El Bioparc Acuario de Gijón ha cerrado su último ejercicio con 208.348 visitantes, una cifra que le permite rebasar, por segundo año consecutivo, la barrera de las 200.000 entradas anuales y afianzarse como uno de los espacios de ocio más demandados del norte de España. Estos datos lo sitúan como el equipamiento de pago con mayor número de accesos en Asturias, reforzando su peso en el mapa turístico de la comunidad.
Este volumen de visitas no solo refleja el tirón turístico del centro, sino también su consolidación como referente educativo, cultural y científico vinculado al medio marino. La combinación de actividades divulgativas, propuestas de ocio familiar y programas de conservación ha contribuido a que tanto residentes como visitantes incorporen el Acuario como parada casi obligada en sus planes por Gijón.
Un crecimiento sostenido desde el cambio de gestión
La buena marcha del Acuario se entiende mejor si se mira hacia atrás. En agosto de 2018, cuando Rain Forest asumió la gestión del espacio, la cifra anual rondaba los 150.000 visitantes. Desde entonces, la tendencia ha sido claramente ascendente, hasta alcanzar los más de 208.000 accesos registrados en el último año.
Desde la dirección explican que este avance continuado se debe, principalmente, a una mejora integral de la experiencia del público y a la diversificación de la oferta. La actualización de contenidos expositivos, las nuevas actividades de divulgación y la cuidada puesta en escena de los recorridos han hecho que el visitante encuentre un motivo para repetir y para recomendar la visita.
Otro de los pilares del crecimiento ha sido el compromiso firme con el bienestar animal y la conservación marina. Mantener estándares exigentes en el cuidado de las especies, además de desarrollar proyectos de investigación y sensibilización, ha dotado al Acuario de un perfil diferenciado frente a otros espacios de ocio puramente recreativos.
El director del Bioparc Acuario de Gijón, Alejandro Beneit, vincula estos resultados al esfuerzo del equipo y al interés social por el entorno natural: superar por segundo año seguido los 200.000 visitantes se interpreta internamente como un reconocimiento al trabajo continuado y a la creciente preocupación ciudadana por la protección de los océanos y sus ecosistemas.
En este contexto, el Acuario se ha consolidado como uno de los principales reclamos turísticos y educativos de la región, con un peso significativo tanto en la oferta cultural local como en la atracción de viajeros nacionales e internacionales que se acercan a Gijón.
Más de 18.000 escolares y un sólido programa educativo

El área de Educación se ha consolidado como uno de los motores clave en la actividad del Bioparc Acuario de Gijón. A lo largo del último año pasaron por sus instalaciones más de 18.000 alumnos, una cifra relevante si se tiene en cuenta que las visitas escolares se vieron condicionadas por una huelga en el mes de mayo que afectó de lleno a los centros educativos.
Este volumen de estudiantes pone de relieve el papel del Acuario como recurso pedagógico de referencia para la comunidad educativa asturiana. Los recorridos guiados, los talleres y las actividades específicas permiten trabajar contenidos relacionados con ciencias naturales, sostenibilidad y biodiversidad de una forma práctica y cercana.
Más allá del ámbito escolar, la vertiente educativa se extiende también al público general. A través de paneles informativos, charlas y propuestas temáticas, las instalaciones buscan fomentar una mirada crítica y responsable hacia el medio marino, explicando de manera accesible problemáticas como la contaminación de los océanos, la sobrepesca o la pérdida de hábitats.
Este enfoque divulgativo, apoyado en un lenguaje claro y en experiencias inmersivas, contribuye a que la visita sea percibida como algo más que una mera actividad de ocio. La idea de aprender mientras se disfruta de los acuarios y exhibiciones ha calado entre familias y docentes, consolidando la imagen del centro como aliado educativo de largo recorrido.
En paralelo, el Acuario mantiene su participación en iniciativas de investigación y proyectos de conservación, reforzando la conexión entre el trabajo científico y la sensibilización social. Este vínculo entre ciencia y ciudadanía es uno de los ejes que la dirección quiere seguir potenciando en los próximos años.
Pase Anual B!: arraigo local y visitas recurrentes
La relación del Bioparc Acuario de Gijón con la ciudadanía se refleja también en la evolución del Pase Anual B!, el carné de socio del centro. Solo en el último año se contabilizaron 15.384 visitas realizadas con este pase, que se encuentra en campaña promocional y apunta a superar los registros de temporadas anteriores.
Este abono ofrece acceso gratuito para los menores de la casa y una tarifa ventajosa para los adultos, algo que ha facilitado que muchas familias gijonesas incorporen el Acuario a sus planes habituales. El resultado es un público local fiel, que acude con frecuencia y sigue de cerca las novedades que se incorporan al recorrido.
Coincidiendo con el vigésimo aniversario del equipamiento, los titulares del Pase Anual B! pueden disfrutar de visitas guiadas sin coste adicional, una ventaja que se ha extendido también a quienes disponen de la Tarjeta Ciudadana de Gijón. Con ello, el centro refuerza un vínculo ya sólido con el entorno urbano y sus vecinos.
Este tipo de iniciativas se enmarca en una estrategia más amplia orientada a integrar el Acuario en la vida cultural y social de la ciudad. Más allá de atraer turistas, el objetivo es que los residentes lo perciban como un espacio propio, cercano y accesible durante todo el año.
La buena acogida del Pase Anual B! sirve, además, como indicador de la confianza y el interés del público local. Un número creciente de usuarios recurrentes ayuda a estabilizar el flujo de visitantes y aporta una base sólida para programar actividades, exposiciones temporales y celebraciones especiales.
Eventos corporativos y nuevos usos del espacio
Otro de los ámbitos en los que el Bioparc Acuario de Gijón ha ganado peso es el de los eventos profesionales y encuentros corporativos. Durante el último año se organizaron más de 40 reuniones de empresa, que reunieron en torno a 2.000 participantes en diferentes espacios del recinto.
Las instalaciones, que incluyen un auditorio, un restaurante y áreas singulares dentro del propio recorrido, se han ido adaptando a una demanda creciente de formatos más reducidos, experienciales y vinculados a valores de sostenibilidad y compromiso ambiental. Esta tendencia encaja con la oferta del Acuario, que combina entorno atractivo y contenidos de sensibilización.
Para muchas compañías, celebrar una presentación, una jornada de trabajo o una reunión interna en un entorno como este permite asociar su imagen a la protección del medio marino, además de ofrecer a los asistentes una experiencia distinta a la de las salas de convenciones tradicionales.
Esta línea de actividad complementa la faceta turística y educativa del centro, aportando una fuente adicional de ingresos y una nueva vía de relación con el tejido empresarial de Gijón y de otras zonas de España. La versatilidad de los espacios y la singularidad del entorno actúan como elementos diferenciadores frente a otras sedes de eventos de la ciudad.
Al mismo tiempo, la celebración de actos corporativos dentro del Acuario contribuye a difundir su mensaje de conservación y respeto por la biodiversidad entre perfiles profesionales diversos, ampliando su radio de influencia más allá del visitante tradicional.
Wild Oceans FilmFest y compromiso con la conservación marina
El último trimestre del año estuvo marcado por una de las citas más destacadas en la agenda del Acuario: la cuarta edición del Wild Oceans FilmFest (WOFF), un festival centrado en el cine sobre conservación de los océanos que se ha consolidado como referente en su ámbito.
En esta edición, el certamen recibió 530 producciones procedentes de 78 países, una muestra del interés internacional por el medio marino y por las historias que giran en torno a su protección. A lo largo del festival, cerca de 2.000 personas participaron en proyecciones y actividades paralelas desarrolladas en las instalaciones.
El programa incluyó películas y documentales de alto nivel, con trabajos de entidades como BBC, Silverback Films o National Geographic, además de la presencia de directores y especialistas que viajaron a Gijón para compartir su experiencia con el público. Este tipo de encuentros amplía la oferta cultural del Acuario y sitúa la ciudad en el mapa de eventos internacionales vinculados al océano.
El WOFF se ha convertido en una herramienta clave para impulsar la divulgación científica y la sensibilización ambiental, ya que combina el lenguaje audiovisual con mensajes claros sobre la urgencia de proteger mares y costas. Las proyecciones se complementan con charlas, coloquios y propuestas didácticas orientadas a distintos perfiles de público.
Este tipo de iniciativas encaja con la vocación del Bioparc Acuario de Gijón de ser algo más que un espacio expositivo. Su papel como plataforma para proyectos culturales y científicos ligados a la conservación de los océanos es, cada vez más, una seña de identidad reconocida tanto a nivel local como fuera de Asturias.
Un referente turístico, educativo y ambiental para Gijón
Los resultados del último año dejan una imagen bastante clara: el Acuario de Gijón se ha consolidado como un punto clave en la oferta de ocio y divulgación de la ciudad. El volumen de visitas, la presencia de escolares, el peso del Pase Anual B! y el desarrollo de eventos corporativos y culturales configuran un proyecto con impacto en múltiples frentes.
En el plano turístico, las más de 208.000 entradas refuerzan su papel de atractivo de primer orden para quienes visitan Asturias. En el ámbito educativo, los miles de estudiantes que pasan por sus instalaciones encuentran un recurso complementario a las aulas para trabajar contenidos relacionados con el mar y la sostenibilidad.
Al mismo tiempo, el compromiso con el bienestar animal y la conservación marina aporta un valor añadido que conecta con una sensibilidad social cada vez más atenta a la protección del entorno. La combinación de ocio, conocimiento y responsabilidad ambiental se ha convertido en uno de los rasgos distintivos del centro.
Todo este trabajo contribuye también al posicionamiento de Gijón como ciudad comprometida con el medio marino, capaz de articular alrededor del Acuario una oferta que mezcla turismo, ciencia, cultura y educación. La evolución de los últimos años sugiere que el margen de crecimiento sigue abierto, siempre que se mantenga la apuesta por la innovación y la calidad en la experiencia del visitante.
Con un balance en el que destacan los 208.348 visitantes, los más de 18.000 escolares, el impulso del Pase Anual B! y la consolidación del Wild Oceans FilmFest, el Bioparc Acuario de Gijón aparece hoy como un proyecto maduro y en expansión, que ha sabido aprovechar el cambio de gestión para dar un salto cualitativo y situarse entre los equipamientos marinos más relevantes de España.