La tortuga mora (Testudo graeca) es un emblema del sureste ibérico y su conservación no es un simple trámite: es un reto que une ciencia, gestión pública y ciudadanía. En los últimos años, diferentes administraciones y entidades han puesto en marcha planes, estudios de campo, reservas privadas y procesos de participación para asegurar su futuro.
Este artículo reúne, con lenguaje cercano y práctico, todo lo esencial que ya está en marcha: el plan de conservación en Murcia y su tramitación, los objetivos científicos para entender la biología y la distribución de la especie, el programa de seguimiento con voluntariado, y el valor de las reservas privadas como la de Malcamino. También indicamos dónde consultar documentos oficiales y cómo presentar aportaciones.
Qué sabemos sobre la especie y su situación
La tortuga mora, presente en zonas mediterráneas semiáridas, está catalogada como Vulnerable en la UICN y en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. Este estatus refuerza la necesidad de una planificación a medio y largo plazo que tenga en cuenta la conservación del hábitat y la realidad socioeconómica del entorno rural donde vive.
En España, los esfuerzos se concentran especialmente en el sureste peninsular, con focos de atención en la Región de Murcia y la provincia de Almería, donde se han identificado áreas de máxima densidad y unidades poblacionales clave. La continuidad de los hábitats, la presión por cambios en usos del suelo y la fragmentación son elementos críticos que condicionan su viabilidad.
Planes y marco legal en la Región de Murcia
El proyecto normativo en Murcia tiene como objetivo elaborar y desarrollar el Plan de Conservación de la tortuga mora (Testudo graeca) previsto en el artículo 18 de la Ley 7/1995, de 21 de abril, de Fauna Silvestre de la Región de Murcia. El plan concreta su ámbito territorial, identifica factores de amenaza y define medidas de gestión y conservación.
El itinerario administrativo incluye una fase de consulta previa, el apartado de tramitación normativa y una nota de alcance que ofrece el encuadre general del documento. Estas etapas permiten integrar información técnica y aportaciones de agentes interesados desde el inicio.
Además, el plan se alinea con la Ley 42/2007, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, lo que implica que para las especies clasificadas como vulnerables se deben establecer instrumentos de conservación específicos. En este contexto, se prevé declarar Áreas de Protección de la Fauna Silvestre en dos zonas con mayor densidad de tortuga mora: las sierras de Almenara y La Torrecilla.
El documento incorpora actualizaciones cartográficas relevantes: se ha integrado el Mapa Topográfico Nacional 1:25.000 más reciente en el anexo relativo a la delimitación y mapas del plan, mejorando la precisión espacial para la toma de decisiones.
Participación pública: cómo y dónde aportar
La Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática de Murcia ha reabierto el trámite de información pública y audiencia para el proyecto de decreto del plan de conservación. La nueva exposición, publicada en el Boletín Oficial de la Región de Murcia (número 201, 1 de septiembre de 2025), amplía a dos meses el plazo para recibir observaciones, tras una primera fase anunciada el 27 de junio de 2025 (BORM n.º 153, de 5 de julio).
La justificación de este segundo periodo se apoya en la gran extensión del ámbito del plan y en la necesidad de un proceso más amplio y efectivo. Se busca, de forma explícita, sumar aportaciones de expertos, técnicos, propietarios, ayuntamientos, ONG y ciudadanía, especialmente en territorios donde la especie tiene peso ecológico y social destacado.
Las alegaciones pueden registrarse por vía telemática en la sede electrónica de la Comunidad Autónoma (código de procedimiento 1549: Elaboración y tramitación de disposiciones normativas), utilizando el modelo “Formulario de alegaciones – trámite de audiencia”. También se aplican los artículos 82 y 83 de la Ley 39/2015 sobre el procedimiento administrativo común, así como las normas de participación y transparencia autonómicas y estatales (Ley 6/2004 RM; Ley 27/2006; Ley 12/2014 RM).
El proyecto y su Memoria de Análisis de Impacto Normativo están disponibles para consulta presencial en Murcia (plaza Juan XXIII, n.º 4, de 9 a 14 h, de lunes a viernes) y online en la web oficial. Puedes acceder directamente a la página habilitada en el portal murcianatural.carm.es, donde se publica la documentación del plan. También figuran en el Portal de Transparencia de la Comunidad Autónoma.
En la nota pública difundida por la Consejería se destacaba la intención de dar mayor difusión al proceso, así como que el anuncio incorporaba versión imprimible y constaban las visualizaciones acumuladas (171 en ese momento). Todo ello refuerza la idea de un procedimiento abierto y orientado a la participación.
Investigación y seguimiento: pilares científicos
Varios trabajos técnicos han sistematizado la información clave para gestionar la especie. Entre las líneas de base, se prioriza una revisión de la biología y la historia natural de la tortuga mora, integrando ciclos vitales, comportamiento y relaciones con el medio.
La especie responde a factores ambientales diversos, por lo que se analizan gradientes climáticos, relieve, litología y usos del suelo. Estas variables ayudan a explicar la presencia local y la abundancia relativa de la tortuga en paisajes mediterráneos sometidos a cambios rápidos.
- Distribución y abundancia: descripción y análisis de patrones espaciales a escala regional, identificando focos de presencia y discontinuidades.
- Pérdida de hábitat y cambios de uso: se estudian procesos que reducen o fragmentan el hábitat, considerados el principal problema actual y a futuro.
- Densidad local y censos: estimaciones mediante itinerarios y muestreo por distancias para cuantificar poblaciones con rigor.
- Unidades poblacionales: caracterización física y diagnóstico del estado de conservación de cada unidad, integrando parámetros ambientales y demográficos.
- Eficacia de la protección: evaluación de cómo distintas figuras de protección territorial contribuyen a conservar hábitats y poblaciones.
- Seguimiento: propuesta de un programa sostenido en el tiempo para poblaciones y procesos de fragmentación.
- Directrices de gestión: pautas estratégicas para orientar actuaciones, con aplicaciones señaladas para la provincia de Almería.
La estructura de estos estudios permite pasar de los datos a la acción. Al delimitar unidades poblacionales y medir densidades, se obtiene una base sobre la que fijar objetivos medibles de conservación, evaluar resultados y ajustar las medidas a escala local y regional.
Diagnóstico y seguimiento en España: ciencia y voluntariado
En paralelo a los esfuerzos autonómicos, se desarrolla un proyecto con foco nacional orientado a elaborar un diagnóstico del estado de las poblaciones de tortuga mora en España y a poner en marcha un programa de seguimiento permanente en el sureste peninsular.
La iniciativa, impulsada desde la Universidad Miguel Hernández de Elche con la colaboración de la Asociación Herpetológica Española (AHE), responde a la necesidad de establecer un seguimiento a largo plazo que permita evaluar la evolución del estado de conservación. El papel de la ciencia ciudadana y el voluntariado es central.
- Acciones de difusión para captar voluntariado: campañas de comunicación y sensibilización para sumar apoyos.
- Formación de técnicos de campo y voluntarios: jornadas específicas para estandarizar métodos y mejorar la calidad de datos.
- Censos de poblaciones: esfuerzos coordinados para recabar información comparable entre áreas y años.
- Encuentros de trabajo: coordinación con expertos y administraciones responsables para alinear criterios de gestión.
- Análisis e informes: tratamiento de datos, elaboración de conclusiones y difusión de resultados.
- Propuesta estratégica nacional: documento de referencia para orientar la conservación de Testudo graeca en España.
Estos trabajos se complementan con documentos técnicos accesibles, como el informe sobre corredores publicado por la AHE, disponible para descarga en este enlace. También hay fichas y materiales de referencia en organismos estatales, como la documentación de MITECO para reptiles, consultable en este PDF.
Reservas privadas: el ejemplo de ANSE y la Reserva de Malcamino
La creación de una red de reservas privadas ha sido uno de los grandes hitos del Proyecto Testudo impulsado por ANSE. La primera experiencia se materializó en las montañas prelitorales de Águilas a mediados de los noventa, con la protección de 60 hectáreas de estepa que albergaban una población interesante de tortuga mora.
Tras esa primera reserva, la asociación trabajó durante dos años para localizar fincas con poblaciones silvestres y adquirir otra propiedad gracias a donaciones de particulares de España y de otros países europeos. Finalmente, la finca más atractiva fue comprada por otra organización con ayuda alemana, y ANSE redobló esfuerzos en un reto muy concreto: qué hacer con las tortugas en cautividad para favorecer su retorno a entornos adecuados.
En mayo de 1996, ANSE adquirió su propia Reserva para la tortuga mora en las sierras prelitorales de Mazarrón (menos de 50 hectáreas), diseñada para la reintroducción de ejemplares procedentes de cautividad. Tanto la finca como su entorno inmediato carecían, al parecer, de poblaciones de tortuga, lo cual es ideal para evitar interferencias con núcleos locales. La presencia de monte público en buena parte de la sierra favoreció soñar con un proyecto de mayor escala.
La Reserva de Malcamino se ubica en el extremo occidental de estas sierras, cerca de la Sierra de los Cucos. Es un terreno abrupto, con zonas bajas algo más llanas y un gradiente altitudinal que va aproximadamente de 225 a 592 metros. Geológicamente, alterna materiales metamórficos calizos (mármoles) y silíceos (filitas), y presenta pequeñas elevaciones rocosas a modo de “castillos” de mármol que generan cantiles de pocos metros.
La vegetación refleja la exposición de las laderas: en las más soleadas (S y W) abundan albaida y esparto en proporciones similares; en las vertientes resguardadas domina el romero con coberturas altas (y ejemplares de gran porte), acompañado por albaida con mayor desarrollo vertical. En menor densidad aparecen especies singulares, con pequeños grupos de enebros en umbrías.
En los fondos de drenaje surgen lentiscos y algún palmito, y en los cantiles crecen acebuches bien desarrollados. Se ha identificado incluso una pequeña población de la planta iberoafricana Caralluma europaea. En las ramblas prosperan los baladres con distribución dispersa. Este mosaico vegetal aporta refugio, alimento y microhábitats valiosos para la tortuga.
La reserva ha ido ampliando su superficie: actualmente suma unas 100 hectáreas y está previsto alcanzar alrededor de 120 hectáreas. Además de la tortuga mora, el espacio beneficia a especies como el búho real y la cada vez más escasa águila perdicera, que utilizan la zona como área de campeo. Se observan con frecuencia aves como collalbas negras, alcaudones, abejarucos, golondrinas dáuricas, oropéndolas, cogujadas y cucos.
En los últimos años, la asociación ha liberado más de 200 tortugas procedentes de la Región de Murcia, todas con sistemas de marcado: microchips en las más pequeñas y pequeñas hendiduras en las placas laterales para el resto. Una treintena de ejemplares de distintos tamaños portan radioemisores para un seguimiento fino de su adaptación al medio.
Medidas clave, amenazas y buenas prácticas
Los análisis coinciden: los cambios de uso del suelo y la consiguiente pérdida y fragmentación del hábitat son el principal desafío, tanto ahora como a futuro. Por ello, además de proteger legalmente áreas críticas, resulta esencial integrar la gestión de matrices agroforestales y paisajes seminaturales que contribuyan a tejer conectividad.
El plan autonómico y los estudios técnicos insisten en combinar escalas: actuar a nivel de escala local para ajustar medidas al contexto local (densidades, hábitats, presiones) y coordinar objetivos a nivel regional para mantener la coherencia de la red de núcleos y corredores.
Evaluar la evaluar los resultados del territorio es otra prioridad. No basta con declarar espacios: hay que medir si las poblaciones mejoran, si se reduce la mortalidad y si los hábitats mantienen su calidad. Los programas de seguimiento y los protocolos de censo comparables en el tiempo proporcionan los datos necesarios para valorar resultados.
La participación social es un activo estratégico. Implicar a propietarios, ayuntamientos, asociaciones y ciudadanía facilita soluciones más realistas y aplicables, desde acuerdos de custodia a buenas prácticas en el manejo de fincas, pasando por la prevención de molestias, circulación responsable en pistas y control de factores de riesgo en épocas sensibles.
Los proyectos con voluntariado, bajo formación específica, multiplican la capacidad de muestreo y sensibilización. Además, el enfoque colaborativo entre universidades, ONG y administraciones permite integrar resultados, compartir metodologías y optimizar recursos en un contexto donde el tiempo y los presupuestos suelen ser limitados.
Documentos y recursos disponibles
Para quien quiera profundizar, existen recursos oficiales de gran valor. El portal autonómico de Murcia ofrece el expediente del plan (proyecto de decreto y MAIN) en su sección de participación: consultar documentación. Allí se recogen las indicaciones para presentar alegaciones en plazo y forma.
En el ámbito estatal, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico dispone de fichas técnicas y materiales sobre reptiles, útiles como referencia para contextualizar la conservación de Testudo graeca. Puedes descargar un documento relacionado en este enlace, un recurso más dentro de la información disponible en MITECO.
También hay documentos técnicos en otras administraciones autonómicas. Por ejemplo, en el sitio de la CAIB (Illes Balears) figura una publicación relacionada accesible aquí: descargar PDF. Este tipo de materiales complementan con metodologías y criterios técnicos útiles para quienes trabajan sobre el terreno.
Mirando al futuro: de los datos a la gestión efectiva
La hoja de ruta es clara: revisar y actualizar el conocimiento biológico, afinar la cartografía y la delimitación de ámbitos de actuación, y orientar las medidas a resultados medibles. La combinación de seguimiento a largo plazo, red de reservas (públicas y privadas) y participación activa es la mejor garantía para sostener poblaciones viables de tortuga mora.
En el terreno práctico, conviene seguir reforzando los censos con metodologías comparables, revisar periódicamente los efectos de los usos del suelo y priorizar actuaciones donde los diagnósticos detecten mayor urgencia. Las reservas como Malcamino han demostrado que la reintroducción bien planificada y monitorizada puede aportar datos de gran calidad para valorar la adaptación de los individuos liberados.
Finalmente, el propio proceso de tramitación del plan en Murcia —con plazos ampliados, documentación accesible y foco en mejorar la representatividad— muestra una voluntad explícita de abrir el debate y recoger aportaciones de todos los sectores. Esa es, seguramente, la manera más eficaz de convertir un documento técnico en gestión real sobre el terreno.
La conservación de la tortuga mora avanza con herramientas complementarias: normativa autonómica, ciencia aplicada, red de reservas y colaboración ciudadana. Sumando estas piezas —y cuidando la calidad del hábitat frente a cambios de uso y fragmentación— se consolidan las bases para que las poblaciones de Testudo graeca en el sureste español mantengan y mejoren su estado en los próximos años.