El Acuario de Zaragoza ha dado un paso firme en su nueva etapa bajo la gestión de Global Omnium con la apertura de un espacio expositivo dedicado íntegramente a los anfibios. La instalación, presentada este viernes, busca acercar al público la importancia ecológica de uno de los grupos de vertebrados más amenazados del planeta, al tiempo que pone en valor los proyectos de conservación que desarrolla el centro.
El nuevo recorrido utiliza al ajolote (Ambystoma andersoni) como especie embajadora. Este anfibio mexicano, famoso por su extraordinaria capacidad para regenerar extremidades, órganos e incluso partes del sistema nervioso, actúa como gancho para despertar la curiosidad de los visitantes, especialmente del público infantil, y conducirlos hacia un mensaje más amplio sobre la protección de la biodiversidad.
Un viaje desde México hasta el Pirineo aragonés
Junto al ajolote, la exposición alberga ejemplares de gallipato (Pleurodeles waltl), el anfibio con cola de mayor tamaño de la península ibérica. Además, se dedica un espacio destacado a dos de los principales programas de conservación en los que participa el Acuario de Zaragoza: la rana pirenaica (Rana pyrenaica) y el tritón pirenaico (Calotriton asper), dos especies emblemáticas del Pirineo aragonés cuya supervivencia depende de la protección y recuperación de sus hábitats naturales.
El director técnico del acuario, Javier González, ha explicado que el objetivo va mucho más allá de mostrar una especie llamativa. “Queremos aprovechar el interés que despierta el ajolote para acercar al público al extraordinario mundo de los anfibios”, ha señalado, incidiendo en que la exposición refleja la filosofía de la nueva etapa: divulgar para conservar y poner en valor el patrimonio natural.
Ocho años de trabajo con la rana pirenaica
El centro lleva ocho años trabajando en la conservación de la rana pirenaica y ha contribuido a la liberación de alrededor de 700 ejemplares. Asimismo, estudia futuras actuaciones con el tritón pirenaico. El gallipato también forma parte de proyectos de conservación desarrollados por el grupo gestor del acuario, según ha recordado González.
La instalación combina paneles informativos, recursos educativos y la observación directa de los animales para explicar la importancia ecológica de los anfibios, los riesgos que amenazan su supervivencia –como la pérdida de hábitat, la contaminación y el cambio climático– y el papel que desempeñan los programas de conservación.

Primer paso de una renovación ambiciosa
La apertura de este espacio constituye la primera actuación impulsada por Global Omnium desde que asumió la gestión del acuario hace algo más de tres meses. El grupo, que también gestiona el Oceanogràfic de València y el Acuario de Sevilla, apuesta por aprovechar las sinergias entre los tres centros para reforzar la investigación, la educación ambiental y el bienestar animal.
El director financiero corporativo de Global Omnium, Agustín Melchor, ha subrayado que el Acuario de Zaragoza, el mayor acuario fluvial de Europa, cuenta con un enorme potencial que deberá ir acompañado de nuevas inversiones y del apoyo institucional para consolidarse como un referente turístico y científico. “Esta instalación es la primera piedra del proyecto que queremos desarrollar”, ha afirmado.

Educación ambiental para escolares y familias
La responsable del área educativa del acuario ha destacado que la renovación de la instalación irá acompañada de una nueva oferta didáctica dirigida especialmente a escolares, con el propósito de convertir a los anfibios en el eje de numerosas actividades educativas a partir del próximo curso. “La gente no va a cuidar ni proteger aquello que no conoce”, ha defendido, señalando que si un niño sale del acuario interesado por los anfibios, el objetivo estará cumplido.
La campaña de divulgación sobre los anfibios se prolongará durante los próximos meses con diferentes acciones repartidas por la ciudad. El objetivo es consolidar al ajolote como imagen de la nueva etapa del Acuario de Zaragoza y utilizar su popularidad para acercar al público mensajes relacionados con la conservación de la biodiversidad, la protección de los ecosistemas acuáticos y la importancia de la educación ambiental.

La exposición también pretende sensibilizar sobre la importancia del agua dulce como recurso natural. Los ecosistemas de agua dulce apenas representan el 0,03 % del agua existente en el planeta, pero albergan una elevada biodiversidad y resultan esenciales para la supervivencia de numerosas especies, entre ellas los anfibios, especialmente sensibles a cualquier alteración de su entorno. Con esta iniciativa, el Acuario de Zaragoza refuerza su compromiso con la divulgación científica, la educación ambiental y la conservación de la biodiversidad, ofreciendo nuevas experiencias que acerquen el conocimiento y la protección de los ecosistemas fluviales a toda la sociedad.


