Un total de 95 ejemplares de fauna silvestre protegida fueron localizados en un autobús de pasajeros que circulaba por la carretera federal 45, entre Ciudad Juárez y la capital de Chihuahua. El hallazgo se produjo gracias a una alerta ciudadana recibida a través del sistema de emergencias 911, que movilizó a la Guardia Nacional y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Los agentes detuvieron el vehículo en un puesto de revisión cercano a la zona de Samalayuca y, durante la inspección, descubrieron 75 tarántulas de patas rojas y 20 tortugas pecho quebrado mexicano ocultas en condiciones precarias. Los animales, considerados endémicos de México, no contaban con la documentación que acreditara su posesión legal.
Especies en riesgo: tarántulas y tortugas bajo amenaza
Las tarántulas de patas rojas (Brachypelma emilia) son una especie catalogada como amenazada en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, mientras que la tortuga pecho quebrado mexicana (Kinosternon integrum) está sujeta a protección especial. Ambas son endémicas del país y su extracción ilegal contribuye a la pérdida de biodiversidad.
Según el comunicado de la Profepa, los arácnidos eran transportados dentro de bolsas de plástico apiladas en cajas cerradas, sin ventilación adecuada. Las tortugas, por su parte, iban en contenedores tipo reja, pero con signos evidentes de deshidratación y mal estado general.

Actuación coordinada y detenciones
La Guardia Nacional detuvo a dos personas que no pudieron justificar la legal procedencia de los animales. Ambas fueron puestas a disposición del Ministerio Público Federal, que ahora lleva a cabo las investigaciones correspondientes. La Profepa realizó el aseguramiento formal y emitió un peritaje técnico para respaldar el proceso judicial.
Los 95 ejemplares fueron trasladados a una clínica veterinaria especializada donde recibirán atención y cuidados mientras se determina su destino final. Las autoridades barajan la posible reintroducción en su hábitat natural, aunque dependerá del estado de salud de cada individuo.
Este tipo de operativos pone de manifiesto la necesidad de reforzar los controles en carreteras y estaciones de autobuses, rutas habituales para el tráfico de fauna silvestres. La colaboración ciudadana y el trabajo coordinado entre instituciones son claves para frenar esta actividad ilegal.
Aunque el decomiso tuvo lugar en México, el tráfico de tarántulas y tortugas es un problema global que también afecta a Europa, donde estas especies tienen una elevada demanda como mascotas exóticas. Las autoridades medioambientales recomiendan verificar siempre el origen legal de cualquier animal adquirido y denunciar sospechas de comercio ilegal.