Un incendio declarado de madrugada en la Empresa Pesquera Industrial La Coloma, en el extremo occidental de Cuba (Pinar del Río), fue controlado por las fuerzas del Cuerpo de Bomberos sin víctimas que lamentar. El fuego afectó sobre todo la línea de procesamiento de langosta, generando una columna de humo visible desde distintos puntos del municipio.
Las autoridades calificaron el siniestro como de medianas proporciones. La presencia de abundante material plástico favoreció su rápida propagación y complicó las labores de extinción; quedó bajo control tras unas seis horas de trabajo y se dio por extinguido completamente en torno a las ocho horas. Se investigan las causas del incendio y se cuantifican los daños, que se anticipan considerables.
El suceso y la respuesta de emergencia
Según el primer oficial de Prevención del Cuerpo de Bomberos en la provincia, el operativo avanzó con apoyo del personal de la entidad y, una vez estabilizada la situación, solo permaneció un pequeño foco que debía sofocarse en breve. La coordinación con los trabajadores facilitó una respuesta ágil en el lugar.
El director de la planta, Yordan Nogueira, explicó que la industria no estaba en operación cuando comenzaron las llamas, lo que evitó una tragedia mayor. En esos momentos se realizaban labores fuera de la línea, sin presencia de operarios en el área afectada.
Fuentes oficiales precisaron que el sistema de refrigeración con amoniaco estaba detenido antes del incidente, de modo que no hubo riesgo por este concepto ni afectaciones a la población.

Áreas afectadas y alcance de los daños
Las llamas impactaron con severidad el área industrial donde se realizan los procesos más relevantes de la empresa. A simple vista, la instalación presenta afectaciones estructurales notables, con paneles, vigas y cubierta dañados por la alta temperatura.
- Zona de precocinado, clave para definir la calidad del producto.
- Clasificadora automática destinada al manejo de la langosta.
- Tres embolsadoras con túneles de calor para el envasado.
- Cámaras de fresco y de congelación, además de la planta de hielo de la línea de cola.
La abundancia de material combustible en el local potenció la combustión y el desprendimiento parcial de la cubierta dificultó las tareas de control. Pese a ello, el despliegue permitió acotar el perímetro y evitar daños personales.
En el momento del siniestro había alrededor de 1.300 kilos de langosta en congelación pendientes de empaque. La industria valora ahora la magnitud del perjuicio en equipos y producto, a la espera de la valoración económica definitiva.
Importancia estratégica de La Coloma
La Coloma es considerada la mayor industria pesquera de su tipo en Cuba y un pilar para el suministro de alimentos y la entrada de divisas. Aporta más del 45% de la langosta que se captura en el país y cerca del 80% del bonito que se comercializa, con una presencia destacada en mercados de Asia y Europa.
Además de su peso en las exportaciones, la entidad actúa como motor de empleo para el poblado de La Coloma, por lo que el impacto productivo y social del incendio es especialmente sensible en la zona.
Plan de contingencia y próximos pasos
La viceministra de la Industria Alimentaria adelantó que, tras la evaluación técnica, se iniciará la recuperación de la planta en el menor tiempo posible. Mientras tanto, se activará la estrategia que ya ha funcionado en otras emergencias: derivar el procesamiento hacia Batabanó y la Isla de la Juventud.
El calendario también aprieta. Octubre es un mes clave para la captura de langosta, por lo que se preparan alternativas para no frenar la campaña y aprovechar el potencial de la especie durante su mayor manifestación.
Causas e investigación
Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar el origen del fuego. Entre los factores que pudieron incidir figura la acumulación de material plástico combustible en el área afectada, que aceleró la propagación. La densa columna de humo alertó a los vecinos, si bien no se registraron heridos ni fallecidos.
Con la situación ya controlada y la extinción completada, la prioridad pasa por restablecer la capacidad operativa y asegurar la continuidad del servicio, a la vez que se implementan medidas temporales para sostener la producción de langosta sin comprometer los estándares de calidad y seguridad.