La llegada del buen tiempo siempre nos empuja a buscar el frescor del mar, pero este año los bañistas de la costa este de Estados Unidos andan con un ojo puesto en el agua y otro en la arena. Los recientes avistamientos de tiburones blancos en las inmediaciones de Nueva York y Nueva Jersey han hecho que más de uno se lo piense dos veces antes de darse un chapuzón, especialmente tras confirmarse que varios ejemplares de gran tamaño merodean por zonas muy populares.
Aunque para nosotros en Europa esto nos pille un poco lejos, la realidad es que el comportamiento de estos escualos y el uso de tecnologÃa para su rastreo son temas que interesan a cientÃficos de todo el mundo. Ver cómo organizaciones como OCEARCH monitorizan a estos gigantes nos ayuda a entender mejor los ecosistemas marinos, aunque la presencia de «invitados» como Quint o Nori en playas tan concurridas como los Hamptons no deje de ser una noticia que pone los pelos de punta.
Identificación de ejemplares: Quint y Nori en el radar
Uno de los protagonistas de esta temporada es un ejemplar bautizado como Quint, un tiburón blanco que alcanza casi los tres metros de longitud y que ha sido localizado merodeando la costa sur de Long Island. Este tipo de seguimientos no son fruto de la casualidad, sino del trabajo constante de entidades que se curran mapas interactivos para que sepamos por dónde andan estos animales en tiempo real.
Por otro lado, no podemos olvidarnos de Nori, otro ejemplar de unos 2,7 metros que se dejó ver por los Hamptons a principios de mayo. Lo curioso de este animal es su capacidad de desplazamiento, ya que tras su paso por Nueva York fue detectado mucho más al norte, llegando incluso a aguas canadienses, similar al seguimiento de Contender en Canadá, lo que demuestra que estos animales no se quedan quietos en un solo sitio.
Para los que nos gusta seguir estas cosas desde casa, existen plataformas como Sharktivity o el mapa global de OCEARCH. Estas herramientas permiten ver los movimientos migratorios de los tiburones con una precisión asombrosa, algo que en las costas españolas también empezamos a ver con proyectos de marcado de tintoreras y otros escualos del Mediterráneo y el Atlántico.
El sorprendente comportamiento del tiburón dusky
Pero no todo el protagonismo se lo lleva el gran blanco; los investigadores están alucinando con el tiburón dusky. Recientemente, se ha grabado a esta especie cazando focas cerca de Nantucket, un comportamiento que hasta ahora no se habÃa documentado en vÃdeo y que ha dejado a los cientÃficos con la boca abierta por la agresividad y destreza mostrada.
La cientÃfica Megan Winton ha señalado que este hallazgo es un hito para la biologÃa de tiburones marinos, aunque reconoce que saber que hay otra especie cazando cerca de las playas no va a entusiasmar precisamente a los turistas. El dusky es más difÃcil de identificar a simple vista, pero se caracteriza por su hocico redondeado y unos movimientos que recuerdan bastante a los de una serpiente bajo el agua.
Aunque este animal no suele buscar problemas con los humanos, el hecho de que se acerque tanto a la orilla para buscar alimento obliga a las autoridades a reforzar la vigilancia costera. Al final, el mar es su casa y nosotros solo somos visitantes, por lo que entender sus patrones de caza es vital para evitar cualquier susto innecesario durante las vacaciones.
Protocolos de seguridad y consejos para los bañistas
Cuando un socorrista detecta una aleta cerca de la orilla, no se anda con chiquitas: el protocolo se activa al instante con silbatos y megáfonos. En las playas de Estados Unidos, es habitual ver la bandera morada o roja, lo que indica que hay fauna peligrosa cerca y que nadie debe meterse en el agua hasta que los expertos den el visto bueno, normalmente una hora después del último avistamiento.
Desde el Departamento de Conservación Ambiental de Nueva York han lanzado una serie de recomendaciones que bien podrÃan aplicarse en cualquier parte del mundo. Por ejemplo, sugieren evitar el baño si vemos grandes bancos de peces o aves lanzándose al agua en picado, ya que suele ser una señal clara de que hay depredadores alimentándose justo debajo de la superficie.
También es fundamental evitar las horas del amanecer y el atardecer, que es cuando muchos tiburones están más activos. Lo ideal es nadar siempre en grupo y no alejarse demasiado de la orilla, manteniendo una distancia prudencial de las zonas donde suelen descansar las focas, que son el plato principal en el menú de los grandes blancos.
Mantener la calma y estar informados es la mejor herramienta que tenemos para disfrutar del mar con respeto. La tecnologÃa de rastreo satelital y el trabajo de los servicios de salvamento permiten que, a pesar de la presencia confirmada de estos animales, las playas sigan siendo lugares seguros siempre y cuando se sigan a rajatabla las indicaciones de los profesionales y se use el sentido común antes de dar cada brazada.