El sector de la pesca en el MediterrĂ¡neo ha recibido con cierta cautela la noticia de la Ăºltima modificaciĂ³n en los lĂmites de captura de la gamba roja, una de las especies mĂ¡s valoradas de la zona. Recientemente, el Ministerio de Agricultura, Pesca y AlimentaciĂ³n ha anunciado a travĂ©s del BoletĂn Oficial del Estado (BOE) la actualizaciĂ³n de la cuota anual de este marisco, una medida que influye directamente en la planificaciĂ³n y las perspectivas econĂ³micas de la flota.
Gracias a un acuerdo alcanzado con Francia y al uso del fondo de reserva, los barcos autorizados podrĂ¡n capturar un total de 45,9 toneladas mĂ¡s de gamba roja durante el ejercicio vigente. Este ajuste, aunque bien recibido en un sector golpeado por los recortes de los Ăºltimos años, ha generado debate entre los pescadores y las cofradĂas, que consideran el aumento insuficiente para revertir la tendencia restrictiva impuesta por las autoridades europeas.
Nueva asignaciĂ³n de la cuota de gamba roja
La resoluciĂ³n oficial publicada en el BOE afecta a 286 buques que faenan bajo la modalidad de arrastre de fondo en aguas mediterrĂ¡neas y que cuentan con un historial reciente de capturas. El reparto de las 45,9 toneladas adicionales se estructura en dos partidas: 35,9 toneladas derivadas de un intercambio directo de cuota con Francia, tras intensas negociaciones entre ambos paĂses, y otras 10 toneladas extraĂdas del propio fondo de reserva español.
Por tanto, los barcos autorizados podrĂ¡n beneficiarse de esta ampliaciĂ³n, lo que segĂºn el Ministerio permitirĂ¡ una mejor organizaciĂ³n de las campañas de pesca, sobre todo durante los picos de demanda en los meses de verano y Navidad. Para los armadores, se abren posibilidades de una mayor planificaciĂ³n y mayor flexibilidad para decidir cuĂ¡ndo salir a faenar y cĂ³mo repartir los cupos.
El nuevo sistema tambiĂ©n introduce la opciĂ³n de compartir los lĂmites de captura entre buques de la misma agrupaciĂ³n, lo que facilita la gestiĂ³n operativa y puede ayudar a optimizar los desembarques, evitando que se desaproveche parte de la cuota concedida por falta de dĂas o por la coincidencia de topes entre kilos y jornadas.
Reacciones en el sector pesquero

Pese al incremento anunciado, los pescadores no ocultan su decepciĂ³n ante unas cifras que consideran insuficientes. Varios representantes de cofradĂas y asociaciones pesqueras, tanto en AndalucĂa como en la Comunidad Valenciana y Baleares, han manifestado que la ampliaciĂ³n apenas supone una semana mĂ¡s de pesca para muchas embarcaciones, especialmente en puertos como AlmerĂa, Garrucha, Adra o los del litoral alicantino.
Por ejemplo, la flota alicantina podrĂ¡ pescar alrededor de diez toneladas adicionales, pero el recorte anterior fue incluso superior, por lo que el balance neto no es especialmente positivo. La caĂda en las capturas de gamba roja afecta directamente a los ingresos del sector, que depende en gran medida de este producto en lonja y en restauraciĂ³n.
En Menorca, las embarcaciones de arrastre han recibido 2.000 kilos extras para este año, repartidos entre puertos como MaĂ³ y Ciutadella. Sin embargo, los patrones mayorales critican la complejidad de los cupos y la falta de claridad en los criterios utilizados para su reparto, cuestionando la coherencia entre recomendaciones cientĂficas y decisiones polĂticas.
Contexto: recortes, normas y futuras perspectivas

Desde hace años, la pesca de gamba roja en el MediterrĂ¡neo ha estado marcada por restricciones para garantizar la sostenibilidad de los caladeros. La normativa europea ha ido endureciendo los topes de captura y los dĂas hĂ¡biles de faena, pasando de los 240 dĂas permitidos hace un lustro a los 133 actuales. De haberse aplicado el recorte propuesto por la UE para 2025, solo se habrĂan permitido 27 dĂas, cifra inviable para el sector.
El Ăºltimo ajuste incluye una reducciĂ³n total de un 10% respecto al año anterior, ademĂ¡s de un 4% adicional destinado a una reserva comĂºn para afrontar excesos puntuales o capturas accesorias. Estas medidas, junto con las protestas y las solicitudes de mayor flexibilidad por parte de los armadores, reflejan la percepciĂ³n de que los caladeros han demostrado estar recuperados gracias a vedas y artes de pesca mĂ¡s sostenibles.
Los pescadores también han tenido que adaptarse a nuevos requisitos técnicos, como el cambio obligatorio a redes de mayor tamaño, lo que ha impactado negativamente en las capturas reales y en la rentabilidad del sector.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y AlimentaciĂ³n mantiene su compromiso con una gestiĂ³n responsable de los recursos y un modelo mĂ¡s previsible para el sector. Sin embargo, los representantes de los pescadores consideran que las medidas siguen siendo solo un alivio temporal, sin abordar de raĂz las dificultades estructurales de la pesquerĂa de gamba roja en el MediterrĂ¡neo.
