La reproducción de los peces del Paraná podría verse favorecida por El Niño

  • El Niño podría generar una creciente beneficiosa para la reproducción de peces como el sábalo.
  • El momento y la duración de la creciente son clave: entre octubre y marzo y durante al menos tres meses.
  • El sábalo se encuentra en mínimos históricos por la bajante 2019-2022.
  • No todas las especies se benefician; algunas como la raya o la tararira pueden verse perjudicadas.

Reproducción de peces del río Paraná

El fenómeno de El Niño, conocido por sus lluvias intensas e inundaciones, podría tener un efecto positivo para la fauna del río Paraná. Una eventual creciente asociada a este fenómeno climático podría crear condiciones especialmente propicias para la reproducción de varias especies clave. Así lo ha explicado el doctor en Ciencias Biológicas Pablo Scarabotti, investigador del Instituto Nacional de Limnología (INALI, CONICET-UNL), quien analizó la particular respuesta de la cuenca del Paraná ante El Niño y las consecuencias que podría tener sobre las poblaciones de peces.

Según Scarabotti, el Paraná es uno de los ríos con mayor nivel de respuesta a El Niño, mostrando crecientes extraordinarias debido a su ubicación geográfica y a la enorme superficie de su cuenca. Por tanto, un aumento generalizado de las precipitaciones podría repercutir directamente en el nivel del río. “Si hay un aumento general promedio en los niveles de lluvias como se espera, siempre se espera una creciente”, señaló el investigador. Pero no cualquier subida del agua garantiza una buena reproducción: hacen falta varios factores, principalmente la época del año y la duración de la crecida.

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¿Por qué una creciente beneficia a los peces?

El período más favorable para la reproducción se extiende entre octubre y marzo, coincidiendo con las temperaturas más elevadas y la etapa reproductiva de las grandes especies migradoras. Una creciente que se mantenga durante al menos tres meses podría generar episodios reproductivos especialmente favorables. No solo importa hasta dónde llegue el agua, sino que permanezca elevada el tiempo suficiente para completar parte clave del ciclo de vida de los peces. Especies como el sábalo, surubí, boga, patí o dorado, peces de río más buscados, de gran importancia económica, tienen períodos reproductivos muy favorables durante estas crecientes, tal como afirmó Scarabotti.

El sábalo, en particular, mantiene una estrecha relación con las variaciones del nivel del río. Sus gónadas maduran progresivamente con el aumento de horas de luz y temperatura del agua, pero el desove se produce fundamentalmente durante la fase ascendente del nivel hidrométrico. Además, es una especie migradora con una extraordinaria capacidad reproductiva: cada ejemplar puede cargar hasta 500.000 huevos, mientras que un surubí puede portar hasta 5 millones.

Reproducción de peces del río Paraná

El papel clave de los bañados y llanuras de inundación

Cuando las condiciones son adecuadas, los peces liberan sus huevos a la corriente y estos se desplazan aguas abajo. Las pequeñas larvas, que miden apenas cuatro o cinco milímetros, buscan refugio en los bañados y llanuras de inundación asociadas a las islas del Paraná. Allí encuentran alimento, protección y unas condiciones mucho más favorables para desarrollarse durante una de las etapas más vulnerables de su vida. Una creciente permite que el río se conecte con esos ambientes laterales, algo fundamental para la supervivencia de las larvas.

Por el contrario, cuando el Paraná permanece bajo, las larvas tienen serias dificultades para alcanzar esos sectores y muchas quedan atrapadas en los cauces principales. En esos casos, pueden morir de inanición o ser depredadas por peces pequeños, lo que provoca una gran mortalidad. Detrás de una creciente existe un proceso ecológico mucho más complejo que el simple aumento del nivel del agua: el río vuelve a ocupar sus bañados, conecta ambientes y habilita enormes áreas que funcionan como verdaderas guarderías naturales para los peces.

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No todas las especies salen ganando

El escenario no resulta igualmente favorable para toda la fauna ictícola del Paraná. Especies como la raya, la tararira y numerosos peces pequeños no presentan una respuesta reproductiva tan directa con las crecientes. En algunos casos pueden permanecer prácticamente indiferentes, pero en otros, una subida importante del río puede perjudicarlas. Esto ocurre especialmente con las especies que utilizan la vegetación como refugio, ya que una creciente intensa puede arrasar camalotales y afectar pajonales, modificando temporalmente los ambientes donde encuentran protección y alimento. Por tanto, los beneficios de El Niño sobre la reproducción deben analizarse según las características biológicas de cada especie.

Un contexto crítico para el sábalo

La expectativa ante una posible creciente cobra todavía mayor relevancia debido al estado actual de algunos de los principales recursos pesqueros. “Hoy estamos viviendo un período crítico de abundancia de recursos pesqueros. Hay muy pocos ejemplares de peces de importancia económica”, advirtió Scarabotti. La situación del sábalo resulta particularmente preocupante: sus poblaciones se encuentran en mínimos históricos, un escenario estrechamente vinculado con la extraordinaria bajante que atravesó el Paraná entre 2019 y comienzos de 2022.

Durante esos tres años, los niveles hidrométricos fueron muy bajos, lo que provocó que estas especies tuvieran muy poca reproducción y una gran mortalidad. Por esa razón, una creciente prolongada durante la próxima temporada reproductiva podría convertirse en una oportunidad importante para el Paraná. No significaría una recuperación inmediata ni solucionaría por sí sola los problemas que enfrenta el recurso pesquero, pero permitiría generar una nueva camada abundante de juveniles, algo fundamental para comenzar a revertir las consecuencias de varios años reproductivos desfavorables. En definitiva, la combinación de lluvias abundantes, temperaturas cálidas y una creciente que se mantenga durante varios meses podría abrir un período favorable para la reproducción y supervivencia de algunas de las principales especies del río Paraná.


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