
El proyecto de investigación PHYTOWELFISH ha dado un paso más allá del laboratorio y ha llegado directamente a los colegios de la Bahía de Cádiz, convirtiendo la acuicultura sostenible y el bienestar de los peces en temas de conversación habituales en las aulas de Primaria. A través de una campaña de talleres prácticos, el equipo investigador ha logrado que conceptos científicos complejos se expliquen con un lenguaje cercano y dinámico para el alumnado.
Esta iniciativa se centra en el estudio y la divulgación de la aplicación de nutracéuticos fitogénicos en acuicultura, es decir, compuestos de origen vegetal con efectos beneficiosos, que se incorporan a la alimentación de los peces para reducir el estrés, mejorar su salud y, de paso, incrementar la calidad del producto que llega a la mesa de los consumidores. El proyecto ha cerrado su campaña educativa con unos niveles de participación y satisfacción especialmente altos entre escolares y profesorado.
Un proyecto científico que pone el foco en el bienestar de los peces
PHYTOWELFISH, cuyo nombre completo es “Aplicación de nutracéuticos fitogénicos en acuicultura para mejorar el bienestar animal y la calidad de la carne”, se enmarca en el ámbito de la investigación en acuicultura avanzada y producción responsable de alimentos de origen marino. Su objetivo principal es comprobar cómo determinados ingredientes de origen vegetal, con propiedades relajantes y antioxidantes, pueden mejorar el bienestar de los peces de cultivo y, en consecuencia, la calidad de sus filetes.
El proyecto está liderado por investigadores del Instituto Universitario de Investigación Marina (INMAR) de la Universidad de Cádiz y suma la experiencia de un equipo multidisciplinar integrado por once especialistas. En este grupo confluyen los conocimientos de los equipos de Fisiología y Patología en Acuicultura, Ingeniería y Tecnología de Alimentos y Microbiología aplicada y genética molecular, lo que permite abordar el estudio desde una perspectiva amplia, que abarca tanto la salud de los peces como la calidad del producto final.
En el ámbito estrictamente científico, PHYTOWELFISH ha trabajado con aditivos naturales que actúan como relajantes y antioxidantes, incorporados a la dieta de especies como la lubina. Estos compuestos fitogénicos ayudan a que los animales afronten mejor situaciones de estrés prolongado, algo frecuente en los sistemas de producción acuícola, y contribuyen a mantener un perfil metabólico y antioxidante más equilibrado.
Los resultados obtenidos apuntan a una mejora del estado general de los peces y a cambios positivos en la estructura de las fibras musculares, lo que redunda en una textura de la carne más apreciada por los consumidores. En pruebas sensoriales tipo cata triangular, los participantes han percibido de forma favorable estas diferencias, asociándolas a una mayor calidad del producto.
Además, la incorporación de antioxidantes naturales ha demostrado prolongar la vida útil y la frescura del pescado, un aspecto clave tanto para la cadena de distribución como para el propio consumidor. Todo ello se enmarca en un enfoque alineado con el concepto One Health, que entiende que la salud animal, la salud humana y la salud del medio ambiente están estrechamente conectadas.
Del laboratorio al aula: talleres para escolares de la Bahía de Cádiz
Con la intención de que estos avances no se quedasen solo en congresos y publicaciones científicas, el equipo de PHYTOWELFISH impulsó una campaña de divulgación especialmente dirigida a los más jóvenes. A través del Centro de Formación Sostenible, se han organizado 15 talleres presenciales bajo el título “El menú secreto de los peces felices”, en los que se ha acercado la acuicultura sostenible al alumnado de quinto y sexto de Primaria.
En total, han participado 302 escolares de distintos centros educativos de la provincia de Cádiz, procedentes de municipios como Puerto Real, San Fernando, El Puerto de Santa María y la capital gaditana. La idea de fondo ha sido que niñas y niños entiendan, de forma sencilla, qué comen los peces de crianza, por qué su alimentación influye en su bienestar y cómo la acuicultura puede ser una aliada para producir alimentos de calidad sin perder de vista el respeto al medio marino.
La estructura de los talleres se ha diseñado para combinar información rigurosa con actividades participativas. En una primera parte, el alumnado ha conocido el proyecto a través de un vídeo animado en formato de “pitch científico”, protagonizado por un “súper pez” que explica, con un tono cercano, los beneficios de una dieta basada en estos compuestos vegetales. Este arranque audiovisual sirve para introducir, sin tecnicismos, conceptos como estrés, antioxidantes o fitogénicos.
Tras esta introducción, las sesiones han dado paso a una fase más práctica, pensada para que el aprendizaje se construya de manera activa. El planteamiento general ha sido que los niños y niñas no solo escuchen, sino que experimenten y construyan sus propias conclusiones a partir de juegos y dinámicas grupales.
Según subraya el equipo del proyecto, la acogida en los centros ha sido muy positiva, con una implicación notable tanto por parte del profesorado como del propio alumnado, que ha mostrado curiosidad por aspectos como la alimentación de los peces de piscifactoría, la diferencia entre acuicultura y pesca extractiva, o el papel de las algas, las plantas y las especias en la dieta animal.
Metodologías innovadoras: Reuseplay®, juegos de memoria y kits didácticos
Uno de los elementos más llamativos de la campaña ha sido el uso de metodologías pedagógicas de vanguardia, diseñadas para traducir conceptos complejos en experiencias sencillas y recordables. En lugar de una charla tradicional, se ha apostado por dinámicas que mezclan juego, creatividad y reflexión.
Entre las herramientas empleadas destaca la Metodología Reuseplay®, una propuesta de construcción interactiva que combina piezas de juguete con residuos reciclados. A partir de estos materiales, el alumnado recrea escenarios relacionados con la acuicultura, la cadena alimentaria o los ecosistemas marinos, al tiempo que reflexiona sobre la importancia de la economía circular y la reducción de residuos.
Esta forma de trabajar permite que las niñas y los niños asocien la idea de acuicultura sostenible con prácticas cotidianas, como reutilizar materiales o aprovechar recursos de forma responsable. De este modo, se vincula el bienestar de los peces y la calidad del pescado con decisiones de consumo y hábitos de vida más respetuosos con el entorno.
Otro recurso clave ha sido la elaboración de un kit didáctico específico y un juego de cartas tipo “memory”, diseñados para explicar el papel de los fitogénicos en la alimentación de los peces. A través de emparejar imágenes y conceptos, el alumnado relaciona ingredientes vegetales, propiedades beneficiosas y efectos sobre la salud animal, reforzando así lo aprendido durante el taller.
Estos materiales no se han quedado solo en el aula: cada escolar se ha llevado el kit a casa, lo que ha permitido extender la labor divulgativa a las familias. De esta manera, padres, madres y hermanos han podido conocer de primera mano qué han trabajado en clase y, al mismo tiempo, acercarse a cuestiones como el bienestar animal en acuicultura o la importancia de elegir productos procedentes de sistemas de producción responsables.
Impacto educativo, social y alineación con los ODS
El balance de la campaña en los colegios ha sido calificado por el equipo de PHYTOWELFISH como “excelente” en términos de participación y valoración. El alumnado ha mostrado un alto grado de satisfacción, destacando especialmente el descubrimiento de que los peces pueden incorporar a su dieta plantas y especias similares a las que se utilizan en la alimentación humana.
Más allá de la curiosidad científica, las actividades han servido para poner en contexto algunos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. En particular, la iniciativa se vincula con el ODS 2 (Hambre cero), al abordar la producción de alimentos de origen marino de forma segura y sostenible; con el ODS 4 (Educación de calidad), al utilizar metodologías activas y recursos didácticos adaptados al nivel del alumnado; y con el ODS 14 (Vida submarina), al insistir en la necesidad de cuidar los ecosistemas marinos y gestionar de manera responsable los recursos acuáticos.
El enfoque integrado de PHYTOWELFISH también se alinea con la filosofía de One Health, que subraya la relación entre la salud de los animales, la salud de las personas y la del medio ambiente. Al mejorar el bienestar de los peces de cultivo mediante el uso de compuestos naturales, se reduce la dependencia de sustancias de síntesis, algo que repercute directamente en la percepción y en la confianza de los consumidores.
El proyecto ha servido, además, para reforzar la imagen de la acuicultura local como un sector innovador y comprometido con la sostenibilidad. En territorios costeros como la Bahía de Cádiz, donde la relación con el mar forma parte de la identidad colectiva, iniciativas de este tipo ayudan a explicar que la cría de peces y otros organismos marinos puede ser una actividad aliada del medio ambiente si se basa en la investigación y en buenas prácticas productivas.
La presencia de estudiantes de diferentes niveles educativos, desde Primaria hasta etapas universitarias en otros actos vinculados al proyecto, contribuye a estrechar la conexión entre la investigación, la formación y el tejido productivo. De esta forma, se siembra el interés por futuras vocaciones científicas y se da visibilidad al trabajo de los grupos de investigación marina de la Universidad de Cádiz como agentes clave en la transición hacia sistemas alimentarios más sostenibles.
Financiación europea y apuesta institucional por la acuicultura sostenible
PHYTOWELFISH (código PCM_00029) se ha podido llevar a cabo gracias a la cofinanciación de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía y de la Unión Europea, a través de los fondos Next Generation EU enmarcados en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (componente C17.I1). Este respaldo económico ha permitido no solo desarrollar los experimentos y ensayos en acuicultura, sino también desplegar una completa estrategia de divulgación hacia la sociedad.
Esta apuesta institucional refuerza el papel de la Universidad de Cádiz como referente en investigación marina aplicada, especialmente en todo lo relacionado con la mejora del bienestar animal, la calidad nutricional de los productos acuícolas y la innovación en metodologías educativas. La combinación de ciencia, transferencia al sector productivo y acciones formativas en centros escolares muestra una manera integrada de entender la investigación pública.
La iniciativa se enmarca, además, en estrategias regionales como ThinkInAzul Andalucía, orientadas a impulsar la economía azul, la innovación en el medio marino y la sostenibilidad de las actividades ligadas al océano. Dentro de este contexto, proyectos como PHYTOWELFISH aportan evidencias científicas sobre el potencial de los compuestos fitogénicos y, al mismo tiempo, acercan estos conocimientos al conjunto de la ciudadanía.
Con la finalización de la campaña en las aulas, el proyecto deja como legado un conjunto de materiales didácticos, dinámicas y experiencias que pueden servir de base para futuras acciones educativas en el campo del bienestar animal y la acuicultura sostenible. Para la Universidad de Cádiz y los grupos de investigación implicados, se trata de un ejemplo de cómo la divulgación puede convertirse en una herramienta tan relevante como la propia actividad de laboratorio.
En conjunto, PHYTOWELFISH ha logrado demostrar que es posible unir investigación puntera, salud de los animales, calidad de los alimentos y educación en valores ambientales en una misma propuesta, acercando a cientos de escolares, docentes y familias a la realidad de una acuicultura más responsable, innovadora y alineada con los retos globales que plantea la sostenibilidad.