Asturias inicia la temporada del salmón con 3.739 licencias y cupos más restrictivos

  • La campaña de salmón en Asturias arranca con 3.739 licencias y se prolonga hasta el 15 de julio.
  • La normativa recorta las capturas un 75% y fija un cupo global de solo 154 salmones.
  • Cada pescador podrá capturar un máximo de dos salmones al año, solo uno de ellos con muerte.
  • Se reordenan cotos y vedas y se reduce una hora diaria el horario de pesca para favorecer la sostenibilidad.

Pesca del salmón en Asturias

Asturias da el pistoletazo de salida a una nueva temporada de pesca de salmón marcada por un fuerte endurecimiento de las normas para proteger la especie. La campaña arranca este sábado y se prolongará hasta el 15 de julio, con menos márgenes para la captura y una vigilancia reforzada sobre los ríos salmoneros del Principado, con operativos contra la pesca furtiva.

En este contexto de mayor control, la Consejería de Medio Rural y Política Agraria ha otorgado 3.739 licencias específicas de salmón, a las que se suman permisos interautonómicos y autorizaciones de trucha. El objetivo declarado por la Administración autonómica es compatibilizar una tradición muy arraigada en el medio rural asturiano con la preservación de unos ecosecos fluviales cada vez más frágiles.

Licencias para salmón, trucha y permisos interautonómicos

Para esta campaña, el Principado ha emitido 3.739 licencias de pesca de salmón, cifra muy próxima a la del año anterior, aunque con ligeras reducciones que apuntan a un escenario más restrictivo. Estas licencias permiten participar en la temporada de salmón, tanto en la modalidad con muerte como en la de captura y suelta, en una situación comparable a la temporada de pesca continental en Galicia.

De forma paralela, la Consejería ha autorizado 1.499 licencias interautonómicas, que facultan la pesca de salmón y trucha en diferentes comunidades autónomas dentro de acuerdos de reciprocidad. Además, se contabilizan 6.184 licencias específicas para trucha, lo que confirma que la pesca continental sigue siendo una actividad muy extendida entre los aficionados.

Los datos fueron detallados por el director general de Planificación Agraria, Marcos da Rocha, durante la inauguración de la XXVI Feria del Salmón-Capenastur en Cornellana (Salas), cita de referencia para pescadores, hosteleros y vecinos de las cuencas salmoneras. En su intervención, el responsable autonómico insistió en que la nueva regulación de pesca fluvial persigue equilibrar la actividad recreativa con una gestión prudente de los recursos.

La Administración subraya que, pese al mantenimiento de un número importante de licencias, el foco se desplaza hacia mayores limitaciones en capturas y esfuerzo de pesca, en línea con las recomendaciones técnicas sobre el estado de las poblaciones.

Un recorte del 75% en las capturas y cupo global de 154 salmones

La principal novedad de la temporada es la drástica reducción del 75% en las capturas permitidas de salmón respecto a la campaña anterior. Se pasa así de un tope global de 620 peces a un máximo de 154 ejemplares para todo el Principado durante este año.

Por pescador, el límite se endurece también: cada aficionado dispondrá de un cupo anual individual de dos salmones, pero únicamente uno de ellos podrá ser con muerte. En la práctica, las combinaciones posibles quedan restringidas a «uno con muerte y otro sin muerte» o «dos sin muerte». A partir de ahí, el titular de la licencia ya no podrá precintar más salmones esa temporada.

Una vez que se alcance el cupo anual fijado para cada río, los pescadores que tengan coto adjudicado solo podrán seguir practicando la modalidad de captura y suelta. Es decir, se mantendrá la actividad, pero desaparece la posibilidad de sacrificar más ejemplares cuando se haya agotado el límite marcado para esa cuenca.

El Ejecutivo autonómico justifica este giro restrictivo en los informes técnicos disponibles, que señalan una fuerte caída del número de salmones adultos en los ríos asturianos frente a décadas anteriores, así como una bajada notable de las capturas precintadas en los últimos años. Al mismo tiempo, esos estudios apuntan a cierta mejora en el reclutamiento de juveniles, un dato que anima a reforzar la protección de los reproductores para consolidar la recuperación.

Reparto de cupos por cuencas: Nalón-Narcea lidera las capturas

El límite global de 154 salmones se reparte entre las principales cuencas salmoneras de Asturias, con un esquema que prioriza aquellas con mayor tradición y presencia histórica de la especie. El desglose queda del siguiente modo:

  • Nalón-Narcea: 60 salmones, con un máximo de 25 en zona libre.
  • Sella-Piloña: 52 salmones, con un tope de 21 en zona libre.
  • Cares-Deva: 30 salmones, de los cuales hasta 12 podrán capturarse en zona libre.
  • Esva: 5 salmones.
  • Eo: 7 salmones.

La cuenca del Nalón-Narcea se mantiene como el gran referente salmonero del Principado, tanto por número de licencias asociadas como por el cupo asignado. Le sigue de cerca el sistema Sella-Piloña, con una larga tradición en la pesca del llamado «campanu» y una importante difusión turística ligada al salmón.

La normativa incorpora una cláusula de flexibilidad: si antes del 10 de junio se constata una buena entrada de salmones en los ríos, estos cupos podrán incrementarse hasta un 30%. La decisión se apoyará en conteos y seguimientos previos en pozos seleccionados, que permiten evaluar el volumen real de peces remontando las cuencas.

En contraste con los máximos que se alcanzaban en el pasado, cuando se hablaba de miles de salmones anuales, las actuales cifras reflejan un escenario de mínimos históricos en capturas, lo que obliga a un manejo mucho más cauto del recurso.

Horarios más cortos y ajustes en la jornada de pesca

Junto a la rebaja de cupos, la campaña introduce cambios en los horarios diarios de pesca. La franja matinal se retrasa media hora respecto a la temporada anterior, mientras que el final de la tarde se adelanta también treinta minutos, lo que en la práctica reduce en una hora el tiempo total en el río.

Esta modificación pretende mejorar las condiciones de visibilidad y seguridad, tanto para los propios pescadores como para los agentes que supervisan el cumplimiento de la normativa. La reducción del tiempo de pesca también se interpreta como una forma de disminuir la presión sobre las poblaciones de salmón en momentos clave de su migración.

La temporada de salmón, válida tanto para la modalidad con muerte como sin muerte, se extiende desde la apertura de este sábado hasta el miércoles 15 de julio. El inicio se ha fijado algo más tarde de lo que era habitual años atrás, respondiendo a la tendencia observada de llegada más tardía de los ejemplares a los cauces asturianos.

Con esta apertura diferida se busca que los primeros peces que remontan los ríos tengan más margen para alcanzar las zonas de refugio y de freza sin una presión inmediata de pesca, contribuyendo así a reforzar el éxito reproductor.

Nuevos cotos, vedas ampliadas y refugios para el salmón

La nueva regulación de pesca fluvial no se limita a cupos y horarios: también redibuja el mapa de cotos y zonas vedadas para aumentar la protección de los tramos más sensibles de los ríos.

En el principal tramo salmonero del río Narcea, uno de los más emblemáticos de Asturias, solo se permitirá pescar en cotos a partir del 1 de junio. De esta forma, buena parte de la fase inicial de remontada quedará más resguardada, con accesos más controlados y aforo limitado.

Además, se amplían las vedas en los tramos altos: a partir del 15 de junio, todos los tramos superiores de los ríos salmoneros quedarán cerrados a la pesca. La idea es generar auténticos refugios naturales donde los salmones que ascienden en su fase de remonte puedan concentrarse y reproducirse sin molestias.

Estas medidas se suman a las restricciones ya vigentes en otros puntos de las cuencas y refuerzan una línea de gestión que prioriza la creación de corredores y áreas libres de presión, considerados esenciales para que las poblaciones tengan opciones reales de recuperación a medio y largo plazo.

En paralelo, la Administración apunta a que el control de los accesos y el respeto a las vedas serán claves para que la estrategia funcione, por lo que se prevé un despliegue reforzado de vigilancia en las riberas más concurridas.

Contexto reciente: menos salmones, más restricciones

Las decisiones de la Consejería se enmarcan en un contexto de notable declive de las poblaciones de salmón en Asturias y en general en el arco cantábrico. Las cifras de precintos y conteos de reproductores se han reducido de forma progresiva en las últimas décadas, muy lejos de los valores registrados en la segunda mitad del siglo XX, como recoge la historia de la pesca marítima.

Mientras que hace décadas se hablaba de miles de salmones anuales y campañas con varios miles de capturas, la realidad actual refleja una caída muy pronunciada. Los datos de las últimas temporadas apuntan a cupos y precintos cada vez más bajos, con años recientes en los que apenas se superan el centenar de ejemplares oficialmente registrados en todo el Principado.

Los estudios técnicos consultados por el Gobierno regional destacan como factores clave la pérdida de hábitat fluvial, los obstáculos a la migración, la calidad del agua, la presión pesquera histórica y el impacto del cambio climático sobre caudales y temperaturas. Ante este panorama, los expertos recomiendan políticas de conservación más estrictas.

En este escenario, el «campanu» —el primer salmón capturado legalmente en la temporada— se ha convertido en un símbolo de la fragilidad del recurso y de la propia tradición pesquera. Aunque sigue despertando expectación y se subasta entre restaurantes y sidrerías, cada vez resulta más incierto el momento de su captura, algo comparable al arranque de campaña en Galicia.

El arranque de la campaña sin rastro del primer ejemplar, algo que ya ha ocurrido en otros años, se interpreta como una señal adicional del descenso de efectivos y del retraso en la entrada de los salmones en los ríos, pese a que las condiciones de caudal puedan ser favorables.

En conjunto, la nueva temporada de salmón en Asturias se estrena con 3.739 licencias concedidas, cupos severamente reducidos, horarios recortados y más zonas vedadas, dibujando un escenario en el que la pesca sigue siendo posible, pero bajo reglas mucho más estrictas. La apuesta de la Administración pasa por sostener una actividad emblemática del medio rural asturiano al tiempo que se intenta dar un respiro a unas poblaciones de salmón que atraviesan uno de sus momentos más delicados.

captura de salmón prohibida en Galicia
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