
La Junta de AndalucĂa ha dado luz verde a una serie de cambios tĂ©cnicos en la pesca del cangrejo azul en la desembocadura del Guadalquivir. Entre las novedades más llamativas destaca la autorizaciĂłn para incorporar luces de colores (azul, verde y blanca) en las nasas, una medida que busca mejorar la eficiencia de las capturas y reducir el impacto de esta especie invasora en el ecosistema del estuario. La resoluciĂłn, publicada en el BOJA, responde a las dificultades que encuentra el sector marisquero en una zona de fuertes corrientes.
Luces de colores para atraer al cangrejo azul
SegĂşn la resoluciĂłn consultada, la ConsejerĂa se apoya en un informe del programa Interreg Europa, fechado el 10 de marzo de 2026, que recomienda la utilizaciĂłn de luces azules, verdes y blancas en las nasas para atraer a los ejemplares. Además, señala que no es necesario retirar las artes trampa durante los dĂas de descanso, lo que facilita la labor de los mariscadores. Esta medida se suma a la necesidad de incrementar el peso y el tamaño de las nasas debido a las fuertes corrientes del estuario, una condiciĂłn que dificulta el uso de artes convencionales.
El Instituto de Ciencias Marinas de AndalucĂa (ICMAN) y el Consejo Superior de Investigaciones CientĂficas (CSIF) avalan estas mejoras tĂ©cnicas en un informe del 15 de abril de 2026. El objetivo es conseguir un mejor aprovechamiento del recurso y reducir el impacto ecolĂłgico de una especie que se reproduce a gran velocidad y se ha establecido con fuerza en el estuario del Guadalquivir.
Nuevas medidas técnicas y nasas americanas
La resoluciĂłn del 3 de julio de 2026 modifica las medidas tĂ©cnicas de captura y autoriza a los mariscadores a pie tipo genĂ©rico a emplear nasas modelo americanas, más resistentes y eficientes que las holandesas. Estas nasas están diseñadas para soportar las corrientes del rĂo Guadalquivir, donde a veces resulta imposible utilizar otros aparejos. La norma tambiĂ©n incluye requisitos de identificaciĂłn y señalizaciĂłn de los artes para garantizar su localizaciĂłn y la seguridad de la navegaciĂłn.
Las mayores concentraciones de cangrejo azul en el Golfo de Cádiz se encuentran en los rĂos y estuarios del Guadiaro, Palmones, Barbate, Salado de Conil, Guadalete, Guadalquivir y Guadiana, segĂşn el mapa del cangrejo azul en AndalucĂa. Las hembras con huevos buscan aguas saladas para la eclosiĂłn, por lo que pueden hallarse en la costa, en hábitats arenosos o rocosos, como los corrales de Rota, o en caños mareales como el rĂo San Pedro y marismas de Puerto Real y Chiclana.
AmpliaciĂłn de licencias de marisqueo
Ante la creciente demanda del sector, la DirecciĂłn General de Pesca, Acuicultura y EconomĂa Azul ha abierto un nuevo plazo para solicitar licencias profesionales de marisqueo a pie tipo genĂ©rica, orientadas principalmente a la captura del cangrejo azul. La resoluciĂłn del 26 de mayo de 2026 oferta vacantes en las provincias de Cádiz, Huelva y Sevilla. Actualmente existen 22 licencias en Cádiz, 22 en Huelva y cinco en Sevilla, una cifra que la AdministraciĂłn considera reducida teniendo en cuenta la abundancia de recursos como el camarĂłn y el propio cangrejo azul. Se han registrado 38 solicitudes en Huelva y alrededor de una decena en Cádiz.
La alta tasa de reproducciĂłn de la especie y su carácter oportunista han generado una poblaciĂłn importante en el estuario del Guadalquivir, lo que propicia un aprovechamiento comercial que podrĂa suponer un impacto ecolĂłgico relevante. Por ello, la Junta busca equilibrar la explotaciĂłn del recurso con la protecciĂłn del ecosistema, permitiendo a los mariscadores capturar un marisco de alto valor culinario mientras se controla la expansiĂłn de una especie invasora.
La autorizaciĂłn de luces de colores, la introducciĂłn de nasas americanas y la ampliaciĂłn de licencias son las principales novedades de una regulaciĂłn que pretende hacer más eficiente la pesca del cangrejo azul en el Guadalquivir. Con estas medidas, la Junta de AndalucĂa responde a las demandas del sector marisquero y a las recomendaciones cientĂficas, en un intento por gestionar una especie invasora que se ha convertido en un recurso econĂłmico de primer orden en la costa gaditana y onubense.