Filtros externos para acuarios: guía completa para elegir, instalar y mantener el mejor sistema de filtración

  • Elige el filtro externo según el volumen real del acuario, la carga de peces y la demanda de filtración (1 a 5 veces el volumen/hora).
  • Prioriza modelos con buen volumen de material biológico, caudal real suficiente, bajo ruido y fácil mantenimiento.
  • Instala el filtro respetando el sentido del flujo, cebándolo bien y usando siempre agua del acuario para limpiar los materiales.
  • Limpia las esponjas cada 3-6 meses, sin cambiar todos los medios a la vez y reforzando periódicamente las bacterias beneficiosas.

filtros externos para acuario

Es posible que tengas un acuario y quieras mantenerlo lo más limpio y saludable posible para que tus peces puedan vivir en óptimas condiciones. Para ello, requiere de algunos elementos y aparatos que sirven para mejorar su mantenimiento. Entre esos elementos nos encontramos con un dispensador de comida para peces, los oxigenadores del agua y, sobre todo, los filtros externos para acuarios, auténtico corazón del sistema de filtración.

Un filtro externo bien elegido ayuda a mantener el agua cristalina, libre de sustancias tóxicas y con una buena oxigenación, lo que se traduce en peces más sanos, plantas más vigorosas y menos tareas de mantenimiento para ti. Además, permite disfrutar de un acuario más estético, sin aparatos voluminosos dentro del tanque y con una circulación del agua más homogénea.

¿Quieres saber cuáles son los mejores filtros externos para acuarios, cómo funcionan realmente y qué es lo que debes tener en cuenta a la hora de elegirlos según tu tipo de montaje, número de peces y tamaño del acuario? Sigue leyendo, porque este es tu post 

Los mejores filtros externos para acuarios

elegir filtro externo para acuario

Antes de profundizar en la teoría de la filtración y en cómo elegir el filtro perfecto, conviene conocer algunos modelos de referencia que destacan por su buena relación calidad-precio, facilidad de uso y rendimiento contrastado en acuarios domésticos. A continuación mantienes la selección original, muy útil como punto de partida, con comentarios y matices para ayudarte a saber en qué casos encaja mejor cada uno.

Filtro externo para acuario de color blanco y azul

Este tipo de filtro es bastante bueno y versátil. Puede filtrar el agua de acuarios de hasta 400 litros de capacidad y sirve para limpiar el agua tanto de acuarios de agua dulce como de acuarios marinos. El montaje es bastante sencillo e incorpora tres espacios diferentes para alojar los materiales filtrantes mecánicos, biológicos y químicos.

Además, el filtro va funcionando por etapas. Esto significa que puedes ajustar su rendimiento según la carga biológica del acuario y el nivel de suciedad del agua. No siempre funciona con la misma intensidad, algo muy útil para ahorrar energía, ya que cuando no hace tanta falta de filtrar el agua no es necesario que funcione a pleno rendimiento. Esta posibilidad de regulación lo hace interesante para acuarios con distinta demanda de filtración a lo largo del tiempo, por ejemplo, acuarios plantados que comienzan con pocos peces y se van poblando poco a poco.

Es un modelo adecuado si buscas un filtro polivalente y relativamente silencioso, con buena capacidad para añadir canutillos biológicos y carbón activo, y si no quieres complicarte con configuraciones avanzadas.

Es filtro lo puedes .

Filtro de color negro y rojo

No products found.

Este filtro tiene algunos acabados bastante bonitos en color rojo y negro. La parte más grande de este filtro es transparente, lo que permite ver el estado de los materiales filtrantes sin necesidad de abrirlo por completo, algo útil para decidir cuándo toca mantenimiento.

Su tecnología garantiza mejor seguridad para evitar cualquier tipo de desbordamiento del acuario gracias a un sistema de cierre y sellado bastante fiable. La base del filtro es de goma y es bastante silencioso, por lo que resulta adecuado para salones o dormitorios donde el ruido puede ser un problema.

Filtra bastante bien el agua y la deja limpia, siendo una opción interesante para acuarios medianos con carga de peces moderada. Es recomendable para principiantes que quieren un filtro robusto sin demasiadas complicaciones de configuración.

Puedes comprarlo .

Filtro profesional

Este tipo de filtro más profesional se coloca en el borde del acuario y tiene forma de mochila. Es una buena opción para aquellos acuarios de un tamaño mediano-pequeño donde no se quiere ocupar espacio bajo el mueble o no se dispone de él. Cuenta con una bomba bastante silenciosa que coge el agua del acuario y la envía después al depósito donde es filtrada y purificada para devolverla de nuevo en forma de cascada suave.

Su tecnología de filtrado eficiente ayudará a mantener el agua limpia durante más tiempo, y su formato mochila lo convierte en una gran alternativa cuando buscas fácil acceso a los materiales filtrantes sin tener que agacharte ni desmontar muebles. Es especialmente recomendable para acuarios de iniciación, gambarios y tanques con peces pequeños tipo guppies o killis.

Su precio es muy asequible, .

Filtro externo de cascada

Este filtro tiene un diseño bastante eficiente. Es perfecto para añadirlo como decoración y sin que ocupe espacio dentro del acuario. Si no tienes un acuario grande, este tipo de filtro viene perfecto, ya que ofrece buena filtración mecánica y biológica con un consumo ajustado.

Hace muy poco ruido y sirve tanto para acuarios de peces como de tortugas, que también se suelen ensuciar bastante con su uso. La salida en cascada ayuda además a oxigenar el agua, algo interesante en acuarios con poca superficie en contacto con el aire.

.

Filtro externo para acuarios con 3 esponjas

Se trata de un filtro para acuarios de no más de 120 litros de capacidad. Su funcionamiento es bastante eficiente gracias a sus tres esponjas, que se encargan de la filtración mecánica y proporcionan una gran superficie para el asentamiento de bacterias beneficiosas.

Te permite regular la entrada y salida de agua con una válvula multifunción, algo muy útil si quieres adaptar el caudal a peces que no toleran corrientes fuertes o a gambas. Es bastante silencioso y sirve tanto para agua dulce como salada, siempre que respetes el volumen máximo recomendado y mantengas un mantenimiento adecuado.

Compra este filtro .

Filtro externo de mochila

Este tipo de filtros también posee una forma de mochila. Es ideal para ubicarlos en acuarios pequeños sin que ocupen demasiado espacio, especialmente en acuarios pequeños donde cada centímetro cuenta. Es de tamaño pequeño pero su eficiencia es comparable a la de muchos otros más grandes, siempre dentro de los límites de volumen para los que ha sido diseñado.

Te permite filtrar el agua de una forma sencilla para hacer que tus peces y plantas se mantengan saludables durante el máximo tiempo posible. Es ideal para acuarios plantados de pequeño volumen donde la estética es importante, ya que deja el interior del acuario libre de aparatos voluminosos.

Es bastante asequible en relación calidad precio. Puedes verlo

Filtro con motor de 55W

Estos filtros poseen un motor de 55W cuyo funcionamiento es respetuoso con el medioambiente en relación al gran volumen de agua que son capaces de mover. Este filtro es necesario si queremos depurar el agua de tanques grandes de hasta 2000 litros de agua, por ejemplo, estanques o acuarios muy voluminosos con peces grandes.

También cuenta con un clarificador de 9 W y con un prefiltro que ayuda a quitar la suciedad más grande para que el filtro principal no se vaya deteriorando. Este prefiltrado mecánico prolonga la vida útil de las esponjas y de los materiales biológicos, reduciendo la frecuencia de mantenimiento.

puedes ver su precio.

Qué tener en cuenta a la hora de elegir un filtro externo para acuarios

tipos de filtros para acuario

Como hemos hablado en otros artículos, un filtro de agua es un elemento muy importante de cara a tener las mejores condiciones para tus peces. Mantener el agua limpia y oxigenada es lo más indicado si queremos que nuestros peces crezcan bien y tengan una vida larga. Además, así no tendremos que cambiar el agua del acuario tan a menudo, lo que supone un ahorro de tiempo y una menor alteración del ecosistema del tanque.

En la actualidad, nos encontramos con un gran número de filtros externos para acuarios de todo tipo. Es entonces cuando la tarea de saber bien cuál debemos elegir se complica. Para elegir el filtro que mejor se adecue a nuestras necesidades debemos tener en cuenta algunos aspectos básicos y otros más avanzados que suelen pasarse por alto.

El primero es conocer el tamaño exacto del acuario para saber qué volumen de agua debemos ir filtrando para mantenerla limpia siempre. No es lo mismo intentar filtrar el agua de un acuario de 50 litros que uno de 300 litros, y tampoco es igual un acuario con pocos peces que uno muy poblado o con grandes depredadores. El volumen real de agua (teniendo en cuenta sustrato, troncos y decoración) suele ser algo menor que el volumen bruto del tanque, pero para elegir filtro se suele usar el dato nominal y aplicar un margen de seguridad.

Por lo general, los filtros exteriores son la mejor opción para los acuarios de tamaño medio y grande, y también para muchos acuarios pequeños cuando se busca la máxima estabilidad biológica. Si colocamos filtros internos y el espacio para los peces es reducido, estaremos entorpeciendo su libertad para nadar y empeorando la estética del paisaje acuático. Por ello, es mucho mejor colocarlos fuera y que puedan realizar su acometido más eficientemente.

El segundo aspecto a tener en cuenta es el presupuesto. Tal y como los hay de muchas gamas, los hay de muchos precios. Lo mejor es revisar las distintas funciones con las que cuenta el filtro para que podamos elegir el que más se adecue a nuestras condiciones. A veces sale más a cuenta invertir un poco más al principio en un filtro con mayor volumen de material filtrante y mejor eficiencia que comprar un modelo muy justo que te obligue a añadir otro filtro adicional más adelante.

Además del tamaño del acuario y del presupuesto, hay otros factores que conviene evaluar:

  • Tipo de acuario: no es lo mismo un acuario plantado exigente que un acuario de cíclidos, de goldfish, un gambario o un tanque de cría. Cada montaje tiene una demanda distinta de filtración.
  • Carga biológica: el número de peces, su tamaño, la frecuencia de alimentación y la presencia de invertebrados determinan cuánta materia orgánica se genera a diario.
  • Ubicación del acuario: si está en un dormitorio o zona de descanso, el nivel de ruido del filtro se vuelve un factor clave.
  • Accesibilidad: debes poder acceder cómodamente al filtro para realizar limpiezas periódicas sin desmontar medio salón cada vez.

acuarios pequeños y filtros externos

Cómo calcular el caudal y la capacidad de filtración que necesitas

Uno de los errores más frecuentes a la hora de elegir un filtro externo es confiar únicamente en la cifra de caudal teórico que aparece en la caja del fabricante. Esa cifra suele indicar la potencia máxima de la bomba sin carga, es decir, sin tener en cuenta la altura de elevación del agua, los codos de las mangueras ni la resistencia que ofrecen los materiales filtrantes cuando se van ensuciando.

Para acertar de verdad necesitas considerar dos aspectos clave: la demanda de filtración de tu acuario y el caudal real efectivo del filtro.

Demandas de filtración según el tipo de acuario

Podemos clasificar los acuarios en tres grupos según sus requisitos de filtración:

  1. Alta demanda de filtración: acuarios con un gran número de peces, acuarios de cíclidos, goldfish, acuarios plantados exigentes (aquascaping) o tanques muy alimentados. En estos casos el filtro debe poder procesar entre 4 y 5 veces el volumen del acuario por hora. Por ejemplo, un acuario de 100 litros necesita un filtro con un caudal real de 400-500 l/h.
  2. Demanda de filtración moderada: acuarios comunitarios con peces pequeños y medianos, con una población equilibrada y plantas de mantenimiento medio. Aquí se recomienda entre 2 y 3 veces el volumen del acuario por hora.
  3. Baja demanda de filtración: acuarios con muy pocos peces, gambarios poco poblados o montajes especiales de bajo consumo. Pueden funcionar con 1-2 veces el volumen del acuario por hora o incluso algo menos, siempre que se realicen cambios de agua regulares.

Como referencia práctica, en la mayoría de acuarios domésticos de tipo comunitario suele funcionar muy bien elegir un filtro que, en la práctica, mueva alrededor de 3-4 veces el volumen del acuario por hora.

Por qué no debes fiarte del caudal teórico del fabricante

Muchos fabricantes indican la potencia de la bomba en litros/hora de forma optimista. Pero un filtro externo no es solo una bomba: incluye tubos, codos, cestas de material filtrante y suele elevar el agua unos 80-100 cm desde el mueble hasta el acuario. Todo ello reduce de forma notable el caudal real.

Además, con el paso de las semanas, el filtro se va obstruyendo parcialmente con suciedad, lo que disminuye aún más la cantidad de agua que pasa realmente por hora. Por eso, la mejor manera de evaluar el rendimiento real es buscar pruebas independientes o reseñas en vídeo donde midan el caudal efectivo, o aplicar una regla práctica sencilla.

Si no dispones de esa información, una aproximación razonable es dividir entre dos el caudal indicado por el fabricante. Por ejemplo, si un filtro afirma tener un caudal de 1000 litros por hora, su capacidad de filtración real será, con materiales y en uso, de unos 500 litros por hora.

Con este dato, puedes volver a tu volumen de acuario y comprobar si el filtro elegido cumple el mínimo de vueltas por hora que necesitas según la carga biológica de tu tanque.

Ejemplo de cálculo práctico

Imagina un acuario promedio de 100 litros:

  • Si tiene una alta biocarga o un aquascape exigente, el caudal real del filtro debe ser de 400-500 litros por hora. Eso significa que la capacidad declarada del filtro debería situarse en torno a 800-1000 l/h.
  • Para un acuario moderadamente poblado, que requiere entre 2 y 3 volúmenes por hora, un caudal real de 200-300 l/h es suficiente, lo que nos llevaría a elegir un filtro con unos 400-600 l/h declarados.

Si eliges un filtro solo porque el fabricante indica que es “válido hasta 300 litros”, pero tu acuario está muy poblado y el filtro tiene un caudal real escaso, podrías verte obligado a añadir un filtro interno extra o incluso un segundo filtro externo, con el consiguiente sobrecoste.

cantidad de peces en el acuario y filtro

Características principales de un buen filtro externo

acuario con filtro externo

Lo más recomendable para comprar el mejor filtro para nuestra situación es revisar en detalle las funciones que tiene. Es una herramienta básica que ayuda a mantener lo mejor posible el agua y alejarla de las impurezas que se van formando conforme se desarrolla la vida en el acuario. Impurezas como restos de comida, defecación de los peces u hojas de plantas sueltas. Todas estas partículas degradan el agua de la pecera y hace necesaria su filtración. De esta forma también estaremos alargando el tiempo que requiere cambiar el agua.

Un buen filtro externo debe ofrecer de manera equilibrada los tres tipos de filtración:

  • Filtración mecánica: retiene las partículas sólidas en suspensión (restos de hojas, comida sin consumir, detritos). Se realiza mediante esponjas, esponjas de distinto grosor o perlón.
  • Filtración biológica: proporciona superficie donde se asientan bacterias nitrificantes que transforman sustancias tóxicas como el amonio y los nitritos en nitratos menos peligrosos. Se realiza mediante canutillos cerámicos, biobolas, materiales porosos, etc.
  • Filtración química: elimina compuestos disueltos indeseables (olor, coloraciones, restos de medicamentos) con materiales como el carbón activo, resinas específicas o turba, según el caso.

Hay que fijarse bien en que la colocación del filtro externo sea sencilla y estable. Las conexiones con el exterior mediante mangueras y válvulas son perfectas para que el agua circule sin esfuerzos y se limpie más rápidamente. Cuanta más capacidad de caudal tenga el filtro, más cantidad de agua es capaz de limpiar por unidad de tiempo, pero siempre debe combinarse con un volumen generoso de material biológico.

El único inconveniente de los filtros externos para acuarios es que generan algo de ruido en su utilización y ocupan espacio fuera del acuario, normalmente dentro del mueble. También suelen tener los precios más altos, aunque bastante competitivos si se comparan con su durabilidad y el volumen de filtración que ofrecen. Para evitar estos inconvenientes, es recomendable optar por marcas reconocidas que utilizan ejes cerámicos, rotores bien equilibrados y plásticos de calidad, lo que garantiza un funcionamiento suave y silencioso.

En el mercado podemos encontrar filtros externos muy fiables de fabricantes como Eheim, Fluval, Oase o JBL, entre otros. Estas marcas han ido incorporando mejoras como cebado automático, compartimentos independientes fácilmente extraíbles y, en algunos modelos avanzados, incluso calentadores integrados o módulos UV opcionales.

plantas acuáticas y filtración

Ventajas de los filtros externos frente a otros sistemas de filtración

Aunque existen filtros de esponja, filtros internos y filtros de mochila muy útiles en determinados contextos, los filtros externos (canister) ofrecen una serie de ventajas que los convierten en la opción preferida para la mayoría de acuarios medianos y grandes.

  • Mayor volumen de material filtrante: al estar fuera del acuario, el cuerpo del filtro puede ser mucho más grande. Esto permite usar más esponja mecánica y, sobre todo, más material biológico, lo que se traduce en mayor estabilidad del ciclo del nitrógeno.
  • Estética más limpia: dentro del acuario solo se ven dos tubos de pequeño diámetro (entrada y salida), que suelen ser discretos y se pueden ocultar con plantas u otros elementos decorativos.
  • Funcionamiento silencioso: las marcas líderes han desarrollado cabezas motoras con turbinas electromagnéticas y ejes cerámicos que reducen mucho la vibración. Al quedar dentro del mueble, el ruido percibido en la habitación es muy bajo.
  • Gran flexibilidad: el vaso del filtro suele tener varias cestas o compartimentos donde puedes configurar diferentes métodos de filtrado con canutillos, biobolas, esponjas, resinas, perlón, etc. Esto permite adaptar el filtro a las necesidades concretas de tu acuario.
  • Bajo mantenimiento: al tener mucho volumen de material filtrante, se saturan más lentamente que otros sistemas. Los periodos de mantenimiento pueden espaciarse a varios meses si el acuario está bien equilibrado.
  • Alta eficiencia: combinan buen caudal, gran volumen de soporte biológico y posibilidad de personalización. Por ello se consideran uno de los métodos más seguros y eficientes para disfrutar plenamente del acuario y de sus habitantes.

Cómo instalar un filtro externo para acuario paso a paso

instalación filtro externo acuario

A la hora de instalar el filtro externo para acuarios es normal tener algunas dudas, sobre todo si es la primera vez que utilizas un canister. Las piezas principales son: el filtro, los tubos del filtro del acuario, los materiales filtrantes, el sistema de cebado del filtro exterior y las mangueras.

Vamos a ver cómo montar el filtro de acuario paso a paso con las ideas básicas que debes tener siempre en mente:

  • Lo primero es montar las mangueras del filtro del acuario. Para ello, conectamos la barra difusora con el arco de salida. Esta barra difusora es la que se encarga de verter el agua, una vez esté filtrada, al acuario. Colócala de forma que genere una buena circulación del agua y, si lo deseas, algo de movimiento superficial para mejorar la oxigenación.
  • Sujetamos la alcachofa de toma de agua al acuario utilizando para ello las ventosas. Conectamos la alcachofa con la manguera a la toma de entrada del agua del filtro, asegurando bien las uniones para evitar entradas de aire.
  • Estas mangueras suelen entrar a presión en los diferentes tubos. Si quieres hacerlas más flexibles, puedes calentarlas un poco con agua caliente para que se adapten mejor y queden bien ajustadas sin fugas.
  • Para montar los materiales filtrantes hay que fijarse en el sentido de la circulación del agua dentro del filtro. Normalmente entra por la parte superior y sale por la inferior o al revés, según modelo. Se deben cargar primero los materiales filtrantes mecánicos (esponjas y perlón) para retener partículas grandes, y después los materiales filtrantes biológicos para que se puedan crear las condiciones ambientales necesarias para que se establezcan las colonias de bacterias nitrificantes.
  • Una vez colocados los materiales filtrantes mecánicos y biológicos, añadimos los materiales filtrantes químicos como el carbón activo o resinas específicas, siempre que realmente sean necesarios (por ejemplo, tras un tratamiento médico o para eliminar taninos). Es interesante comprobar que todos los materiales filtrantes tengan una buena eficacia y estén en contacto con las paredes del filtro, evitando huecos por donde el agua pueda “escaparse” sin pasar por ellos.
  • El cebado del filtro es un paso clave. Algunos modelos disponen de un botón de cebado manual o automático; en otros deberás llenar el vaso del filtro con agua del acuario antes de cerrarlo. Asegúrate de que no quedan burbujas de aire atrapadas en el rotor, ya que podrían producir ruido y reducir el caudal.
  • Una vez que el filtro está cebado, con las válvulas abiertas y el circuito lleno de agua, conéctalo a la corriente. Comprueba que no hay fugas en las mangueras y que el flujo de salida es constante. Durante los primeros minutos es normal que salga algo de aire; desaparecerá en poco tiempo.

Una ventaja importante de los filtros externos es que, una vez cebados y en funcionamiento, suelen seguir trabajando de manera muy fiable. Incluso si hay un corte de luz, en cuanto regrese el suministro eléctrico el filtro comenzará a funcionar de nuevo, ya que el circuito de agua permanecerá cebado siempre que no desarmes las mangueras.

¿Cada cuánto hay que limpiar un filtro externo?

Una de las ventajas principales que tienen estos filtros con respecto a otros es que requieren muy poco mantenimiento. Basta con limpiar el filtro externo cada 3 o 6 meses, o cuando se puede apreciar una disminución clara del caudal. No necesita de una limpieza tan frecuente como para contarla como una tarea de mantenimiento semanal, siempre que el acuario esté equilibrado y no se sobrealimente a los peces.

El intervalo de limpieza dependerá de varios factores: cantidad de peces, tipo de comida, presencia de plantas, tamaño del filtro, tipo de esponjas, etc. Ante la duda, es mejor observar el caudal de salida del filtro. Si notas que el chorro sale con mucha menos fuerza que al principio, es momento de revisar al menos las esponjas mecánicas.

Ten en cuenta, además, que no es necesario abrir y limpiar a fondo todas las cestas cada vez. A menudo es suficiente con enjuagar la primera etapa mecánica (la esponja que recoge las partículas grandes) para recuperar gran parte del flujo perdido.

Cómo limpiar un filtro externo de acuario

limpiar filtro externo acuario

A la hora de limpiar el filtro existen algunas dudas, sobre todo relacionadas con cómo conservar las colonias de bacterias beneficiosas. Vamos a ver cómo se debe limpiar el filtro externo de forma correcta para no estropear el equilibrio del acuario.

Si vas a sustituir uno de los materiales filtrantes, no es recomendable sustituir más de uno a la vez. Si lo haces de esta manera, podrías perder una cantidad importante de bacterias nitrificantes necesarias para la buena calidad del agua.

Para limpiar el foamex (esponjas mecánicas) se debe realizar siempre con el agua del acuario, nunca bajo el grifo, ya que el cloro del agua de red podría matar gran parte de las bacterias. El objetivo es el mismo: no perder las colonias de bacterias. Basta con escurrir suavemente las esponjas en un cubo con agua del acuario hasta que suelten la mayor parte de la suciedad acumulada, pero sin dejarlas completamente impolutas.

No hay que cambiar los canutillos biológicos con frecuencia, ya que son capaces de durar años. Tan sólo conviene enjuagarlos ligeramente si los viéramos muy saturados de suciedad, de nuevo usando agua del acuario. Nunca los frotes ni los dejes totalmente limpios; solo retira el exceso de detritos para que el agua pueda circular bien entre ellos.

Lo que sí es conveniente es reforzar la población de bacterias de forma constante, especialmente en acuarios jóvenes. Cada vez que realicemos la limpieza del filtro, lo ideal es añadir nuevas bacterias comerciales con algunos de los productos recomendados para este objetivo, siguiendo siempre las instrucciones del fabricante.

En cuanto a los materiales químicos como el carbón activo, su vida útil es limitada. Suelen saturarse en pocas semanas, por lo que conviene retirarlo o cambiarlo después de cumplir su función (por ejemplo, tras retirar medicamentos). Mantenerlo demasiado tiempo dentro del filtro no aporta beneficios y ocupa espacio que podrías dedicar a material biológico.

equilibrio biológico y filtración

Elegir bien el modelo según el tamaño del tanque, la cantidad de peces y el tipo de montaje, configurar correctamente los materiales filtrantes y respetar los tiempos de mantenimiento hará que el filtro trabaje por ti y que puedas centrarte en disfrutar del acuario día a día sin sobresaltos.

filtros de acuarios
Artículo relacionado:
Guía completa: Tipos de filtros para acuarios y su función