España y Portugal dan el primer paso para renovar el plan de gestión de la sardina ibérica

  • España y Portugal crean un grupo de trabajo para preparar la renovación del plan de gestión de la sardina ibérica a partir de 2027.
  • El Gobierno español quiere revisar la clave de reparto de cuotas para ajustarla al uso real de cada flota.
  • La gestión conjunta ha permitido lograr la certificación MSC por la explotación sostenible de la sardina ibérica.
  • Ambos países estudian intercambios institucionales de cuotas y coordinan posturas en política pesquera de la UE.

plan de gestión de la sardina ibérica

Las administraciones pesqueras de España y Portugal han acordado dar un paso clave hacia la renovación del plan de gestión de la sardina ibérica, una de las pesquerías más sensibles y emblemáticas de la fachada atlántica. Ambos países han decidido coordinarse con tiempo para diseñar el marco que regirá esta especie a partir de 2027, con el objetivo de mantener la sostenibilidad biológica y garantizar el futuro de las flotas que dependen de ella.

En una reunión bilateral reciente, la secretaria general de Pesca de España, Isabel Artime, y el secretario de Estado de Pesca y Mar de Portugal, Salvador Malheiro, han cerrado un acuerdo político que busca reforzar la cooperación técnica y la gestión conjunta. Sobre la mesa no solo está el futuro de la sardina ibérica, sino también la forma en que ambos Estados coordinan sus posiciones ante la Unión Europea en materia de pesca.

Creación de un grupo de trabajo para el nuevo plan desde 2027

renovación del plan de gestión sardina ibérica

Uno de los acuerdos más relevantes de la reunión ha sido la puesta en marcha de un grupo de trabajo específico para la sardina ibérica. Este equipo mixto, formado por representantes técnicos y de la administración de ambos países, se encargará de preparar la renovación del plan de gestión que se aplicará a partir de 2027.

La idea es que este grupo analice la evolución del recurso, el comportamiento de las flotas y los resultados del actual modelo, para poder ajustar las medidas de gestión al contexto real. Se pretende evitar decisiones de última hora y contar con una hoja de ruta trabajada con antelación, que dé estabilidad al sector y seguridad a los científicos y gestores.

Según han explicado las delegaciones, la creación de este grupo se enmarca en las reuniones periódicas que mantienen España y Portugal en materia pesquera, pensadas para hacer un seguimiento de los principales asuntos comunes y anticipar posibles cambios en la regulación europea o bilateral.

En este contexto, la sardina ibérica sigue siendo una prioridad, tanto por su importancia económica y social para las comunidades costeras como por su relevancia ambiental, ya que se trata de una especie pelágica especialmente vigilada por los organismos científicos y por Bruselas.

Revisión de la clave de reparto de cuotas entre ambos países

Uno de los puntos más sensibles de cara a la renovación del plan es la llamada clave de reparto de la sardina ibérica, es decir, el porcentaje de cuota que corresponde a España y a Portugal. El Gobierno español ha anunciado que quiere promover una revisión de esa distribución para adaptarla mejor al aprovechamiento real de la especie por parte de cada flota.

La intención de España es que el nuevo marco de gestión tenga en cuenta con mayor precisión la actividad efectiva de los buques de cada país, de forma que la cuota se acerque más al patrón real de capturas y esfuerzo pesquero. Este debate se abordará dentro del grupo de trabajo y en el seno de las conversaciones bilaterales, ya que cualquier cambio requiere consenso entre ambas partes.

Mientras se avanza en ese análisis, la campaña de la sardina de este año se afronta con la misma cuota global que el ejercicio anterior. No obstante, las delegaciones han recordado que existe margen para ajustar la distribución mediante intercambios de cuota entre España y Portugal, como ya ha ocurrido en años previos en función de las necesidades operativas de las flotas.

Esta flexibilidad a través de intercambios permite optimizar el uso de la cuota total asignada a la sardina ibérica, evitando que parte de ese recurso se quede sin pescar si una de las flotas no llega a cubrir su porcentaje inicialmente asignado.

Éxito del modelo de gestión y certificación sostenible MSC

Las delegaciones de ambos países han subrayado el resultado positivo del modelo de gestión aplicado en los últimos años a la sardina ibérica. Entre las principales consecuencias de ese esfuerzo conjunto destaca la obtención de la certificación MSC (Marine Stewardship Council) para los sectores español y portugués.

Esta certificación reconoce que la explotación de la sardina ibérica por parte de España y Portugal cumple con estándares internacionales de sostenibilidad, tanto desde el punto de vista de la conservación del stock como del control de las capturas y la gestión de la pesquería.

El hecho de que solo estos dos países participen en esta pesquería en aguas ibéricas facilita una coordinación más directa de las medidas de gestión, al no depender de un elevado número de Estados miembros. Aun así, las decisiones deben integrarse en el marco comunitario, especialmente en lo relativo a los Totales Admisibles de Capturas (TAC) y a las cuotas aprobadas cada año.

Las autoridades han puesto en valor que, pese a las restricciones y ajustes de los últimos años para recuperar el recurso, el balance del plan se considera globalmente positivo por ambas flotas. La certificación MSC se interpreta como una confirmación externa de que las decisiones adoptadas han ido en la línea correcta.

Intercambios institucionales de cuotas y otras especies implicadas

Además de la sardina ibérica, España y Portugal han abordado la posibilidad de reforzar los intercambios institucionales de cuotas entre ambos países, con la idea de mejorar la eficiencia en el aprovechamiento de los recursos disponibles.

Estos intercambios no se limitarían únicamente a la sardina, sino que también se contemplan para especies como la raya o el sable negro, donde existe un interés compartido y una presencia significativa de las flotas de los dos Estados. La fórmula permitiría ajustar mejor la oferta de cuota a la realidad de cada pesquería concreta.

El planteamiento pasa por dar un carácter más estable y previsible a estos intercambios, de forma que las empresas armadoras puedan planificar con mayor tranquilidad sus campañas. La coordinación administrativa será determinante para que este mecanismo funcione sin bloquear la operativa de los buques.

En paralelo, se mantiene el esquema habitual por el que, en función de las necesidades anuales, se pueden negociar ajustes bilaterales de cuota entre España y Portugal para evitar infrautilización del recurso asignado por Bruselas.

Contexto europeo: Política Pesquera Común y financiación futura

Durante la reunión, más allá del foco en la sardina ibérica, ambas delegaciones han intercambiado puntos de vista sobre los principales dosieres comunitarios que afectan al sector pesquero. Entre ellos, gana peso el debate sobre la simplificación de la Política Pesquera Común (PPC).

España y Portugal coinciden en la necesidad de avanzar hacia un marco normativo más sencillo y adaptado a la realidad de los sectores pesquero y acuícola. El objetivo es mejorar la eficacia de la PPC reduciendo cargas administrativas y haciendo que las reglas sean más claras y manejables para armadores, tripulaciones y autoridades nacionales.

Otro de los temas tratados ha sido el futuro Marco Financiero Plurianual 2028-2034 de la Unión Europea. Ambos países aspiran a coordinarse con otros Estados miembros para conformar un bloque que refuerce su posición negociadora a la hora de defender los intereses de la pesca en el próximo presupuesto comunitario.

En ese contexto, la sardina ibérica y otras especies clave del Atlántico se consideran ejemplos de cómo una gestión coordinada puede combinar sostenibilidad y viabilidad económica. Este tipo de casos prácticos suele utilizarse en Bruselas como referencia a la hora de debatir el diseño de programas de apoyo y medidas estructurales.

Otros acuerdos bilaterales vinculados al marco de TAC y cuotas

Como complemento al trabajo sobre la sardina ibérica, España y Portugal han formalizado acuerdos referidos a otras especies incluidas en el reglamento de TAC y cuotas que se aplicará en 2026. Aunque no forman parte del plan de gestión de la sardina, sí se enmarcan en la misma lógica de cooperación pesquera entre ambos países.

Entre estos acuerdos destaca el de gestión de la cigala en el golfo de Cádiz, una pesquería en la que España obtiene el 95 % de la cuota. El objetivo es asegurar que la actividad de la flota se desarrolla con estabilidad y dentro de los límites de sostenibilidad fijados.

También se ha cerrado un acuerdo de reparto de las capturas de lenguado común, pensado para garantizar la continuidad de la actividad tanto para las flotas españolas como para las portuguesas. Estas decisiones refuerzan la idea de que el enfoque bilateral permite encontrar soluciones ajustadas a la realidad de cada caladero compartido.

En conjunto, estos compromisos muestran que la relación pesquera entre ambos países va más allá de una sola especie y se apoya en mecanismos de gestión conjunta que abarcan distintos recursos marinos, aunque la sardina ibérica siga ocupando un lugar central en la agenda.

Con todo lo acordado en esta última reunión, España y Portugal se preparan para una etapa en la que la renovación del plan de gestión de la sardina ibérica se perfila como uno de los grandes temas de su agenda común. La creación del grupo de trabajo, la revisión de la clave de reparto, el impulso a los intercambios de cuota y la coordinación en la política pesquera europea dibujan un escenario en el que la sostenibilidad del recurso y la estabilidad de las flotas se colocan en primer plano, con la vista puesta en consolidar un modelo de gestión que ya ha mostrado resultados positivos.

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