Las tortugas Manuelita y Bárbara regresan al mar tras su paso por el centro de recuperación de Algeciras

  • Las tortugas Manuelita y Bárbara han sido liberadas con éxito en la playa de Getares tras un largo proceso de rehabilitación.
  • Ambos ejemplares fueron rescatados en condiciones críticas, con cuadros severos de deshidratación y desnutrición.
  • El Centro de Gestión del Medio Marino Andaluz (CEGMA) ha liderado los cuidados veterinarios y el tratamiento especializado.
  • La colaboración ciudadana y el aviso al 112 resultan determinantes para la supervivencia de la fauna marina en el Estrecho.

Liberación de tortugas bobas en la playa de Getares

La playa de Getares ha vivido una jornada de esas que te dejan con una sonrisa en la cara gracias a la vuelta a casa de dos inquilinas muy especiales. Manuelita y Bárbara, dos tortugas bobas que han pasado una buena temporada bajo cuidados intensivos, han vuelto a sentir el agua del Estrecho después de superar un bache de salud que casi les cuesta la vida.

El evento ha congregado a técnicos y curiosos que no han querido perderse el momento en que estos animales recuperaban su libertad. Tras meses de mimos y tratamientos en el Centro de Gestión del Medio Marino Andaluz, el equipo veterinario ha dado el visto bueno para que ambos ejemplares retomen su vida salvaje en las aguas de la costa gaditana.

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El rescate y la recuperación de Manuelita en Getares

La historia de Manuelita es de esas de superación total, ya que fue encontrada precisamente en esta misma orilla por un vecino que dio la voz de alarma. Al llegar a manos de los expertos, la pobre tortuga estaba en un estado que daba mucha pena; apenas pesaba medio kilo y tenía el caparazón y las aletas cubiertos de algas, una señal clara de que llevaba mucho tiempo sin fuerzas para nadar como es debido.

Durante su estancia en el CEGMA, los especialistas detectaron que, además de una deshidratación que la tenía frita, sufría lesiones oculares que necesitaban atención inmediata. Gracias a una dieta controlada y a la administración de fluidoterapia y antibióticos, el animal fue ganando peso y energía poco a poco hasta estar lista para este gran día.

Bárbara y su accidentada llegada durante un temporal

Por su parte, Bárbara no lo tuvo más fácil cuando fue localizada en La Línea de la Concepción en pleno temporal de levante. Los servicios de limpieza y los socorristas se portaron como auténticos héroes al mantenerla a salvo hasta que el equipo de rescate especializado pudo hacerse cargo de la situación en la playa de Santa Bárbara, evitando tragedias como cuando se halló muerta una tortuga laud en La Línea.

Con un peso algo superior al de su compañera, rondando el kilo y medio, esta tortuga presentaba una debilidad muy marcada y una condición corporal que preocupaba bastante a los veterinarios. El proceso no ha sido un camino de rosas, pero la evolución positiva y constante de la tortuga ha permitido que hoy pueda nadar de nuevo junto a Manuelita sin ningún tipo de impedimento físico.

La importancia del protocolo 112 y la ayuda ciudadana

Este tipo de finales felices no serían posibles sin que la gente de a pie se involucre cuando ve a un animal en apuros en nuestras costas. Desde las instituciones se recalca que, en cuanto se aviste un ejemplar varado o con problemas, lo primero es llamar de inmediato al servicio de emergencias 112 para activar el protocolo de actuación que salva vidas como las de estas dos protagonistas.

El trabajo que se realiza en las instalaciones de Algeciras es un referente para la conservación de la biodiversidad en Andalucía y en toda Europa. Contar con personal cualificado y tanques de recuperación específicos permite que especies emblemáticas del Mediterráneo y el Atlántico tengan una segunda oportunidad cuando las condiciones del mar o la actividad humana les juegan una mala pasada.

Ver a Manuelita y Bárbara alejarse de la orilla es el mejor recordatorio de que el esfuerzo coordinado entre ciudadanos y profesionales da sus frutos en la protección del ecosistema marino. Estos dos ejemplares ya surcan las corrientes del Estrecho de Gibraltar totalmente recuperados, dejando atrás los tanques de rehabilitación para convertirse de nuevo en piezas fundamentales del equilibrio natural de nuestras aguas después de haber superado un proceso clínico realmente complejo.


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