
El cierre de Marineland Antibes, el que fuera el parque acuático más grande de Europa, sigue dando que hablar. Dos orcas y cuatro delfines permanecen aún en sus instalaciones, a la espera de un traslado a España que se antoja inminente. Las orcas Wikie, de 24 años, y su hijo Keijo, de 11, tienen como destino Loro Parque, en Tenerife, mientras que los cuatro delfines viajarán a Valencia. Una operación que no está exenta de polémica y que ha desatado un intenso debate sobre el futuro de los cetáceos en cautividad.
La decisiĂłn, confirmada por fuentes del parque francĂ©s a la agencia EFE, llega despuĂ©s de que Francia aprobara en 2021 una ley de bienestar animal que prohĂbe los espectáculos con mamĂferos marinos. Marineland cerrĂł sus puertas a comienzos de 2025, pero los animales han seguido siendo cuidados por una veintena de personas, que les proporcionan varios kilos de pescado al dĂa. Ahora, el plan es que los seis cetáceos partan desde el aeropuerto de Niza, el mismo punto desde el que salieron ocho delfines a finales de julio con destino a Selwo Marina, en Benalmádena (Málaga).
Un traslado complejo y con informes en contra
El traslado de las orcas no es sencillo. Su tamaño y peso lo convierten en una operaciĂłn de alta complejidad tĂ©cnica y logĂstica. Pero más allá de las dificultades fĂsicas, la operaciĂłn cuenta con un informe desfavorable de la autoridad cientĂfica española en el marco del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES). Este dictamen, que no es vinculante, ha sido utilizado por los colectivos ecologistas para rechazar el traslado.
Loro Parque, por su parte, ha mostrado desde el principio su disposiciĂłn a recibir a Wikie y Keijo, sumándolas a las cuatro orcas que ya alberga. La empresa, propiedad del magnate alemán Wolfgang Kiessling, asegura que acepta la propuesta del ministro francĂ©s por «responsabilidad moral». Sin embargo, el parque ha presentado un contencioso-administrativo contra el CITES y un requerimiento ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno para exigir la publicaciĂłn del informe cientĂfico-tĂ©cnico.

El Ministerio para la TransiciĂłn EcolĂłgica del Gobierno español ha señalado que «no puede afirmarse que el traslado estĂ© autorizado por España», y que la decisiĂłn Ăşltima corresponde exclusivamente a Francia, dentro del marco regulatorio europeo. El departamento apunta al ArtĂculo 9 del Reglamento (CE) nĂşmero 338/97, que establece que la autorizaciĂłn final corresponde a la autoridad administrativa CITES del Estado miembro de origen, en este caso Francia.
El Gobierno de Canarias, a favor
Mientras tanto, el Gobierno de Canarias ha emitido dos informes tĂ©cnicos favorables, firmados por la DirecciĂłn General de GanaderĂa y la DirecciĂłn General de Espacios Naturales y Biodiversidad. En ellos se constata el historial de Loro Parque en materia de bienestar animal, el cumplimiento de las normativas europeas y nacionales, y su capacidad demostrada para albergar orcas. Un respaldo institucional que contrasta con las crĂticas de los ecologistas.
Y es que la polĂ©mica no ha hecho más que crecer. La FundaciĂłn Franz Weber ha pedido al Gobierno español que prohĂba los espectáculos con cetáceos y ha advertido de que España corre el riesgo de convertirse en la «papelera de reciclaje» de los animales cautivos de Europa. La ONG sostiene que España no deberĂa ser el destino de estos animales si van a seguir siendo exhibidos con fines turĂsticos, y reclama una reforma de la Ley 7/2023 de protecciĂłn animal para impedir nuevas incorporaciones y establecer una hoja de ruta para el cierre progresivo de los delfinarios.
Las muertes en Loro Parque, otro punto de fricciĂłn
Uno de los argumentos más contundentes de los detractores del traslado es el historial de muertes de cetáceos en Loro Parque. Un informe del IGEDD, Ăłrgano asesor del Ejecutivo francĂ©s, señala que desde 2021 se han producido «varias muertes de animales» en el zoolĂłgico tinerfeño, debidas a problemas «intestinales o cardĂacos o por causas inexplicables». En noviembre de 2024 muriĂł la orca Keto, despuĂ©s de que otros tres cetáceos fallecieran entre marzo de 2021 y septiembre de 2022.
Loro Parque ha defendido que las necropsias concluyeron que dos de las orcas murieron por una torsiĂłn intestinal que les provocĂł una infecciĂłn y otra por una «malformaciĂłn vascular». La empresa calificĂł las muertes de «inevitables» y negĂł que estuvieran relacionadas entre sĂ, insistiendo en que cuenta con un equipo multidisciplinar de veterinarios y biĂłlogos con «amplia experiencia en el manejo de cetáceos». Unas explicaciones que no convencen a los ecologistas, que consideran que el cautiverio tiene efectos negativos demostrados cientĂficamente en estos animales.
Paul Watson y Sea Shepherd, en pie de guerra
La oposiciĂłn al traslado ha trascendido las fronteras francesas. El icĂłnico activista Paul Watson, cofundador de Greenpeace y fundador de Sea Shepherd, ha confirmado a EFE que Sea Shepherd France ha emprendido acciones legales en Francia para impedir el traslado. Watson, que reside en Francia tras solicitar asilo polĂtico, ha ofrecido una alternativa concreta: pagar 500.000 euros al año para mantener a los animales en Marineland hasta que un santuario estĂ© listo.
«Hemos inspeccionado unas 300 localizaciones y seleccionado 10 posibles ubicaciones para establecer un santuario en Francia», ha detallado Watson, que advierte de que «no tenemos ninguna garantĂa por parte de España de que los animales no vayan a ser obligados a realizar espectáculos y programas de crĂa». El activista considera que el traslado a España representa una violaciĂłn de la norma francesa y ha instado al Gobierno español a seguir los pasos de Francia y prohibir la exhibiciĂłn de cetáceos con fines de entretenimiento.
La ofensiva judicial busca evitar que se repita lo ocurrido con los ocho delfines que salieron de Antibes en julio con destino a Selwo Marina. Aquellos animales no regresarán a Francia, después de que el zoo de Beauval descartara la creación de un centro de investigación para acogerlos. Un precedente que ha encendido todas las alarmas.
Con todo, el traslado de Wikie y Keijo a Loro Parque sigue adelante, al menos sobre el papel. La decisiĂłn final está en manos de las autoridades francesas, pero la presiĂłn social y judicial es enorme. El futuro de estos seis cetáceos se ha convertido en un sĂmbolo de la lucha por los derechos de los animales y en un espejo en el que España debe mirarse. Mientras tanto, los animales siguen en Marineland, alimentados y cuidados, a la espera de un destino que parece escrito, pero que aĂşn podrĂa cambiar.
