La tortuga Elo regresa a la bahía de Portmany tras su recuperación

  • La tortuga marina Elo ha sido devuelta al mar en la bahía de Portmany tras meses de recuperación en Palma Aquarium.
  • El quelonio perdió una aleta al quedar atrapado en una red de pesca, pero los expertos consideran viable su vida en libertad.
  • El rescate y la suelta han implicado al Club Nàutic Sant Antoni, la Fundación Palma Aquarium y la naviera Baleària.
  • Alumnos del IES Quartó de Portmany han participado en la liberación dentro de un proyecto educativo sobre fauna marina herida.

tortuga marina en la bahía de Portmany

La historia de la tortuga marina Elo ha dado un giro esperanzador este miércoles en la bahía de Portmany. Tras varios meses de cuidados intensivos en las instalaciones del Palma Aquarium, el animal ha sido finalmente devuelto al mar en aguas abiertas frente a es Cap Blanc, en el término municipal de Sant Antoni.

El regreso de Elo al mar marca el final de un proceso de recuperación largo y delicado, iniciado el pasado noviembre, cuando fue localizada gravemente herida tras quedar atrapada en una red de pesca. Pese a la amputación de una aleta, los especialistas consideran que la tortuga reúne actualmente las condiciones necesarias para desenvolverse con normalidad en libertad.

Del rescate en Sant Antoni al traslado a Mallorca

El caso de Elo comenzó a fraguarse cuando el propietario de una embarcación fondeada en la bahía de Portmany detectó a la tortuga en muy mal estado cerca del Club Nàutic Sant Antoni. Sin pensárselo demasiado, recogió al animal y lo entregó de inmediato al personal del club, que activó el protocolo de atención a fauna marina herida.

En las instalaciones del Club Nàutic Sant Antoni, el equipo la bautizó como Elo y la mantuvo hidratada cubriéndola con toallas húmedas mientras se coordinaba su atención veterinaria. En ese primer tramo, la clínica Eivivet asumió la valoración inicial del estado del quelonio, antes de su derivación a un centro especializado.

Una vez estabilizada, la tortuga fue trasladada a Mallorca por los técnicos de la Fundación Palma Aquarium, en un viaje en el que colaboró la naviera Baleària tanto en la ida como posteriormente en el retorno. El objetivo era claro: darle la máxima oportunidad de supervivencia en un centro preparado para la recuperación de tortugas marinas.

Ya en las instalaciones del Palma Aquarium, los profesionales comprobaron que Elo presentaba una lesión muy grave en la aleta anterior izquierda, consecuencia de haber quedado enganchada en una red de pesca. La herida estaba tan avanzada que no quedaba más opción que amputar la extremidad para evitar complicaciones mayores.

El estado general de la tortuga era delicado: se encontraba muy débil, con bajas reservas energéticas y signos de agotamiento. A partir de ese momento se puso en marcha un protocolo de recuperación que incluyó controles veterinarios periódicos, analíticas y un seguimiento muy estrecho de su evolución.

Meses de cuidados y una recuperación paso a paso

Durante los meses siguientes, Elo permaneció en las piscinas de recuperación del Palma Aquarium en Mallorca, donde recibió atención diaria por parte del equipo técnico. La alimentación se basó principalmente en sardinas y boquerones, un aporte calórico y nutritivo adecuado para favorecer su recuperación progresiva.

Con el paso de las semanas, los cuidadores comenzaron a observar una mejoría constante en el comportamiento de la tortuga: mayor actividad en el agua, mejor respuesta a la alimentación y una notable recuperación de peso. Elo alcanzó los 22 kilos, un indicador positivo de su estado físico tras el tratamiento.

Los especialistas señalan que, pese a la amputación de la aleta anterior izquierda, la capacidad de nado y de orientación de la tortuga se fue normalizando. Las tortugas marinas pueden adaptarse a la pérdida de una extremidad, y en este caso la movilidad del animal se consolidó como suficiente para garantizar su vida en mar abierto.

De hecho, el equipo técnico considera que Elo llevaba más de un mes plenamente recuperada. Sin embargo, se optó por retrasar la suelta hasta que la temperatura del agua ascendiera, de forma que el retorno al medio natural se produjera en unas condiciones ambientales más favorables.

Este margen de tiempo adicional ha permitido ajustar al máximo el momento de la liberación, priorizando tanto el bienestar del animal como las garantías de supervivencia en libertad, una cuestión clave cuando se trata de ejemplares que han sufrido lesiones tan severas.

La vuelta al mar en la bahía de Portmany

La jornada de este miércoles ha estado marcada por la travesía de retorno de Elo desde Mallorca hasta la bahía de Portmany. Técnicos de la Fundación Palma Aquarium se han encargado del traslado en barco y de supervisar todos los detalles antes de la suelta, autorizada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

La liberación se ha llevado a cabo en mar abierto, alrededor de las 12:30 horas, frente a es Cap Blanc, en Sant Antoni. Varias embarcaciones, entre ellas las del Área Deportiva del Club Nàutic Sant Antoni, han acompañado el momento en el que la tortuga ha sido devuelta a su hábitat natural en medio de la bahía.

En los instantes previos a la suelta, los técnicos han comprobado que Elo se mostraba vigorosa e inquieta al percibir el olor del mar, una reacción considerada positiva por los especialistas. Una vez inclinada hacia el agua, la tortuga se ha sumergido, ha emergido de nuevo para tomar aire en varias ocasiones y finalmente se ha alejado hasta perderse bajo la superficie.

Como parte del protocolo de seguimiento, los profesionales han implantado a Elo un chip identificativo con todo su historial clínico. Si en algún momento vuelve a ser localizada, se podrá acceder rápidamente a sus datos y evaluar de nuevo su estado, una herramienta que aumenta las posibilidades de actuación futura si fuera necesaria.

Desde el Club Nàutic Sant Antoni y la Fundación Palma Aquarium destacan que la supervivencia de la tortuga con tres aletas es perfectamente viable, dado el grado de adaptación que estos animales pueden llegar a desarrollar. La suelta se ha realizado únicamente cuando los indicadores físicos y de comportamiento han sido los adecuados.

Un proyecto educativo y de conservación en Baleares

La liberación de Elo no ha sido solo un acto de conservación, sino también una oportunidad educativa para la comunidad local. En el momento de la suelta han estado presentes alumnos de 2º de Bachillerato del IES Quartó de Portmany, que trabajan en un proyecto de comunicación sobre cómo actuar al encontrar especies marinas heridas.

Este proyecto se enmarca en la asignatura de Biología y ya ha incluido actividades formativas previas con el propio Club Nàutic Sant Antoni. La participación de los estudiantes en un caso real como el de Elo les permite conocer de primera mano los protocolos, la coordinación entre entidades y la importancia de la ciudadanía en el rescate de fauna marina.

La acción se ha desarrollado bajo la autorización del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, dentro de un programa más amplio de conservación y protección de especies marinas amenazadas en las Illes Balears, entre las que se encuentran tortugas marinas, cetáceos y tiburones.

El servicio de atención a los varamientos de fauna marina en el archipiélago está gestionado por el Consorcio para la Recuperación de la Fauna de las Illes Balears (COFIB), integrado en el servicio de protección de especies de la Conselleria de Agricultura, Pesca i Medi Natural del Govern balear. Este dispositivo coordina las intervenciones cuando se localizan animales heridos o en apuros en el litoral.

En la actualidad, las instalaciones del Palma Aquarium acogen nueve tortugas adultas y cuatro crías en fase de recuperación, a la espera de poder ser reintegradas a su entorno natural. Una de las adultas alcanza los 90 kilos de peso, muestra del tipo de ejemplares que atiende el centro dentro de sus programas de rescate y rehabilitación.

El caso de Elo pone de relieve el efecto que pueden tener las redes de pesca y otras artes en el estado de la fauna marina, pero también evidencia la importancia de una respuesta rápida por parte de navegantes, clubes náuticos, centros de recuperación y administraciones. La combinación de rescate ciudadano, trabajo técnico especializado y programas de conservación públicos ha permitido que esta tortuga, que llegó muy debilitada y con una aleta amputada, haya podido regresar hoy a la bahía de Portmany con posibilidades reales de seguir adelante en el mar.

rescate heroico de una tortuga marina
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