El viaje de pesca de un visitante británico en Mequinenza terminó con una captura que ha dado que hablar: un bagre que alcanzó 9 pies y 9 pulgadas de largo y un peso estimado de 258 libras, una talla poco habitual incluso en aguas con fama de gigantes.
El pescador, de 30 años y operador de excavadora, compartía orilla con cuatro amigos de Carlisle durante una escapada de cinco días, cuando un tirón inesperado cambió su jornada. Bajo la guía de Monster Catfishing Tours, empresa dirigida por Peter Irwin (44), el lance derivó en una captura que el propio guía considera récord del río.
La jornada y el primer tirón

Todo comenzó el jueves por la noche, cuando la caña se arqueó de golpe. Al principio, el pescador no tenía claro qué se había enganchado al otro lado de la línea; el empuje del pez fue tan brusco que por momentos parecía que lo arrastraría hacia el Delta del Segre.
Con el material a prueba y la adrenalina por las nubes, el grupo actuó con calma: mientras uno sujetaba la caña, otros ayudaban a mantener la tensión y el control. El pescador reconoció después que en algunos instantes sintió que le faltaba el aire por el esfuerzo, una pelea que se prolongó cerca de 30 minutos sin concesiones.
La pelea, el desembarque y la verificación

Con el pez ya cerca de la orilla, el equipo improvisó un tobogán para deslizarlo con seguridad fuera del agua. La maniobra, coordinada y sin prisas, culminó alrededor de las 21:30, cuando lograron remolcarlo hasta la ribera y estabilizarlo sin daños.
Una vez controlado, tomaron medidas y peso: el ejemplar alcanzó 9 pies 9 pulgadas y marcó 258 libras, dimensiones que lo sitúan entre los grandes colosos europeos. El guía, Peter Irwin, explicó que en este tramo los gigantes no son raros, pero subrayó que la pieza se considera la captura más sobresaliente registrada en el río.
- Longitud aproximada: 9 pies 9 pulgadas
- Peso aproximado: 258 libras
- Escenario: Mequinenza (Delta del Segre)
- Duración del combate: unos 30 minutos
Un récord que encaja en un mapa europeo de gigantes

El caso de Mequinenza se suma a una racha de capturas notables en el continente. En 2023, el italiano Alessandro Biancardi fue noticia con un ejemplar de unos 9,35 pies, una referencia de primer nivel para los aficionados a estos peces de gran porte.
Más recientemente, dos pescadores en Polonia extrajeron del embalse de Rybnik un bagre cercano a los nueve pies y medio (19 de octubre), mientras que en Moravia se documentó un raro espécimen albino que superaría los 2,5 metros y los 100 kilogramos. Zonas como el río Ebro en España o el Volga en Rusia figuran entre los enclaves europeos con mayor concentración de grandes ejemplares.
Este tipo de peces, conocidos en buena parte de Europa como siluro europeo, están ampliamente distribuidos y pueden alcanzar tallas extraordinarias cuando confluyen alimento, hábitat adecuado y escasa presión. La captura de Mequinenza encaja en ese patrón y refuerza la reputación de la zona como destino destacado para quienes buscan bagres de gran tamaño.
Más allá del impacto mediático, los protagonistas subrayaron la importancia de manejar a estos peces con respeto y técnicas seguras, desde la pelea hasta la suelta, priorizando el bienestar del ejemplar y la seguridad en la orilla para pescadores y fauna.
El relato de esta jornada deja varios titulares: una pelea exigente, una logística cuidada para el desembarque y unas cifras que llaman la atención incluso en aguas célebres por sus gigantes; una historia que, con 9 pies 9 pulgadas y 258 libras como credenciales, consolida a Mequinenza entre los escenarios preferidos para quienes sueñan con su pez de la vida.