El asombroso ciclo de vida de los salmones

Los salmones viven en el mar cuando son adultos

Los salmones son peces bastante famosos por hacer múltiples hazañas durante su atractivo y singular  ciclo de vida. Casi todas las personas han oído hablar alguna vez en su vida sobre el famoso viaje de los salmones para poder reproducirse. Esto es lo que hace especial y único a este pez, ya que es todo un ejemplo de la resistencia y determinación que pueden llegar a tener los animales por su instinto reproductivo y de supervivencia.

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La historia del salmón

Los salmones existieron en la Tierra desde la época de los dinosaurios

Los salmones pertenecen al género Oncorhynchus y a la familia de los salmónidos. Son peces  anádromos, que quiere decir que se desarrollan en el medio marino y luego viven en aguas dulces. Son capaces de vivir en los dos tipos de concentraciones salinas. Su área de distribución se encuentra por el norte del océano pacífico con algunas especies cerca del golfo de México.

Aún no se sabe bien la fecha en la que apareció el primer salmón en nuestro planeta, pero más o menos se sabe que pertenecen al grupo de los peces teleósteos y que éstos dominaron los océanos durante el cretácico. Esto se remonta en la época donde vivían los dinosaurios hace unos 135 millones de años. Desde entonces, los salmones han tenido un ciclo de vida bastante especial con respecto a otros peces. Durante un largo camino de 60 millones de años, todos los teleósteos han ido esparciéndose a lo largo de todo el planeta y han sufrido procesos evolutivos muy diferentes los unos de los otros.

Durante ese proceso evolutivo, los salmones han preferido vivir en las aguas frías y oxigenadas del hemisferio norte. Los científicos han intentado comprender los motivos que llevan a los salmones a realizar su camino de vuelta para realizar el desove, sin embargo, aún no han podido sacar conclusiones al respecto.

El ciclo de vida de los salmones

Nacimiento

Los salmones nacen en el río cuando se eclosionan las ovas

Fuente: David Alvarez http://www.naturalezacantabrica.es/2012/01/

Los salmones nacen de sus ovas en los ríos de agua dulce. Normalmente, es en otoño cuando la hembra y el macho colocan las ovas en los ríos para fertilizarlos en un nido construido a base de grava. Tras unos meses de incubación, las ovas eclosionan y nacen los salmones alevines. Permanecen durante unas semanas en la grava donde van adquiriendo algunas habilidades natatorias. Cuando llega la primavera y el aumento de las temperaturas, contribuye a un cambio en las condiciones ambientales que favorece el aprendizaje de los alevines, que van abandonando la grava y comenzando su vida independiente.

Son muchos los expertos los que estudian el ciclo de vida de los salmones y, sobre todo, esta fase de su vida, ya que se intenta dar explicación de cómo saben los salmones que tiene que volver a su río materno a desovar.

Vida

Los salmones adultos viven en el mar

Cuando los alevines ya son más grandes e independientes van nadando a lo largo del río hasta desembocar en el mar. Una vez allí van nadando y deambulando por los mares por periodos variables dependiendo de cada salmón. Durante ese periodo encuentran alimento y un hábitat. Una vez pasado el tiempo y ya siendo adultos, los salmones intentan volver al lugar de su nacimiento para desovar y reproducirse. Claro que este camino es evidentemente toda una tesitura. Imaginad que tienen que volver nadando a contra corriente por el río del que nacieron. Obviamente no todos los salmones sobreviven para contarlo. El camino hacia su río materno está lleno de dificultades y peligros.

Vuelta al río materno

Los salmones vuelven a su río materno a desovar y reproducirse

Cuando llegan a la desembocadura del río materno comienzan a escalar en grupo si las aguas no son muy turbulentas y en el caso de un río muy caudaloso algunas especies lo hacen en fila. Durante el trayecto de ascensión por el río tienen que ir sorteando los remolinos de agua, las rocas más grandes, osos y otros depredadores, los árboles que haya en mitad del río, la contaminación por envases y plásticos, y todo ello a contracorriente. Todos estos obstáculos provocan un mal estado en el cuerpo de los salmones que hacen que su aspecto se vuelva deteriorado comparado a cuando vivían en los mares.

Reproducción

Los salmones se reproducen en los ríos donde nacieron

Una vez que consiguen remontar todo el río, llegan al área de desove donde nacieron. Es la misma zona donde ellos dieron a luz y todos sus antepasados. En esta área siguen viviendo hasta completar la madurez sexual y desovar. Una vez están preparados sexualmente para reproducirse, la hembra nada cerca del fondo de los ríos para construir el nido de gravas donde colocarán las ovas. Mientras la hembra construye el nido, el macho aleja a otros machos que se sienten atraídos por la hembra.

La hembra emplea su cola para agitarla y construir un nido de entre 40 y 50 centímetros. En ocasiones, conforme los otros machos intentan entrar en el nido que está construyendo la hembra, ésta actúa de forma violenta para echar a los intrusos. Esta construcción del nido les toma unas cuantas horas, ya que la hembra va escogiendo y uniendo las piedras que le parece más aptas para formar la “cuna” donde nacerán los nuevos salmones. Además, pueden llegar a construir hasta cinco nidos a la vez que va comprobando la calidad y profundidad de los mismos.

Una vez tienen construidos los nidos, la hembra permite que el macho se ponga junto a ella para que, a la vez, la hembra libere los huevos y el macho los espermios. De esta forma se produce la fertilización. Cuando el agua se aclara del líquido seminal, la hembra observa a los huevos en el fondo del nido y se apresura para cubrirlos mientras que mueve la cola como un ventilador. Este movimiento lo realiza sin tocar ninguna piedra y lo hace para crear una corriente que traslade a los huevos hacia el interior de la grava para evitar daños y que estén bien protegidos.

Mientras finaliza la acción en un nido va construyendo el siguiente. En cada uno va depositando entre 500 y 1000 huevos. Durante los días posteriores los cubre para protegerlos hasta que muere.

Es muy importante que esta última fase salga bien para que crezcan los nuevos alevines. Es por ello que la contaminación y alteración del hombre en los ríos son factores que dificultan muchísimo que los salmones puedan reproducirse. Como se ha mencionado antes, los científicos buscan razones por las cuáles los salmones sólo desovan en su río materno y no en otro lado. Hasta la fecha no se han encontrado evidencias del por qué. Solamente se piensa que tienen receptores en el sistema nervioso que utilizan las condiciones ambientales en las que vivieron como “recuerdo” para volver allí a dar a luz a las siguientes generaciones.


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