
La asociación de pescadores Fuentes del Narcea y el Principado han puesto en marcha una iniciativa distinta para repoblar el rĆo Narcea. En lugar de soltar miles de alevines como se venĆa haciendo, han liberado 104 truchas de casi dos aƱos. El objetivo es comprobar si estos ejemplares, criados en cautividad, logran adaptarse y reproducirse en el medio natural. La prueba se ha desarrollado en la cabecera del rĆo, entre Monasterio de Hermo y Gedrez, en Cangas del Narcea.
Los tĆ©cnicos de la guarderĆa de Medio Natural realizaron un muestreo previo para conocer las truchas que ya habitaban en ese tramo. Las 104 truchas liberadas estĆ”n marcadas para poder identificarlas en el seguimiento posterior. Desde la ConsejerĆa seƱalan que este tipo de ensayos se estĆ”n llevando a cabo en otros rĆos asturianos con el fin de evaluar diferentes mĆ©todos de repoblación.
Una apuesta por ejemplares de mayor edad
La principal novedad de esta suelta es la edad de las truchas. Lo habitual era soltar alevines, pero en esta ocasión se han utilizado ejemplares de 18 meses criados en cautividad en el centro ictiogĆ©nico de Villajur. Santiago Traviesa, coordinador de la guarderĆa de Medio Natural, explica que dentro de un aƱo volverĆ”n a la zona para ver cómo se han integrado estas truchas con la población existente y quĆ© porcentaje se ha asentado. En el muestreo previo encontraron 16 peces del tamaƱo de los introducidos.
Traviesa destaca que la repoblación cumple una doble función: aportar nuevos reproductores al rĆo y aumentar la población de trucha para la pesca deportiva. El coordinador recuerda que el fin Ćŗltimo de la repoblación es la pesca deportiva. La asociación, por su parte, insiste en que siempre trabajan de la mano con los responsables de la guarderĆa para aportar algo positivo al rĆo, sin limitarse a hacerse una foto con un cubo repleto de truchas, subraya RomĆ”n Herrero.
Las dudas sobre la efectividad de los alevines
La asociación de pescadores Fuentes del Narcea lleva tiempo cuestionando los resultados de las repoblaciones tradicionales. RomĆ”n Herrero, presidente de la entidad, duda de la efectividad de soltar alevines. SegĆŗn los datos que maneja la ConsejerĆa, en los Ćŗltimos diez aƱos se han liberado cinco millones de alevines de trucha en los rĆos asturianos. Para Herrero, lo lógico serĆa que los rĆos rebosaran truchas, pero la realidad es bien distinta. Por eso, plantea que o el mĆ©todo de repoblación falla o los rĆos arrastran algĆŗn problema.
El presidente de la asociación considera interesante comprobar si unas truchas criadas en cautividad durante generaciones conservan el instinto para desovar de forma natural. De lograrlo, aumentarĆa la presencia de truchas en el rĆo. Esta duda es la que ha motivado la puesta en marcha del estudio con ejemplares de mayor edad.
Santiago Traviesa aporta otro dato: los ensayos realizados en diferentes rĆos de Asturias arrojan aportaciones de peces que oscilan entre el cinco y el 28 por ciento. Estos resultados variables reflejan la complejidad de la repoblación y la necesidad de seguir investigando.
Un seguimiento a tres aƱos
Para poder evaluar la evolución de estas 104 truchas, el tramo repoblado quedarÔ vedado a la pesca. En un año se realizarÔ un conteo de peces y se aportarÔn mÔs ejemplares, que en ese momento tendrÔn tres años. La idea es repetir este trabajo un tercer año para obtener conclusiones mÔs sólidas. Esta suelta es el comienzo de un estudio que estÔ previsto repetir en la misma zona en los próximos años, con truchas incluso de mayor edad.
La GuarderĆa de Medio Natural seƱala que la ConsejerĆa realiza pruebas con diferentes tipos de repoblación en los rĆos asturianos. El objetivo final es mejorar la gestión pesquera y garantizar la sostenibilidad de las poblaciones de trucha. La colaboración entre administración y asociaciones de pescadores se presenta como clave para lograrlo.
Este proyecto supone un cambio de enfoque en las repoblaciones de trucha. En lugar de apostar por la cantidad de alevines, se prueba con ejemplares de mayor edad y se evalĆŗa su adaptación. Las dudas sobre la eficacia de los mĆ©todos tradicionales y la necesidad de datos contrastados han llevado a diseƱar un seguimiento a varios aƱos. Los resultados de este estudio podrĆan influir en futuras polĆticas de gestión en los rĆos asturianos.

