El Museo de La Plata abre una sala dedicada a los invertebrados

  • Nueva sala Invertebrados. Sorprendentes formas de vida, ubicada en la planta baja del Museo de La Plata.
  • Recorrido temático por ambientes marinos, de agua dulce y terrestres, con diorama y recursos interactivos.
  • Piezas destacadas: valva de Tridacna rescatada, maqueta histórica de pulpo y sección de especies invasoras.
  • Proyecto ganador de Ensayar Museos 2023, con apoyo de fundaciones, INIDEP, LIDI y referentes de la UNLP.

Sala de invertebrados del Museo de La Plata

El Museo de La Plata ha puesto en marcha una sala totalmente renovada dedicada a los invertebrados, un espacio que combina investigación, divulgación y conservación para acercar al público la diversidad de estas formas de vida y su papel en los ecosistemas.

Bajo el nombre Invertebrados. Sorprendentes formas de vida, la muestra se ubica en la planta baja del conjunto zoológico y propone un recorrido por los ambientes donde habitan estos organismos, apoyado en montajes de gran escala, ejemplares de colección y recursos interactivos.

Una visita a la nueva sala: ambientes, piezas y mensajes

Exposición de invertebrados en museo

El recorrido arranca con un área de introducción a la variedad de formas y colores del grupo, donde destaca una almeja gigante del género Tridacna con valva de más de 60 kilos, recuperada de la venta ilegal y preparada en la Colección de Invertebrados para visibilizar los delitos ambientales.

El corazón de la propuesta es un diorama de gran formato que recrea el ambiente marino desde la zona intermareal hasta áreas profundas. Se muestran especies epifaunales que viven sobre rocas o arena, junto a formas infaunales adaptadas a sustratos blandos del fondo.

Una sección focaliza la fauna de las Islas Malvinas, en continuidad con la costa patagónica asociada a la corriente de Malvinas. Anémonas, corales, cangrejos y caracoles evidencian conexiones biogeográficas entre las islas y el continente.

El cambio climático y sus efectos en los invertebrados de la Antártida se abordan mediante un recurso multimedia: variaciones de temperatura, hielo marino y disponibilidad de alimento alteran comunidades desde la superficie hasta el fondo oceánico.

También se presentan invertebrados de aguas continentales: crustáceos, sanguijuelas, platelmintos, nematodos, bivalvos y esponjas de agua dulce, entre otros. Se explica cómo ocupan la columna de agua, la vegetación acuática o el fondo en búsqueda de alimento y refugio.

En los ambientes terrestres vinculados a cursos y cuerpos de agua aparecen arañas, ácaros, opiliones, escorpiones, planarias terrestres, ciempiés, milpiés y moluscos como babosas y caracoles, con énfasis en sus adaptaciones para retener agua y prosperar en condiciones variables.

La sala reserva un espacio para las relaciones entre organismos, con ejemplos de parasitismo y comensalismo. Una infografía de gran tamaño explica ciclos de vida de parásitos que pueden afectar a personas y animales, mientras que los comensales se muestran como inofensivos.

Otro bloque aborda invertebrados perjudiciales, como especies invasoras y plagas agrícolas. Se exponen casos como el mejillón dorado que obstruye cañerías, el caracol gigante africano, y bivalvos de agua dulce que alteran hábitats. También se muestran babosas y caracoles introducidos, y gusanos que parasitan cultivos como el tomate.

Regresa al centro de la sala la histórica maqueta del pulpo, restaurada y suspendida como pieza emblemática. Con unos cinco metros de diámetro, su presencia documentada se remonta a la década de 1920.

Quiénes lo hicieron posible y apoyos científicos

Sala museística dedicada a invertebrados

La actualización y restauración fue llevada a cabo por un equipo interdisciplinar con investigadores de la División Zoología Invertebrados, especialistas en arquitectura, restauración, conservación, diseño gráfico y museología, además de personal técnico y nodocente del Museo.

El proyecto resultó ganador de Ensayar Museos 2023 de la Fundación Williams y obtuvo financiación de esa entidad, la Fundación de Historia Natural Félix de Azara y la Fundación Museo de La Plata Francisco Pascasio Moreno, junto a aportes de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo.

Colaboraron el INIDEP, que asesoró y aportó invertebrados representativos de las Islas Malvinas; la Fundación Argentina Submarina, que cedió imágenes; y el LIDI (CIyTT, Facultad de Informática, UNLP), que desarrolló un recurso multimedia sobre cambio climático.

La propuesta se inspira en líneas de trabajo del Conicet que cobraron notoriedad pública durante la expedición al Cañón Mar del Plata, integrando arte, ciencia y tecnología para reforzar el mensaje de conservación.

En la inauguración participaron autoridades universitarias y del Museo, entre ellas el presidente de la UNLP, Martín López Armengol, la directora Marta Fernández y el decano Eduardo Kruse, junto a referentes como Francisco Brusa y Cristina Damborenea. Todas las intervenciones coincidieron en la relevancia de acercar la ciencia a la sociedad.

Con su enfoque didáctico, apoyo científico y una puesta en escena que combina piezas icónicas y contenidos actualizados, la sala de invertebrados del Museo de La Plata refuerza el vínculo entre conocimiento y ciudadanía, invitando a una visita pausada y curiosa para comprender la biodiversidad y su cuidado.

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