
El litoral mediterrĆ”neo espaƱol ha sido escenario de un doble acontecimiento que refuerza la esperanza en la conservación de la tortuga boba (Caretta caretta). Por un lado, en la playa de El Torres de Villajoyosa (Alicante), un nido que habĆa pasado desapercibido durante su incubación ha dado a luz a alrededor de 70 crĆas. Por otro, en la Cala de Calnegre (Lorca, Murcia), dos ejemplares juveniles han regresado al mar despuĆ©s de superar graves lesiones gracias a la intervención de los centros de recuperación.
Estos episodios, ocurridos en pleno verano, ponen de manifiesto la importancia de la colaboración ciudadana y de los protocolos de emergencia para proteger a una especie catalogada como vulnerable en el MediterrĆ”neo. La rĆ”pida actuación de baƱistas, socorristas y servicios de emergencia ha sido clave para que tanto las crĆas como los ejemplares adultos tuvieran una segunda oportunidad.
Nacimiento en la playa de El Torres

El pasado domingo por la tarde, un joven baƱista que se encontraba en la playa de El Torres detectó la presencia de una pequeƱa tortuga sobre la arena y dio aviso de inmediato. Su reacción activó una cadena de llamadas a la PolicĆa Local y al servicio de emergencias 112, que movilizó a los especialistas del OceanogrĆ fic de ValĆØncia y de la ONG Xaloc. Una vez en el lugar, los expertos localizaron el nido y comprobaron que las crĆas estaban emergiendo.
Finalmente, se contabilizaron alrededor de 70 crĆas de tortuga boba. La mayorĆa fueron liberadas directamente al MediterrĆ”neo desde la propia orilla, siguiendo las indicaciones tĆ©cnicas para minimizar el estrĆ©s y favorecer su orientación natural. Sin embargo, una decena de ejemplares presentaba un estado mĆ”s delicado y fue trasladada al OceanogrĆ fic de ValĆØncia para participar en el programa de conservación āhead-startingā.
Programa āhead-startingā y conservación

El programa āhead-startingā consiste en mantener a las crĆas durante sus primeros meses de vida en un entorno controlado y con cuidados especializados. De esta manera, los animales crecen y se fortalecen antes de ser devueltos al mar, lo que aumenta sus posibilidades de supervivencia en una etapa especialmente vulnerable. Las diez tortugas trasladadas al OceanogrĆ fic se sumarĆ”n a esta iniciativa, similar a cómo la tortuga boba nacida en el Puig vuelve al mar tras su crianza.
El alcalde de Villajoyosa, Marcos Zaragoza, destacó que ālo vivido en la playa de El Torres es una de esas imĆ”genes que nos recuerdan el enorme patrimonio naturalā del municipio. Por su parte, el concejal de Playas y Medio Ambiente, Carlos Soler, subrayó que āel nacimiento de estas tortugas es un acontecimiento excepcionalā y puso en valor la colaboración de los baƱistas y de los profesionales que participaron en el dispositivo.
Liberación en Lorca
En la Región de Murcia, la Cala de Calnegre fue el escenario elegido para la suelta de dos ejemplares juveniles de tortuga boba que habĆan sido rescatados en diferentes puntos del litoral. El primero, un animal de unos 15 aƱos y 28,8 kilogramos, fue localizado el pasado 26 de junio en la playa de Bolnuevo (Mazarrón) atrapado en una maraƱa de cuerdas y restos de un cajón de madera que le provocaron una herida profunda en una aleta. El segundo, de aproximadamente 2 kilos, fue hallado en alta mar frente al golfo de Mazarrón enredado en sacos de rafia.
Ambos ejemplares fueron trasladados al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre El Valle, donde recibieron tratamiento veterinario y lograron recuperarse por completo. La suelta contó con la presencia del alcalde de Lorca, Fulgencio Gil, y del presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras. Gil seƱaló que āque nuestro litoral vuelva a ser escenario de la recuperación de estos ejemplares reafirma el extraordinario valor ambientalā de la zona. Con esta liberación, ya son cerca de 300 las tortugas bobas que han regresado al mar en la Región de Murcia desde 2019.
Recomendaciones ante un avistamiento

Ante la aparición de una tortuga marina, una crĆa, un nido o rastros en la arena, las autoridades recuerdan que es fundamental no tocar ni manipular a los animales. Se debe mantener una distancia de seguridad de al menos 20 metros, evitar luces, flashes y ruidos, y no pisar las huellas. Lo mĆ”s importante es avisar inmediatamente al 112 para que se active el protocolo correspondiente. En el caso de encontrar un ejemplar herido en el mar, tambiĆ©n se debe contactar con emergencias y facilitar la posición exacta.
Estos consejos son esenciales para garantizar la supervivencia de una especie que se enfrenta a amenazas como la ingestión de plÔsticos, el enmallamiento en redes o la destrucción de sus zonas de anidación. La colaboración entre ciudadanos, administraciones y centros de recuperación ha demostrado ser la mejor herramienta para proteger a la tortuga boba en el MediterrÔneo.
En definitiva, el verano de 2026 ha dejado imĆ”genes esperanzadoras en las costas de Villajoyosa y Lorca. Tanto el nacimiento de las 70 crĆas como la liberación de los dos ejemplares recuperados son un recordatorio de que la conservación de la biodiversidad marina es posible cuando todos reman en la misma dirección. La tortuga boba, sĆmbolo de estos esfuerzos, sigue necesitando de nuestra atención y respeto para asegurar su futuro en aguas espaƱolas.
