Derrame de aceite de soya en el lago Chungará: claves del desastre ecológico y del operativo en marcha

  • Volcamiento de camión en la Ruta 11-CH (km 179) derramó 25.000 litros de aceite de soya en zona protegida cercana al lago Chungará.
  • CONAF cerró de forma indefinida el sector Chungará y SENAPRED declaró Alerta Amarilla; hay mesa técnica y COGRID en operación.
  • Fauna y flora afectadas: aves acuáticas (incluida tagua gigante), pajonales, tolas y yaretas; rescates y limpieza del bofedal en curso.
  • PDI-BIDEMA y Laboratorio de Criminalística investigan; el conductor declaró como imputado por contaminación grave imprudente.

Derrame de aceite de soya en lago Chungará

Una emergencia ambiental sacudió el altiplano chileno tras el volcamiento de un camión en el km 179 de la Ruta 11-CH, frente a la guardería de CONAF en el sector Chungará. La carga de aceite de soya, 25.000 litros a granel, se dispersó desde el pavimento hacia el bofedal conectado con el sistema del lago, dentro de una zona protegida de alto valor ecológico.

Los primeros minutos fueron decisivos: el producto oleoso alcanzó cursos de agua y el bofedal, mientras Bomberos de Putre y equipos de guardaparques desplegaron barreras y absorbentes para frenar la expansión. Aunque una parte del aceite se quedó retenida por formaciones vegetales y algas, el daño sobre hábitats frágiles quedó en evidencia.

La cronología del siniestro y la primera respuesta

El incidente se produjo pasadas las 18:00 horas del 19 de noviembre, cuando el camión, de origen boliviano y dirección a Arica, se volcó frente al refugio de CONAF. La ruptura de estanques provocó el escurrimiento en pendiente, con impacto inmediato en un humedal altoandino clave para el equilibrio hídrico del sector.

Voluntarios de Bomberos de Putre trabajaron con linternas, material absorbente y diques improvisados, mientras personal de CONAF contuvo el avance en las orillas y derivó la emergencia a las autoridades sectoriales. La coordinación temprana incluyó a SENAPRED, SAG, Sernapesca y Carabineros, que activaron protocolos en el área afectada.

La corporación forestal decretó el cierre indefinido del sector Chungará del Parque Nacional Lauca para no interferir con los trabajos de control y rescate, recomendando a operadores turísticos y visitantes mantenerse fuera del perímetro operativo.

Operativo por derrame de aceite en lago Chungará

Impacto sobre el bofedal y el lago: fauna y flora en riesgo

Aunque se trata de un aceite vegetal, en ecosistemas lénticos de altura su comportamiento es nocivo: forma una película que reduce el intercambio gaseoso, altera la calidad del agua y compromete la termorregulación y flotabilidad de las aves. Guardaparques reportaron al menos 80 aves acuáticas en riesgo, con 15 ejemplares identificados como afectados en las primeras horas.

Entre las especies dañadas figuran la tagua gigante (incluyendo un ejemplar muerto), el pato puna y el pato jergón, con aves imposibilitadas de volar por impregnación oleosa. Para evitar nuevos aterrizajes en zonas contaminadas se aplica perturbación controlada, disuadiendo a bandadas —también flamencos— de posarse sobre la lámina de aceite.

La afectación vegetal no es menor: pajonales (Festuca orthophylla) y distintas poáceas han sufrido impregnación, al igual que arbustivas como tolas (Baccharis santelicis) y suputulas (Parastrephia lepidophylla). Se notificó daño a yaretas (Azorella compacta), formaciones xerofíticas en categoría de conservación vulnerable.

La comunidad científica advierte que, dada la altitud y las temperaturas del altiplano, la recuperación ecológica es lenta. La perturbación de sedimentos y el aporte de ácidos grasos pueden favorecer procesos de eutrofización, con riesgos para peces andinos, incluidos Orestias endémicos del sistema.

Operativo de emergencia: contención, rescate y limpieza

En paralelo a la contención, SENAPRED activó una mesa técnica y realizó un COGRID Provincial para coordinar recursos, declarando Alerta Amarilla por emergencia medioambiental. La medida permite agilizar contrataciones de empresas especializadas en mitigación y remediación para labores de limpieza fina.

CONAF mantiene el cierre del sector impactado y lidera la extracción de aceite del bofedal mediante bombas y métodos manuales; se han retirado ya más de 500 litros de la sustancia. El SAG centra esfuerzos en el rescate, estabilización y traslado de aves; Sernapesca toma muestras para evaluar calidad de agua y efectos en ecosistemas lénticos.

El despliegue operativo incorpora diques, mallas de contención y material absorbente, además de vigilancia para restringir el acceso y evitar nuevas interacciones de fauna con zonas contaminadas. Ocho aves permanecían sin poder ser rescatadas durante parte de la jornada por las dificultades de acceso y densidad del aceite.

En terreno participan, entre otros, CONAF, SENAPRED, SAG, Sernapesca, Carabineros, la Municipalidad de Putre y agrupaciones locales, con refuerzo logístico y turnos escalonados por la altura y las condiciones meteorológicas.

Investigación y posibles responsabilidades

La Brigada de Delitos Ambientales (BIDEMA) de la PDI y el Laboratorio de Criminalística levantaron muestras del material y del área afectada para peritajes. La Delegación Presidencial de Parinacota presentó una querella, y el conductor del camión prestó declaración en calidad de imputado por contaminación grave imprudente.

Las diligencias buscarán determinar cumplimiento de normas de transporte, condiciones de la carga y acciones de contención adoptadas tras el accidente. También se evaluará la trazabilidad y el volumen efectivamente vertido para dimensionar la reparación ambiental exigible.

  • ¿Se respetaron protocolos y equipamiento de emergencia en el traslado?
  • ¿Qué factores de conducción o mecánicos concurrieron en el vuelco?
  • ¿Cuál es la extensión del daño en el bofedal y su tiempo probable de recuperación?
  • ¿Qué medidas de compensación y remediación se implementarán y con qué plazos?

Lecciones para la gestión del riesgo en rutas de altura

El caso reabre el debate sobre el transporte de cargas con potencial de daño ambiental en zonas sensibles y de difícil acceso. Prácticas habituales en corredores internacionales —como planes de contingencia, kits de contención a bordo y coordinación transfronteriza— resultan críticas para acortar tiempos de respuesta en la alta montaña.

En Europa, directrices como las del transporte por carretera (ADR) inspiran protocolos de prevención y respuesta para sustancias capaces de perjudicar ecosistemas acuáticos, más allá de su origen. La experiencia del Chungará subraya la necesidad de estándares homogéneos y ejercicios conjuntos entre operadores, autoridades y servicios de emergencia.

Con el sector Chungará cerrado indefinidamente, una Alerta Amarilla vigente y la investigación en curso, la prioridad está en contener los efectos del vertido, rescatar la fauna y retirar la mayor cantidad posible de aceite del bofedal y áreas adyacentes. La coordinación interinstitucional y la eventual incorporación de especialistas marcarán los próximos pasos de una remediación que no será inmediata.