La Profepa ha informado del aseguramiento de 719 ejemplares de pepino de mar que se encontraban en dos vehĂculos abandonados a la altura del kilĂłmetro 157 de la carretera que une Mexicali con San Felipe, en Baja California. Los hechos se produjeron el 24 de septiembre, cuando el personal de la procuradurĂa acudiĂł al lugar tras una peticiĂłn de apoyo de la FiscalĂa General de la RepĂşblica con sede en San Felipe y de la SecretarĂa de Marina.
En el operativo se localizaron neveras portátiles con bolsas de plástico transparentes en el interior de ambos coches. El cargamento carecĂa de documentaciĂłn que demostrara su origen legal, por lo que los ejemplares y los vehĂculos quedaron a disposiciĂłn del Ministerio PĂşblico de la FederaciĂłn. La dependencia federal presentĂł además una denuncia penal por un posible delito contra la biodiversidad.
IntervenciĂłn en el kilĂłmetro 157

El primer coche contenĂa dos neveras portátiles. En una de ellas habĂa una bolsa con 196 pepinos de mar y en la otra, otra bolsa con 175. En el segundo vehĂculo se encontrĂł una tercera nevera con dos bolsas, que albergaban 181 y 167 ejemplares, respectivamente. La suma de todas las piezas aseguradas ascendiĂł a 719.
Las autoridades no hallaron papeles que acreditaran la procedencia de los animales. Por eso, junto con los dos automóviles, los pepinos de mar fueron puestos a disposición del Ministerio Público Federal. La Profepa sostiene que continuará colaborando en operativos de inspección en tránsito para frenar el tráfico de especies, sobre todo de aquellas que cuentan con algún régimen de protección.
El caso se enmarca en la vigilancia sobre el comercio y transporte de fauna marina. La especie implicada, Isostichopus fuscus, es un pepino de mar que se encuentra bajo protección en México y cuya captura, acopio, transporte o comercialización ilegal puede perseguirse penalmente.
Especie amenazada y castigos previstos

La normativa mexicana incluye a este organismo en la NOM-059-SEMARNAT-2010, dentro de la categorĂa de especie amenazada. TambiĂ©n aparece en el ApĂ©ndice III de la ConvenciĂłn sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, conocida como CITES, lo que implica controles sobre su aprovechamiento y comercio internacional.
El artĂculo 420, fracciĂłn II Bis, del CĂłdigo Penal Federal contempla penas de uno a nueve años de prisiĂłn y multas de 300 a 3.000 dĂas multa para quien capture, transforme, acopie, transporte, destruya o comercie de forma ilĂcita con especies marinas protegidas, entre ellas el pepino de mar. La denuncia presentada por la Profepa busca que se investiguen esos extremos.
La inclusiĂłn en el ApĂ©ndice III de CITES supone que su comercio internacional está sujeto a regulaciones y a la emisiĂłn de permisos o certificados segĂşn el paĂs. En el caso mexicano, la Profepa insiste en que el aprovechamiento de la especie debe cumplir con la legislaciĂłn ambiental y con los controles establecidos para la vida silvestre.
La especie Isostichopus fuscus es conocida como pepino de mar y su estado de conservación ha llevado a las autoridades a extremar la vigilancia sobre su extracción. La denuncia penal presentada por la Profepa se suma a los operativos de inspección en carreteras y puntos de tránsito, con el objetivo de evitar que ejemplares sin trazabilidad lleguen a los mercados.
El hallazgo de 719 ejemplares en dos coches abandonados en la carretera Mexicali-San Felipe, la ausencia de documentos legales, la protecciĂłn de la especie y la denuncia por delito contra la biodiversidad resumen un caso que combina vigilancia ambiental, investigaciĂłn penal y cooperaciĂłn institucional. Las autoridades mantienen los ejemplares y los vehĂculos bajo custodia del Ministerio PĂşblico Federal mientras continĂşan las indagaciones.