Denunciado por pescar con malla metálica durante el desove de la carpa en Cuenca

  • Agentes medioambientales de Castilla-La Mancha denuncian pesca ilegal con malla metálica en pleno desove de la carpa en Cuenca.
  • La normativa regional prohíbe artes no selectivas y exige sacaderas de malla no metálica para evitar daños a los peces.
  • Abril y mayo son meses críticos para la reproducción de la carpa, con poblaciones especialmente vulnerables en ríos y embalses.
  • La Junta endurece las vedas y refuerza la vigilancia fluvial para proteger la fauna piscícola y frenar prácticas ilegales.

Pesca con malla metálica durante el desove de la carpa

Los Agentes Medioambientales de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha han tramitado una denuncia contra una persona sorprendida pescando con una malla metálica y una sacadera en la provincia de Cuenca durante el periodo de reproducción de la carpa. El suceso, hecho público a través de las redes sociales del cuerpo autonómico el martes 21 de abril de 2026, vuelve a poner en el punto de mira las prácticas de pesca ilegales que se producen justo cuando los peces se encuentran en su fase más delicada, una situación que ya ha motivado operativos contra la pesca ilegal.

Este tipo de actuaciones se enmarca en un contexto de mayor presión inspectora en primavera, cuando la mayoría de especies fluviales inician su ciclo reproductor. Las autoridades regionales insisten en que el uso de artes no selectivas, como las mallas metálicas, no solo vulnera la normativa, sino que compromete la recuperación de las poblaciones piscícolas en ríos y embalses conquenses, ya sometidos a una elevada presión ambiental, y pone de manifiesto fallos en el control de la pesca ilegal en distintos ámbitos.

Denuncia por uso de malla metálica y sacadera indebida

Agentes medioambientales controlando pesca con malla

Según la información facilitada por el cuerpo de vigilancia ambiental, la persona identificada fue localizada pescando con una malla metálica en aguas continentales de Cuenca, coincidiendo de lleno con el momento en que la carpa se encuentra en pleno desove. Junto a la malla, también utilizaba una sacadera cuyo tipo de red no cumplía las exigencias de la normativa autonómica, un uso que recuerda a la retirada de artes ilegales detectada en otros operativos.

La Junta recuerda que la Orden de Vedas de Pesca de 2026, aprobada por la Consejería de Desarrollo Sostenible y publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha el 12 de febrero, prohíbe expresamente el uso de redes, mallas y otros artefactos de captura considerados no selectivos en todo el dominio público hidráulico regional. Se trata de artes que pueden atrapar gran cantidad de peces sin discriminar especie ni tamaño, lo que supone un impacto directo sobre juveniles y reproductores.

En el caso concreto de la sacadera, la normativa permite su utilización únicamente como complemento a la pesca deportiva, pero establece que debe ser siempre de malla no metálica y, preferentemente, sin nudos. Este requisito persigue minimizar las lesiones en la piel y las aletas de los peces, algo especialmente relevante cuando se practica pesca sin muerte o se devuelven ejemplares al agua.

La denuncia cursada conllevará la apertura de un expediente sancionador por infracción en materia de pesca fluvial, que puede derivar en multas económicas, retirada de permisos y, en los casos más graves o reincidentes, en la inhabilitación temporal para pescar en aguas de la comunidad autónoma. Los Agentes Medioambientales insisten en que su labor no se limita a sancionar, sino también a informar y disuadir de este tipo de prácticas.

El periodo de desove de la carpa en Castilla-La Mancha

Carpas en época de reproducción

La carpa (Cyprinus carpio) ajusta su calendario reproductor a la temperatura del agua. En la cuenca del Júcar y en los embalses de la provincia de Cuenca, el desove suele activarse cuando el agua alcanza y mantiene en torno a los 18 grados centígrados. Este punto se consigue habitualmente entre las últimas semanas de abril y el mes de mayo, aunque puede variar ligeramente según el año y las condiciones meteorológicas.

Durante este intervalo, los ejemplares adultos se concentran en zonas someras, orillas con vegetación y áreas de aguas tranquilas, donde encuentran las condiciones adecuadas para la puesta de huevos y la fecundación. Esta concentración facilita el éxito reproductivo, pero al mismo tiempo aumenta de manera notable su exposición a cualquier forma de pesca, legal o ilegal.

Interferir en este proceso capturando carpas en plena freza tiene varias consecuencias ecológicas. Por un lado, reduce el número de adultos reproductores disponibles para la temporada, lo que afecta directamente al tamaño de las poblaciones. Por otro, disminuye el reclutamiento de juveniles para los años siguientes, alterando el equilibrio de edad y estructura de las comunidades piscícolas en ríos y embalses.

Los técnicos en gestión fluvial subrayan que, aunque la carpa es una especie muy extendida y resistente, la suma de presiones —pesca intensiva, contaminación, cambios hidrológicos y episodios de sequía— puede pasar factura a medio plazo. Por eso, las ventanas de desove se consideran momentos clave en los que es imprescindible extremar la protección y el cumplimiento de las vedas.

Un marco normativo cada vez más estricto en Cuenca

Control de la pesca en ríos y embalses

La denuncia por pescar con malla metálica durante el desove de la carpa encaja dentro de una estrategia más amplia de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para reforzar la protección de sus ecosistemas acuáticos. En los últimos años, la provincia de Cuenca ha visto cómo se endurecían progresivamente las normas que regulan la pesca fluvial, en respuesta al declive observado en algunas especies.

Un ejemplo significativo se produjo en 2024, cuando se estableció la obligatoriedad de la pesca sin muerte del barbo en prácticamente todas las aguas conquenses, con la excepción de los embalses de Contreras, Alarcón y Buendía. Esta medida vino motivada por el descenso continuado de poblaciones de barbo detectado en diferentes aforos y muestreos científicos.

La Orden de Vedas de Pesca de 2026 no solo mantiene esas restricciones, sino que las amplía y actualiza, consolidando un marco regulador más exigente para cualquier aficionado que desee pescar en ríos y embalses de la región. Entre otros aspectos, la normativa fija periodos de veda, tallas mínimas, cupos de captura y limitaciones específicas sobre cebos, artes y zonas de especial protección.

En este contexto, los Agentes Medioambientales incrementan las inspecciones durante la primavera, con especial atención a las áreas donde se sabe que las carpas se agrupan para reproducirse. Estas patrullas, a pie de orilla o mediante vehículos y embarcaciones, buscan detectar tanto infracciones leves (como incumplimientos de tallas o cupos) como prácticas más graves, entre ellas el uso de mallas metálicas, redes u otros sistemas de captura masiva.

La Junta insiste en que el objetivo es compatibilizar la afición a la pesca deportiva con la conservación de los recursos naturales. Para ello, se apela a la responsabilidad individual de los pescadores, a quienes se recuerda la importancia de informarse de la normativa vigente cada temporada y de respetar escrupulosamente las vedas y las limitaciones sobre artes permitidas.

Este último caso en Cuenca se convierte así en un aviso claro para la comunidad pescadora: las prácticas que vulneran la normativa, especialmente en momentos tan sensibles como el desove de la carpa, tienen consecuencias administrativas y se enfrentan a una vigilancia activa por parte de los servicios ambientales. El mantenimiento de ríos y embalses saludables, con poblaciones de peces equilibradas, depende en gran medida del cumplimiento de estas reglas por parte de todos los usuarios del medio natural.

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