La costa de Dénia ha vuelto a ser protagonista de un acontecimiento natural de gran relevancia ecológica. Durante la madrugada del domingo 12 de julio, una tortuga boba (Caretta caretta) eligió una de las playas del municipio para depositar sus huevos, sumando un nuevo hito a la temporada de anidación de tortugas en la Comunitat Valenciana.
El aviso se recibió a través del teléfono de emergencias 112 alrededor de la medianoche, lo que permitió activar de forma inmediata el protocolo de actuación. Un equipo de especialistas se desplazó hasta el lugar para proteger el nido y garantizar la seguridad de la puesta, en una operación coordinada por las autoridades locales y los voluntarios de conservación marina.
Un nuevo nido en la playa de Dénia
La hembra, que no había sido registrada anteriormente en la zona, fue bautizada con el nombre de Mona, en homenaje a la conservacionista libanesa Mona Khalil, recientemente fallecida. El nido se localizó en la arena junto al hotel Los Ángeles y contenía un total de 96 huevos. Siguiendo el protocolo establecido, diez de esos huevos fueron trasladados al Oceanogràfic de València para su incubación controlada, mientras que el resto permanece en el lugar bajo vigilancia para completar su desarrollo de forma natural.

Dénia, referente en nidificación
Con este nuevo hallazgo, Dénia alcanza los 13 nidos de tortuga marina registrados durante la presente temporada, una cifra que consolida al litoral dianense como uno de los enclaves de anidación más importantes del Mediterráneo occidental. La presencia recurrente de ejemplares como la conocida tortuga boba Diana, que ha visitado la costa en múltiples ocasiones en años anteriores, demuestra la creciente tendencia de esta especie a elegir las playas valencianas para reproducirse.
Los expertos destacan que el aumento de eventos de anidación en los últimos años es una señal positiva para la conservación de la tortuga boba, una especie amenazada. Sin embargo, recuerdan que la colaboración ciudadana es fundamental para proteger estos nidos. Ante la aparición de una tortuga marina en la arena o de rastros sospechosos, lo recomendable es mantener la distancia, evitar el uso de luces y llamar de inmediato al 112 para que los equipos especializados puedan actuar sin interferencias.
De esta forma, Dénia sigue demostrando su compromiso con la biodiversidad marina, combinando la labor de los voluntarios, las instituciones locales y los centros de investigación como el Oceanogràfic. La temporada de anidación aún no ha terminado, y todo apunta a que el litoral dianense seguirá siendo testigo de nuevos episodios de este fascinante ciclo natural.