El traslado de las orcas de Marineland a Loro Parque: polémica y acciones legales

  • Las orcas Wikie y Keijo, junto a cuatro delfines, serán trasladadas desde el cerrado Marineland de Antibes a España, con destino a Loro Parque (Tenerife) y Valencia.
  • El traslado de las orcas cuenta con un informe desfavorable de la autoridad cientĂ­fica española (CITES) y ha generado crĂ­ticas de ecologistas y de la FundaciĂłn Franz Weber.
  • Paul Watson y Sea Shepherd France han emprendido acciones legales para impedir el traslado, ofreciendo 500.000 euros anuales para mantener a los animales en Francia.
  • El Gobierno de Canarias ha emitido informes favorables, mientras que el Ministerio de TransiciĂłn EcolĂłgica español señala que la decisiĂłn final corresponde a Francia.

Traslado de orcas y delfines a Loro Parque

El cierre de Marineland Antibes, el que fuera el parque acuático más grande de Europa, sigue dando que hablar. Dos orcas y cuatro delfines permanecen aún en sus instalaciones, a la espera de un traslado a España que se antoja inminente. Las orcas Wikie, de 24 años, y su hijo Keijo, de 11, tienen como destino Loro Parque, en Tenerife, mientras que los cuatro delfines viajarán a Valencia. Una operación que no está exenta de polémica y que ha desatado un intenso debate sobre el futuro de los cetáceos en cautividad.

La decisión, confirmada por fuentes del parque francés a la agencia EFE, llega después de que Francia aprobara en 2021 una ley de bienestar animal que prohíbe los espectáculos con mamíferos marinos. Marineland cerró sus puertas a comienzos de 2025, pero los animales han seguido siendo cuidados por una veintena de personas, que les proporcionan varios kilos de pescado al día. Ahora, el plan es que los seis cetáceos partan desde el aeropuerto de Niza, el mismo punto desde el que salieron ocho delfines a finales de julio con destino a Selwo Marina, en Benalmádena (Málaga).

Un traslado complejo y con informes en contra

El traslado de las orcas no es sencillo. Su tamaño y peso lo convierten en una operación de alta complejidad técnica y logística. Pero más allá de las dificultades físicas, la operación cuenta con un informe desfavorable de la autoridad científica española en el marco del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES). Este dictamen, que no es vinculante, ha sido utilizado por los colectivos ecologistas para rechazar el traslado.

Loro Parque, por su parte, ha mostrado desde el principio su disposición a recibir a Wikie y Keijo, sumándolas a las cuatro orcas que ya alberga. La empresa, propiedad del magnate alemán Wolfgang Kiessling, asegura que acepta la propuesta del ministro francés por «responsabilidad moral». Sin embargo, el parque ha presentado un contencioso-administrativo contra el CITES y un requerimiento ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno para exigir la publicación del informe científico-técnico.

Orcas y delfines en Loro Parque

El Ministerio para la Transición Ecológica del Gobierno español ha señalado que «no puede afirmarse que el traslado esté autorizado por España», y que la decisión última corresponde exclusivamente a Francia, dentro del marco regulatorio europeo. El departamento apunta al Artículo 9 del Reglamento (CE) número 338/97, que establece que la autorización final corresponde a la autoridad administrativa CITES del Estado miembro de origen, en este caso Francia.

El Gobierno de Canarias, a favor

Mientras tanto, el Gobierno de Canarias ha emitido dos informes técnicos favorables, firmados por la Dirección General de Ganadería y la Dirección General de Espacios Naturales y Biodiversidad. En ellos se constata el historial de Loro Parque en materia de bienestar animal, el cumplimiento de las normativas europeas y nacionales, y su capacidad demostrada para albergar orcas. Un respaldo institucional que contrasta con las críticas de los ecologistas.

Y es que la polémica no ha hecho más que crecer. La Fundación Franz Weber ha pedido al Gobierno español que prohíba los espectáculos con cetáceos y ha advertido de que España corre el riesgo de convertirse en la «papelera de reciclaje» de los animales cautivos de Europa. La ONG sostiene que España no debería ser el destino de estos animales si van a seguir siendo exhibidos con fines turísticos, y reclama una reforma de la Ley 7/2023 de protección animal para impedir nuevas incorporaciones y establecer una hoja de ruta para el cierre progresivo de los delfinarios.

Las muertes en Loro Parque, otro punto de fricciĂłn

Uno de los argumentos más contundentes de los detractores del traslado es el historial de muertes de cetáceos en Loro Parque. Un informe del IGEDD, órgano asesor del Ejecutivo francés, señala que desde 2021 se han producido «varias muertes de animales» en el zoológico tinerfeño, debidas a problemas «intestinales o cardíacos o por causas inexplicables». En noviembre de 2024 murió la orca Keto, después de que otros tres cetáceos fallecieran entre marzo de 2021 y septiembre de 2022.

Loro Parque ha defendido que las necropsias concluyeron que dos de las orcas murieron por una torsión intestinal que les provocó una infección y otra por una «malformación vascular». La empresa calificó las muertes de «inevitables» y negó que estuvieran relacionadas entre sí, insistiendo en que cuenta con un equipo multidisciplinar de veterinarios y biólogos con «amplia experiencia en el manejo de cetáceos». Unas explicaciones que no convencen a los ecologistas, que consideran que el cautiverio tiene efectos negativos demostrados científicamente en estos animales.

Delfines en traslado a Loro Parque

Paul Watson y Sea Shepherd, en pie de guerra

La oposición al traslado ha trascendido las fronteras francesas. El icónico activista Paul Watson, cofundador de Greenpeace y fundador de Sea Shepherd, ha confirmado a EFE que Sea Shepherd France ha emprendido acciones legales en Francia para impedir el traslado. Watson, que reside en Francia tras solicitar asilo político, ha ofrecido una alternativa concreta: pagar 500.000 euros al año para mantener a los animales en Marineland hasta que un santuario esté listo.

«Hemos inspeccionado unas 300 localizaciones y seleccionado 10 posibles ubicaciones para establecer un santuario en Francia», ha detallado Watson, que advierte de que «no tenemos ninguna garantía por parte de España de que los animales no vayan a ser obligados a realizar espectáculos y programas de cría». El activista considera que el traslado a España representa una violación de la norma francesa y ha instado al Gobierno español a seguir los pasos de Francia y prohibir la exhibición de cetáceos con fines de entretenimiento.

La ofensiva judicial busca evitar que se repita lo ocurrido con los ocho delfines que salieron de Antibes en julio con destino a Selwo Marina. Aquellos animales no regresarán a Francia, después de que el zoo de Beauval descartara la creación de un centro de investigación para acogerlos. Un precedente que ha encendido todas las alarmas.

Con todo, el traslado de Wikie y Keijo a Loro Parque sigue adelante, al menos sobre el papel. La decisión final está en manos de las autoridades francesas, pero la presión social y judicial es enorme. El futuro de estos seis cetáceos se ha convertido en un símbolo de la lucha por los derechos de los animales y en un espejo en el que España debe mirarse. Mientras tanto, los animales siguen en Marineland, alimentados y cuidados, a la espera de un destino que parece escrito, pero que aún podría cambiar.


Añadir como fuente preferida en Google