El trabajo, publicado en julio y firmado por investigadores de la Universidad AndrĆ©s Bello, la Pontificia Universidad Católica de Chile y el Centro Interdisciplinario para la Investigación AcuĆcola (INCAR), analizó el tejido muscular de estos peces y cultivos celulares en laboratorio. El objetivo era entender cómo el organismo responde a la infección, y lo que encontraron cambia la visión que se tenĆa de estas molĆ©culas.
Un hallazgo inesperado en el mĆŗsculo del pez
Los cientĆficos identificaron 4.263 candidatos a lncRNA, de los cuales el 87,4% no habĆan sido descritos antes. Estas molĆ©culas, que durante aƱos se consideraron Ā«ADN basuraĀ» porque no producen proteĆnas, actĆŗan en realidad como reguladores maestros. Se activan de forma especĆfica cuando el pez sufre estrĆ©s bacteriano y controlan procesos esenciales como la seƱalización celular y la supervivencia de los tejidos.
Lo mÔs llamativo es que el comportamiento de estos lncRNA depende mÔs del tipo de célula que de la propia presencia de la bacteria. Es decir, no responde igual el músculo vivo que las células cultivadas en el laboratorio. Según los autores, esto sugiere que el músculo esquelético tiene una maquinaria reguladora muy especializada y sensible a su entorno, lo que añade complejidad a la respuesta inmunitaria de los peces.
La respuesta a la infección por Piscirickettsia salmonis
Durante el proceso de infección, los investigadores detectaron que 764 lncRNA cambiaban su nivel de expresión, y muchos de ellos se relacionaban directamente con la defensa del organismo. Esta alteración podrĆa ser una estrategia del pez para evitar una inflamación excesiva que daƱe el mĆŗsculo, o quizĆ”s una maniobra de la bacteria para sobrevivir dentro de las cĆ©lulas. Los autores no descartan ninguna de las dos posibilidades.
El estudio refuerza la idea de que el músculo esquelético no es solo un órgano para el movimiento, sino un tejido inmunocompetente que representa entre el 50% y el 60% del peso del animal. Comprender cómo estas moléculas regulan la respuesta al patógeno sienta las bases para desarrollar herramientas biotecnológicas que mejoren la salud y la resistencia de los salmónidos ante brotes infecciosos.
Implicaciones para la acuicultura
La salmonicultura lleva aƱos luchando contra la Piscirickettsia salmonis, una bacteria intracelular que causa grandes pĆ©rdidas económicas. Los tratamientos actuales se basan sobre todo en uso de antimicrobianos en el salmón y vacunas, pero la aparición de resistencias y la limitada eficacia de algunas vacunas hacen necesario buscar nuevas vĆas. Este descubrimiento sobre los lncRNA podrĆa ser la clave para diseƱar terapias que refuercen la respuesta natural del pez.
Los investigadores subrayan que el mĆŗsculo esquelĆ©tico actĆŗa como un órgano inmunológico activo, y que los lncRNA son piezas fundamentales en esa defensa. Aunque el estudio se ha centrado en la trucha arcoĆris, los resultados podrĆan extenderse a otras especies de salmónidos, ya que el sĆndrome rickettsial afecta a todas ellas. El siguiente paso serĆ” profundizar en los mecanismos concretos que activan estos reguladores.
Con todo, la investigación aporta una visión mucho mĆ”s completa de cómo los peces se enfrentan a las infecciones bacterianas. Lejos de ser meros espectadores, los tejidos musculares participan activamente en la respuesta inmune, y los lncRNA son los directores de orquesta de ese proceso. Este hallazgo no solo amplĆa el conocimiento bĆ”sico, sino que ofrece nuevas dianas para proteger a los salmónidos en las piscifactorĆas.