Las aguas del Canal de la Mancha están viviendo un fenómeno que ha dejado a cientÃficos y pescadores con la boca abierta: el pulpo común (Octopus vulgaris) ha multiplicado su presencia en las costas del suroeste de Inglaterra y del norte de Francia hasta niveles históricos. Lo que hace unos años era una rareza, hoy se ha convertido en una auténtica explosión demográfica que está cambiando el mapa pesquero europeo y, de paso, el mercado del pulpo en España.
No se trata de un éxodo de pulpos gallegos hacia el norte, como podrÃa pensarse. Los expertos insisten en que las poblaciones locales de pulpo han encontrado en el agua más cálida las condiciones perfectas para reproducirse y que las corrientes han arrastrado larvas desde Francia hasta las costas británicas. El resultado es un «boom» que ha llevado a Galicia a importar por primera vez pulpo procedente de estas latitudes, mientras los pescadores locales ven cómo sus capturas siguen cayendo.
Un récord de capturas en Reino Unido y Bretaña

Los datos son contundentes. En 2025, las capturas de pulpo en el suroeste de Inglaterra se multiplicaron por trece en comparación con la media de la última década, y en el primer semestre de 2026 ya se habÃan superado las 3.000 toneladas. En lonjas como la de Brixham se llegaron a descargar más de 100 toneladas en un solo dÃa, una cifra que no tiene precedentes. En la Bretaña francesa el repunte ha sido similar, con aumentos que en algunas zonas alcanzaron el 2.600% desde 2021.
Detrás de esta explosión está el calentamiento del mar. Las olas de calor marinas han elevado la temperatura del Canal de la Mancha hasta cinco grados por encima de lo normal, lo que ha reducido el tiempo de incubación de los huevos y ha disparado la supervivencia de las larvas, que normalmente mueren por el frÃo. Además, los vientos y las corrientes han empujado millones de larvas desde las zonas de crÃa del norte de Francia hacia las costas rocosas de Devon y Cornualles, donde encuentran alimento y refugio.
Impacto ecológico y cambio de mentalidad

La abundancia de pulpo no es solo una buena noticia para los pescadores. Estos cefalópodos son voraces y están devorando bogavantes, nécoras y cangrejos en las nasas, lo que ha provocado caÃdas de hasta el 80% en las capturas de buey de mar y langosta en algunas zonas del sur de Inglaterra. Al principio, los pescadores británicos lo consideraron una plaga, pero ahora han cambiado de opinión: lo ven como un recurso económico y han empezado a comercializarlo con asesoramiento gallego, utilizando incluso la misma clasificación por tamaños que en las lonjas de Galicia.
En Francia, la comunidad pesquera de Bretaña también ha pasado de la sorpresa al oportunismo. Lo que antes se desechaba por considerarlo «horrible» ahora se exporta a España, donde el pulpo es un producto muy apreciado. El pulpo del norte es más grande que el gallego debido al llamado «efecto Forsythe»: el agua más cálida en las primeras etapas de vida acelera su metabolismo y su crecimiento. Aunque algunos pescadores gallegos aseguran que su sabor no es exactamente igual, la calidad es similar y el precio resulta más competitivo.
El declive del pulpo gallego y la guerra comercial
Mientras el norte de Europa celebra la abundancia, Galicia vive una situación bien distinta. Las descargas de pulpo en las lonjas gallegas, que durante el siglo XX rondaban las 2.000 y 4.000 toneladas anuales, han caÃdo hasta un mÃnimo histórico de 1.116 toneladas en la campaña 2024-2025, con una ligera recuperación hasta las 1.327 toneladas en el ciclo siguiente. Los pescadores llevan años denunciando la pesca ilegal y la falta de gestión, y ahora temen que la llegada de pulpo del norte hunda aún más los precios.
En las lonjas gallegas, el pulpo fresco se subasta a una media de entre 11 y 11,4 euros el kilo, mientras que el pulpo congelado procedente de Brixham o Newlyn se coloca entre 8 y 9 euros. Esa diferencia de casi un 20% está presionando a la baja el mercado local y ha provocado quejas de los pescadores, que denuncian además que parte de ese pulpo importado se cuece y empaqueta en las propias rÃas gallegas, lo que diluye su origen y confunde al consumidor.
¿Qué pasará con la migración del pulpo?
Los cientÃficos recuerdan que ya ha habido episodios similares en el pasado. A finales del siglo XIX y a mediados del siglo XX se registraron explosiones de pulpo en el Canal de la Mancha, pero desaparecieron cuando volvieron los inviernos frÃos. La gran duda es si esta vez el calentamiento se mantendrá o si la población se derrumbará de nuevo, como ocurrió en 1950, cuando tras dos años de abundancia llegó el colapso. Por eso, las autoridades británicas han propuesto una moratoria para limitar la pesca con nasas de los grandes barcos y proteger a los pequeños pescadores.
Más allá del pulpo, el fenómeno es un sÃntoma de un cambio más profundo. El calentamiento global está desplazando especies de sur a norte y alterando ecosistemas enteros, un proceso conocido como «tropicalización». En Galicia, el debilitamiento de los vientos que provocan el afloramiento de aguas frÃas y ricas en nutrientes está afectando a toda la cadena trófica, y no solo al pulpo. Los expertos advierten de que estamos ante «la punta del iceberg» y que habrá que adaptar tanto las estrategias de pesca como las normas que regulan el sector.
La migración de pulpos hacia el norte por el cambio climático ha convertido a Reino Unido y Bretaña en nuevos polos de producción, mientras Galicia ve cómo su recurso tradicional se reduce. El pulpo del norte ya está en los mercados españoles, con precios más bajos y un sabor similar, pero la incertidumbre sobre la duración de este fenómeno y el impacto ecológico sobre otras especies marinas mantienen en vilo a todo el sector. Lo que está claro es que el mar ya no es el de antes, y la pesca tendrá que adaptarse a un escenario en el que el cambio climático mueve los caladeros.

