El balance municipal del miércoles de Feria de Abril en Sevilla ha dejado una escena poco habitual incluso para un recinto tan bullicioso como el Real: dos tortugas de Florida localizadas en plena calle del Infierno, el área de las atracciones. La intervención, llevada a cabo por el Servicio de Protección Animal del Ayuntamiento, se enmarca en los controles previstos dentro del Plan de Feria.
Aunque la jornada se ha desarrollado con lo que el Consistorio califica como «absoluta normalidad», la presencia de estos reptiles exóticos en una zona tan concurrida ha llamado la atención de los servicios municipales, que insisten en la importancia de no abandonar mascotas, especialmente cuando se trata de especies invasoras con un impacto demostrado sobre la biodiversidad local.
Intercepción de dos tortugas de Florida en la calle del Infierno
Según la información facilitada por el Ayuntamiento, el Servicio de Protección Animal detectó a los dos ejemplares en las inmediaciones de la calle Alfredo Kraus, en el entorno de la conocida calle del Infierno, donde se concentran las atracciones de la Feria de Abril de Sevilla. Las tortugas fueron intervenidas como parte de los dispositivos habituales de vigilancia y control del recinto ferial.
Las autoridades han confirmado que se trataba de tortugas de Florida, una especie exótica invasora incluida en los listados de fauna cuya tenencia y liberación están fuertemente reguladas en España y en el conjunto de la Unión Europea. No se ha podido determinar aún si los animales pertenecían a algún particular que pudiera haberlos perdido o si habían sido abandonados deliberadamente en el recinto.
El delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, ha explicado que la intervención se produjo sin incidentes y ha enmarcado esta actuación dentro de la dinámica habitual de los servicios municipales durante la Feria: revisiones constantes de seguridad, control de animales y supervisión del cumplimiento de la normativa vigente para garantizar el buen desarrollo de la jornada festiva.
Este tipo de actuaciones, aunque puedan parecer anecdóticas, se han convertido en una parte más de la gestión de grandes eventos en ciudades europeas, donde el abandono de animales exóticos y el control de especies invasoras empiezan a recibir una atención creciente por su repercusión ambiental y por la necesidad de proteger la fauna autóctona.
Una especie invasora bajo la lupa de la normativa europea
Las tortugas de Florida, muy populares como mascotas en décadas pasadas, se han convertido con el tiempo en un problema ambiental en numerosos países europeos, incluido España. Su liberación en parques, fuentes urbanas, estanques o ríos está prohibida precisamente porque son capaces de desplazar a especies locales y alterar los ecosistemas.
En el caso de Sevilla, la aparición de estos dos ejemplares en la calle del Infierno refuerza la preocupación de las administraciones europeas ante la facilidad con la que animales exóticos pueden acabar en espacios públicos masivos. La normativa comunitaria y la legislación española contemplan sanciones por el abandono o suelta de especies incluidas en el catálogo de invasoras, entre las que se encuentran estas tortugas.
Las autoridades municipales recuerdan que, más allá de la Feria, la recomendación para quienes aún mantienen tortugas de Florida u otros animales exóticos en casa es buscar alternativas responsables si ya no pueden hacerse cargo de ellos. Esto pasa por contactar con servicios de protección animal o centros autorizados, y nunca por soltarlos en el medio natural o en zonas urbanas abiertas al público.
En el contexto europeo, la gestión de fauna invasora se ha convertido en una línea estratégica para proteger la biodiversidad local, algo que afecta tanto a grandes espacios naturales como a parques urbanos, riberas de ríos o incluso recintos festivos como el Real de la Feria. La presencia de estas tortugas en un lugar tan simbólico como la calle del Infierno se interpreta como un recordatorio de que el problema no se limita a entornos rurales o aislados.
Controles municipales y balance de una jornada muy concurrida
Más allá del hallazgo de las tortugas de Florida, el Ayuntamiento de Sevilla ha subrayado que el miércoles de Feria, festivo local y uno de los días de mayor afluencia al Real, se ha desarrollado sin incidencias graves. Tanto el delegado de Fiestas Mayores como el de Seguridad han insistido en esa idea de «absoluta normalidad» en todos los ámbitos cubiertos por el Plan de Feria.
En el terreno sanitario, los servicios de emergencia han atendido un total de 333 asistencias, con 18 personas trasladadas a centros hospitalarios. El dato se considera asumible para una jornada de máxima concentración de público, y se enmarca en los protocolos habituales para este tipo de eventos multitudinarios.
Uno de los indicadores que el Ayuntamiento ha querido destacar es el de los cortes en los pies provocados por cristales en la calzada. Se registraron 16 asistencias por este motivo, lo que supone un descenso del 60 % respecto al día anterior, cuando se contabilizaron 39. Las campañas de concienciación sobre el uso de calzado adecuado y el llamamiento a evitar vasos y botellas en el suelo parecen estar empezando a dar resultados.
En paralelo a la atención sanitaria, la empresa metropolitana de aguas Emasesa repartió 19.000 vasos de agua durante la jornada, en un día en el que el consumo hídrico se incrementó en un 3 % en comparación con el año anterior. Estos datos se interpretan como una muestra del esfuerzo por garantizar el bienestar de los asistentes y reducir los riesgos asociados al calor y a la masificación.
Desde el punto de vista de la seguridad ciudadana, el centro de control de la Feria gestionó 306 incidencias, un 17 % menos que la jornada precedente. Además, se realizaron 42 consultas de antecedentes y otros datos de interés, dentro de las tareas de supervisión y prevención que se llevan a cabo en coordinación con los distintos cuerpos y servicios municipales.
Seguridad, consumo y presencia de menores en el Real
El dispositivo de seguridad desplegado en el Real ha incluido controles sobre venta ambulante y consumo de alcohol, con especial atención a la protección de menores. En la jornada del miércoles se intervinieron 100 botellas de bebidas alcohólicas procedentes de venta no autorizada, además de dos bombonas de oxígeno y 310 unidades entre flores y globos.
Dentro de las inspecciones a establecimientos se llevaron a cabo revisiones en cuatro locales, con la suspensión de actividad en dos de ellos por venta de alcohol a menores, una de las cuestiones que las autoridades locales vigilan con más rigor durante la Feria. Este tipo de medidas pretende enviar un mensaje claro a los titulares de casetas y negocios sobre la necesidad de respetar la normativa.
En relación con las atracciones de la calle del Infierno, escenario donde se localizaron las tortugas de Florida, se inspeccionaron 22 instalaciones, todas con resultado favorable. El Ayuntamiento ha querido subrayar que el área de las atracciones, pese a su intensa actividad, mantiene unos estándares de control técnico y de seguridad alineados con las exigencias que se aplican en ferias y parques de ocio de otras ciudades europeas.
Los servicios municipales también tuvieron que atender a siete menores extraviados en el recinto ferial, que fueron rápidamente reunidos con sus familias. Este apartado forma parte del protocolo habitual en eventos multitudinarios, en los que es frecuente que los más pequeños se desorienten en zonas con gran concentración de público.
En materia de tráfico y prevención, se practicaron 173 pruebas de alcoholemia, con cinco resultados positivos. Desde el inicio del Plan de Feria se contabilizan 348 pruebas realizadas y 12 positivos en total. Las cifras se sitúan dentro de los márgenes esperados, si bien los responsables municipales insisten en la necesidad de no bajar la guardia en lo relativo a la conducción bajo los efectos del alcohol.
Movilidad y alta afluencia de visitantes durante la Feria
El dispositivo de movilidad también ha sido clave en la gestión de una jornada como la del miércoles de Feria, cuando se alcanzan algunos de los máximos de asistencia al Real. El delegado de Movilidad, Álvaro Pimentel, ha detallado que las líneas de transporte público con destino directo al recinto ferial registraron una demanda de 246.550 viajeros, con un incremento del 5,9 % respecto al mismo día del año anterior.
Entre el lunes y el miércoles de Feria, la empresa municipal Tussam había transportado ya 594.624 viajeros hacia la Feria, un 2,5 % más que en el mismo periodo del año anterior. En el conjunto de toda la red de líneas, la cifra del miércoles se elevó a 406.467 pasajeros, lo que supone una subida del 3,8 % frente al mismo día de la edición previa.
Las líneas de mayor demanda fueron la lanzadera Prado San Sebastián-Feria, con 40.082 viajeros y un leve incremento del 0,5 %, y las circulares C2 y C1. La C2 alcanzó 35.315 usuarios, con un aumento del 13,9 %, mientras que la C1 transportó a 28.148 personas, un 2,4 % menos que el año anterior. La línea Tranvíbús (TB1) Sevilla Este-Contraportada movió a 24.651 viajeros, un 47 % más que la antigua línea LE en la misma fecha de la Feria anterior.
Estos datos reflejan el peso que tiene el transporte público en el acceso al Real, y encajan con la línea seguida por otras capitales europeas a la hora de organizar grandes concentraciones festivas: refuerzo de autobuses y lanzaderas, limitación del tráfico privado en los entornos más saturados y apuesta por fórmulas que reduzcan atascos y emisiones.
Para el Ayuntamiento, el comportamiento de la movilidad durante este miércoles de Feria, unido al descenso de determinadas incidencias sanitarias y a la gestión eficaz de situaciones singulares como la aparición de tortugas de Florida en la calle del Infierno, confirma que los protocolos de organización están respondiendo de forma razonable al incremento de afluencia y a los retos asociados a un evento de esta magnitud.
En conjunto, la jornada festiva ha dejado la imagen de un Real muy concurrido, con un dispositivo sanitario y de seguridad que ha funcionado con relativa fluidez, una red de transporte público reforzada y un episodio llamativo —la intervención de dos tortugas de Florida en la calle del Infierno— que pone de nuevo sobre la mesa la necesidad de extremar la responsabilidad en la tenencia de mascotas exóticas y de seguir mejorando la convivencia entre ocio, bienestar animal y protección del entorno en una de las citas más emblemáticas del calendario sevillano.

