reforzando el vínculo entre comunidad educativa, administración local y acuario.
Gracias a este programa, el acuario busca que los escolares se familiaricen con conceptos como biodiversidad marina, contaminación de los océanos o conservación de especies, no solo a través de visitas puntuales, sino integrando estos temas en proyectos y actividades continuadas a lo largo del curso.
Conservación, investigación y CRAMA: el otro lado del acuario
Además de su vertiente turística, el Bioparc Acuario de Gijón mantiene una línea de trabajo constante en conservación, investigación y recuperación de fauna marina. Este compromiso forma parte de las obligaciones asumidas por el centro y se refleja en diversos proyectos que se desarrollan de manera continuada.
Uno de los más visibles es el CRAMA, el centro de recuperación de tortugas marinas, que ha adquirido un peso simbólico importante dentro del propio acuario. La presencia de la tortuga en el logotipo del 20 aniversario pone de relieve el papel de este espacio en el rescate, cuidado y posterior devolución al mar de ejemplares heridos o en situación de vulnerabilidad.
El acuario participa también en programas de investigación y divulgación científica, ya sea en colaboración con instituciones como el CSIC o mediante acciones propias orientadas a mejorar el conocimiento sobre el medio marino. Estas iniciativas se integran en gran parte de la programación educativa dirigida tanto a escolares como a público general.
Desde la dirección se subraya que todas estas líneas de trabajo tienen un objetivo común: promover una relación más responsable con los océanos, ayudando a comprender los retos a los que se enfrenta la biodiversidad marina y ofreciendo herramientas para que la ciudadanía pueda implicarse en su protección.
Con la mirada puesta en su 20 aniversario, el Acuario de Gijón se prepara para un año intenso en el que combinación de celebración, divulgación y participación ciudadana será la tónica dominante. Entre el aumento previsto de visitas, la apuesta por el Pase Anual B!, las visitas guiadas gratuitas para residentes y proyectos como Escuelas Azules o el CRAMA, el equipamiento gijonés refuerza su papel como espacio de referencia en turismo, educación y conservación marina tanto en la ciudad como en el conjunto de Asturias.