La madrugada del miércoles, un operario de la playa de Muchavista, en El Campello (Alicante), detectó huellas y un nido de tortuga boba en la zona sur del arenal, justo en el lÃmite con la playa de San Juan, cerca de la urbanización Tobago. Inmediatamente dio aviso al 112, que activó el protocolo de emergencia para especies protegidas.
El hallazgo movilizó al Ayuntamiento de El Campello, al Oceanogrà fic de València y al departamento de ZoologÃa Marina de la Universitat de València. Agentes de la PolicÃa Local y personal de las áreas de Medio Ambiente, Playas y Turismo acudieron al lugar para perimetrar y proteger el nido mientras llegaban los expertos.
Localización y hallazgo

Una vez en el sitio, los especialistas procedieron con sumo cuidado a desenterrar los huevos y contabilizarlos. El resultado fue un total de 61 huevos de Caretta caretta, la especie conocida como tortuga boba, catalogada como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Dado que el tramo de playa donde apareció el nido suele estar muy concurrido por bañistas, se tomó la decisión de trasladar los huevos a un lugar más tranquilo para garantizar su seguridad y la de las futuras crÃas.
Traslado y protección del nido

El nuevo emplazamiento elegido fue el Rincón de la Zofra, en el extremo opuesto de la playa de Muchavista. AllÃ, los expertos excavaron un nuevo nido con sus propias manos, lo vallaron y establecieron un sistema de vigilancia especial para evitar cualquier interferencia.
Según fuentes municipales, dentro de aproximadamente un mes se instalará un campamento de voluntarios que se encargará de custodiar el nido dÃa y noche. Estos voluntarios alertarán a los especialistas cuando comience la eclosión, que se espera entre los 49 y los 58 dÃas de incubación.
Un precedente esperanzador
No es la primera vez que El Campello vive una situación asÃ. En septiembre de 2025, en la playa Carrer la Mar, eclosionaron 92 crÃas de tortuga boba de forma natural. Aquella madrugada, decenas de pequeñas tortugas salieron de la arena y se dirigieron al mar, aunque algunas no lograron llegar por sà mismas.
Los ejemplares que no alcanzaron el agua fueron recogidos y trasladados a València. Cinco de ellos ingresaron en el Oceanogrà fic para participar en el programa de crÃa asistida conocido como Head Starting, que permite criarlos en condiciones controladas hasta que alcanzan un tamaño que aumenta sus posibilidades de supervivencia en el medio natural. El resto, tras ser examinados y catalogados, fueron liberados directamente en el mar.
Especie vulnerable y concienciación

La tortuga boba pasa la mayor parte de su vida en aguas marinas y solo las hembras se acercan a la costa para desovar. Es una especie protegida por la legislación internacional, aunque todavÃa se consume su carne y sus huevos en algunos paÃses donde no se cumplen las leyes. Existe además la falsa creencia de que los huevos tienen propiedades afrodisÃacas, algo completamente falso.
El Campello participa desde hace siete años en la campaña de divulgación «Tortugas en el Mediterráneo», que incluye carteles informativos en las playas y charlas para enseñar a los ciudadanos cómo actuar ante la presencia de nidos o ejemplares. La concienciación y la colaboración ciudadana son clave para la conservación de esta especie vulnerable, que encuentra en el Mediterráneo una de sus principales zonas de crÃa.
Con este nuevo hallazgo, el municipio alicantino refuerza su compromiso con la protección de la fauna marina, demostrando que la suma de esfuerzos entre administraciones, centros cientÃficos y voluntarios puede marcar la diferencia para garantizar el futuro de la tortuga boba en las costas españolas.
