Cnidarios: características, tipos, alimentación y reproducción

  • Los cnidarios son invertebrados acuáticos diblásticos con simetría radial, cavidad gastrovascular única y células urticantes (cnidocitos) exclusivas del filo.
  • Presentan dos formas corporales básicas, pólipo sésil y medusa móvil, con ciclos de vida que pueden alternar reproducción asexual y sexual.
  • Se clasifican en varias clases principales (Anthozoa, Scyphozoa, Hydrozoa, Cubozoa), además de otros grupos menos conocidos como Staurozoa y cnidarios parásitos.
  • Son mayoritariamente carnívoros, capturan presas con tentáculos y cnidocitos, y en muchos casos forman simbiosis con algas fotosintéticas que les aportan nutrientes.

cnidarios en el mar

Entre los seres vivos más primitivos que encontramos en el fondo de los océanos tenemos los cnidarios. Se trata de un filo que está compuesto por organismos acuáticos y su nombre proviene de unas células características propias. Se llaman cnidocitos y son lo que hace que estas especies sean especiales. En la actualidad se conocen alrededor de 11.000 especies de cnidarios que están divididas en diferentes clases, géneros y especies, distribuidas por prácticamente todos los mares del planeta y algunas aguas dulces.

En este artículo vamos a contarte con todo detalle las características, hábitat, clases, alimentación, ciclo de vida y reproducción de los cnidarios, integrando además información anatómica y biológica avanzada para entender bien cómo son y cómo viven estos animales.

Características principales de los cnidarios

caracteristicas de los cnidarios

Entre todas las especies que conforman este grupo de animales encontramos corales, aguamalas, anémonas de mar, hidras y diversas colonias coloniales. Dentro de los cnidarios encontramos las principales medusas de todo el mundo. Se trata sobre todo de especies marinas, aunque algunas han podido colonizar ambientes dulceacuícolas, como ciertas hidras y medusas de grandes lagos.

Suelen ser bentónicos y sésiles, lo que significa que tienen un movimiento restringido y permanecen fijos al sustrato (caso típico de anémonas y corales). Otras especies tienen un menor tamaño y son consideradas como planctónicas, flotando y nadando en la columna de agua. El tamaño de estos animales varía desde formas microscópicas de pocos milímetros hasta medusas gigantes de más de 20 metros de longitud contando los tentáculos.

Son organismos diblásticos, es decir, se desarrollan a partir de dos capas embrionarias: el ectodermo (que origina la epidermis o ectodermis) y el endodermo (que origina la gastrodermis). Entre ambas se sitúa una capa gelatinosa llamada mesoglea, muy desarrollada en las medusas y más fina en muchos pólipos. Gracias a esta organización, los cnidarios presentan un nivel de organización tisular: tienen tejidos pero carecen de órganos complejos como corazón, pulmones, riñones o cerebro centralizado.

La mayoría de cnidarios tienen simetría radial, es decir, su cuerpo se organiza en torno a un eje central oral-aboral. En algunos grupos esta simetría puede modificarse a simetría birradial o tetraradial, como ocurre en numerosas medusas, donde el cuerpo puede dividirse en cuatro cuadrantes equivalentes o en seis u ocho sectores repetidos.

Lo que más destaca de los cnidarios es la célula urticante por la que reciben este nombre: el cnidocito. Estas células son exclusivas del filo Cnidaria y constituyen su rasgo diagnóstico.

Los cnidocitos: la “arma secreta” de los cnidarios

Los cnidocitos son células capaces de disparar un filamento urticante hacia el exterior. En su interior contienen una cápsula llamada cnido o nematocisto, donde se almacena un filamento enrollado. Cuando el cnidocito recibe un estímulo mecánico o químico (por ejemplo, el roce de una presa), se abre un pequeño opérculo y el filamento se dispara a gran velocidad, atravesando o enredando a la víctima y liberando sustancias tóxicas, adhesivas o enredantes.

Estos cnidocitos se concentran sobre todo en los tentáculos y alrededor de la boca, pero también pueden aparecer dispersos en la epidermis y en la gastrodermis. La descarga es extremadamente rápida, del orden de milésimas de segundo, y en algunas especies la toxina es tan potente que puede afectar gravemente a vertebrados grandes, incluido el ser humano.

Los cnidarios carecen de aparato excretor, respiratorio y circulatorio especializados. Todas estas funciones se realizan a través de la cavidad gastrovascular y de la superficie corporal. El intercambio de gases (oxígeno y dióxido de carbono) se produce por difusión directa a través de las capas celulares bañadas por el agua.

Organización del cuerpo y cavidad gastrovascular

El cuerpo de los cnidarios tiene forma de saco. Presentan una única cavidad interna llamada cavidad gastrovascular o celéntero, que se comunica con el exterior por un solo orificio que funciona a la vez como boca y ano. Esta cavidad cumple varias funciones simultáneas:

  • Digestión del alimento mediante enzimas secretadas por la gastrodermis.
  • Distribución de nutrientes y del oxígeno hacia las células del cuerpo.
  • Eliminación de desechos al exterior por el mismo orificio bucal.
  • En muchos casos actúa como esqueleto hidrostático, al llenarse de agua y servir de soporte.

Los tentáculos se disponen alrededor de la boca y su número suele estar en múltiplos de 6 u 8, según el grupo (especialmente evidente en antozoos). Estos tentáculos son flexibles, contractiles y ricos en cnidocitos, lo que les permite capturar presas, defenderse y en algunos casos desplazarse de forma limitada.

Al ser organismos muy primitivos, los cnidarios no presentan cefalización, es decir, no tienen cabeza diferenciada ni un sistema nervioso central. Su sistema nervioso es una simple red de neuronas (plexo nervioso) distribuida por la ectodermis y, en menor medida, la gastrodermis. Aun así, muchos grupos desarrollan células sensoriales y órganos simples como estatocistos (para el equilibrio) y ocelos (para detectar luz y sombra).

Formas corporales: pólipo y medusa

Los principales patrones corporales que encontramos dentro de este filo son: la forma de pólipo y la forma de medusa. Ambos comparten la misma organización básica (cavidad gastrovascular, tentáculos y boca) pero están orientados al revés y adaptados a estilos de vida diferentes.

  • Pólipo: es la forma sésil, de vida fija al sustrato. Tiene una forma cilíndrica, con el extremo aboral adherido (mediante un disco pedio o base) a rocas, conchas o sedimentos, y el extremo oral hacia arriba con la boca rodeada de tentáculos. Puede ser solitario (anémonas) o formar colonias (muchos corales e hidrozoos).
  • Medusa: es la forma móvil o pelágica. Tiene forma de campana o paraguas (umbrela), con la superficie aboral hacia arriba y la boca orientada hacia abajo en el centro de la subumbrela, a menudo prolongada en un manubrio. Los tentáculos cuelgan del borde de la umbrela. Su locomoción se basa en contracciones rítmicas de la umbrela que impulsan el agua.

En muchas especies existe un polimorfismo importante: dentro de una misma colonia puede haber individuos especializados en alimentación, defensa o reproducción (zooides alimenticios, defensivos y reproductores).

forma polipo y medusa cnidarios

Clasificación de los cnidarios

clases de cnidarios

Muchas especies de cnidarios producen colonias compuestas por organismos individuales conocidos como zooides, que pueden ser de tipo pólipo, de tipo medusa o presentar formas intermedias. Entre las principales especies con las que se clasifican los cnidarios tenemos algunas que son capaces de reproducirse asexualmente mediante pólipos y otras de forma sexual mediante medusas, y en muchos casos ambos modos se alternan en un mismo ciclo vital.

Algunas especies pueden pasar varias veces de fase de pólipo a fase de medusa durante su ciclo de vida, mientras que otras sólo presentan la fase pólipo o únicamente la fase medusa. A nivel taxonómico, el filo Cnidaria se divide en varios subgrupos, pero a efectos de divulgación práctica se manejan cuatro grandes clases tradicionales: Anthozoa, Cubozoa, Hydrozoa y Scyphozoa. Además, existen otros grupos como Staurozoa y los cnidarios parásitos (Myxozoa y Polypodiozoa), que amplían aún más su diversidad.

Anthozoa

Esta clase engloba a todos los animales conocidos como anémonas, corales y plumas de mar. En Anthozoa sólo aparece la fase de pólipo; no existe forma medusa independiente. Estos pólipos pueden ser solitarios (anémonas grandes) o formar colonias extensas (corales constructores de arrecifes).

El pólipo se puede reproducir tanto de forma asexual (gemación, fragmentación) como sexual, generando nuevos pólipos. Estos animales son completamente sésiles y deben permanecer adheridos al sustrato de forma permanente mediante su disco pedio o estructura equivalente. Los tentáculos que se presentan en estos animales se encuentran en múltiplos de 6 (Hexacorallia) o de 8 (Octocorallia), lo que se utiliza como criterio de clasificación interno.

Su cavidad gastrovascular está dividida por tabiques o mesenterios que aumentan la superficie de digestión y absorción. Estos tabiques se originan a partir de la gastrodermis y se proyectan hacia la mesoglea, formando compartimentos internos. Muchos antozoos, especialmente los corales pétreos, secretan esqueletos externos de carbonato cálcico que, acumulados durante generaciones, originan los famosos arrecifes de coral y son motivo de estudio en acuarios marinos.

Cubozoa

Cubozoa agrupa a las medusas de caja y las avispas de mar. Estas especies sólo presentan una fase de medusa bien desarrollada, mientras que la fase de pólipo es pequeña y de vida relativamente corta. La medusa tiene una forma característica cúbica, de donde procede su nombre: la umbrela presenta cuatro caras con bordes bien marcados.

El borde de estas medusas se pliega hacia el interior para formar una estructura similar a un velo, denominada velario, que mejora la eficiencia de la propulsión natatoria. En las esquinas de la umbrela se insertan uno o varios tentáculos potentes sobre una base ensanchada llamada pedalio. Además, poseen complejos órganos sensoriales (ropalios) con ocelos relativamente desarrollados que les permiten orientarse en la columna de agua.

Estos animales destacan por tener una picadura extremadamente tóxica que puede llegar a ser letal para el ser humano en ciertas especies, provocando dolor intenso, alteraciones cardiovasculares y respiratorias. Por ello, las cubomedusas se consideran algunos de los animales más venenosos del mundo marino.

Hidrozoa

Este grupo de animales se conoce de forma común con el nombre de hidromedusas e incluye también numerosos hidropólipos. En la mayoría de estas especies existe una alternancia de generaciones entre una fase de pólipo asexual y una fase de medusa sexual.

La fase pólipo suele organizarse en colonias de individuos polimórficos. Esto significa que dentro de la misma colonia hay individuos con diferentes formas y funciones: algunos se especializan en la alimentación, otros en la defensa y otros en la reproducción. Este polimorfismo hace que las colonias funcionen casi como un superorganismo altamente eficiente.

Las medusas de esta clase poseen un velo (de ahí que se llamen medusas craspedotas) semejante al velario de las cubomedusas, aunque de origen y estructura diferentes. No tienen cnidocitos en la cavidad gastrovascular y sus gónadas son de origen ectodérmico. A diferencia de escifozoos y antozoos, no presentan la cavidad gastrovascular dividida por tabiques internos.

Scyphozoa

En este grupo de animales predomina claramente la fase de medusa, considerándose las “verdaderas medusas”. Su fase pólipo (escifopólipo o escifistoma) es muy pequeña y a menudo pasa inadvertida. Las escifomedusas suelen ser de mayor tamaño que las hidromedusas, y en algunas especies la umbrela puede alcanzar más de un metro de diámetro.

Cuando alcanzan la fase de medusa no presentan velo, por lo que se denominan medusas acraspedotas, pero sí poseen ropalios sensoriales y cnidocitos en la cavidad gastrovascular. A diferencia de la clase Hydrozoa, esta clase de cnidarios sí tiene la cavidad gastrovascular parcialmente dividida por cuatro tabiques o septos incompletos en posición interradial, separando la cavidad en cuatro bolsas gástricas. Esta organización interna refuerza su simetría tetrarradial.

Otros grupos de cnidarios

Aunque las cuatro clases anteriores son las más conocidas, la clasificación actual de los cnidarios incluye además:

  • Staurozoa: medusas sésiles con forma de copa, fijadas al sustrato mediante un pedúnculo. Representan formas intermedias entre pólipo y medusa.
  • Myxozoa: cnidarios parásitos microscópicos de peces y otros vertebrados acuáticos, durante mucho tiempo considerados protozoos.
  • Polypodiozoa: cnidarios parásitos que viven en el interior de las células de otros animales, con ciclos de vida muy especializados.

Estos grupos muestran que el filo Cnidaria no sólo incluye medusas espectaculares y corales llamativos y organismos asociados, como los cangrejos de corales, sino también formas microscópicas y parásitas con genomas muy reducidos.

Alimentación de los cnidarios

alimentacion cnidarios

Una de las características principales que tienen estos animales es que la gran mayoría de ellos son carnívoros. Para capturar a sus presas utilizan los tentáculos y los cnidocitos, que desprenden la sustancia urticante y envenenan o inmovilizan a la presa. Posteriormente, mediante movimientos coordinados de los tentáculos y de la boca, el alimento es llevado al interior de la cavidad gastrovascular.

Los cnidarios se alimentan principalmente de pequeños crustáceos planctónicos, larvas de peces, gusanos y otros invertebrados. Las medusas pelágicas pueden capturar incluso peces pequeños, mientras que las anémonas y corales cazan presas que pasan cerca de sus tentáculos. Algunas especies son carroñeras y aprovechan restos orgánicos que llegan hasta sus tentáculos.

Existen también cnidarios que aprovechan la materia orgánica disuelta en el agua, absorbiendo nutrientes directamente a través de la epidermis o de la gastrodermis. Y, en muchos corales y algunas anémonas, se establece una relación simbiótica con algas microscópicas fotosintéticas (zooxantelas) que viven dentro de sus células. Estas algas realizan la fotosíntesis y proporcionan al cnidario una parte importante de su carbono orgánico, mientras que el cnidario les aporta protección y acceso a la luz.

La digestión comienza de forma extracelular en la cavidad gastrovascular mediante enzimas secretadas por células glandulares de la gastrodermis. Los fragmentos parcialmente digeridos son luego fagocitados por células nutritivomusculares y completan la digestión de manera intracelular. De esta forma, los nutrientes se reparten por difusión a todas las células del organismo.

Reproducción y ciclo de vida de los cnidarios

ciclo de vida cnidarios

En cuanto a su reproducción, los cnidarios pueden reproducirse tanto de forma asexual como sexual, y en muchos grupos se presenta una alternancia de generaciones entre una fase de pólipo asexual y una fase de medusa sexual.

Reproducción asexual

La reproducción asexual es típica de la fase de pólipo y permite aumentar rápidamente el número de individuos en una colonia. Se lleva a cabo por varios mecanismos:

  • Gemación: formación de pequeños brotes laterales que crecen y se separan del individuo parental, originando nuevos pólipos o medusas jóvenes.
  • Fragmentación: en algunos antozoos, fragmentos del individuo (por ejemplo, parte del disco pedio) pueden desprenderse y regenerar un nuevo pólipo completo.
  • Estrobilación: en escifozoos, el escifistoma (pólipo) se segmenta transversalmente formando discos apilados llamados éfiras, que se desprenden una a una y se transforman en medusas juveniles.

Gracias a estas estrategias, muchas colonias de corales y anémonas pueden regenerarse tras daños físicos, y algunas especies pueden vivir periodos de tiempo extremadamente largos a nivel de colonia.

Reproducción sexual y larvas

La reproducción sexual suele estar asociada a la fase de medusa en hidrozoos, escifozoos y cubozoos, aunque en los antozoos tiene lugar en la fase de pólipo. La mayoría de especies son dioicas (individuos machos y hembras separados), aunque también existen especies hermafroditas.

En muchos casos, tanto machos como hembras liberan sus gametos (óvulos y espermatozoides) al agua en un proceso de desove. La fecundación suele ser externa, dando lugar a un huevo que se desarrolla hasta una larva plánula, ciliada y nadadora. Esta larva nada libremente durante un tiempo variable, se asienta en el sustrato adecuado y se transforma en un pólipo joven, iniciando una nueva colonia o individuo solitario.

En otros cnidarios, la fecundación puede ser interna, desarrollándose los embriones en cavidades especializadas de la medusa o del pólipo antes de ser liberados. También se observan variaciones donde la larva se transforma rápidamente en medusa, reduciendo o eliminando la fase de pólipo.

Este ciclo completo con alternancia clara entre pólipo asexual y medusa sexual se denomina ciclo metagenético. Cuando alguna de las fases está muy reducida o ausente, se habla de ciclos hipogenéticos, como ocurre en hidras de agua dulce (sólo pólipo) o en algunas medusas que apenas tienen fase polipoide.

La esperanza de vida de los cnidarios es muy variable: algunos pólipos de pequeño tamaño viven menos de 10 días, mientras que ciertos corales arrecifales pueden mantenerse miles de años mediante crecimiento y gemación continuada de la colonia.

Todos estos rasgos hacen de los cnidarios un grupo fascinante tanto desde el punto de vista evolutivo como ecológico, con estructuras sencillas pero extremadamente eficaces, capaces de colonizar desde charcas intermareales hasta profundidades abisales y formar algunos de los ecosistemas marinos más ricos del planeta.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre los cnidarios y las principales clases y especies que existen, así como comprender mejor su anatomía, sus estrategias de alimentación y la complejidad de sus ciclos de reproducción.

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