La playa de Calblanque, en el Parque Regional de Calblanque de Cartagena, ha sido testigo de una jornada cargada de emoción. Allí, 28 ejemplares de tortuga boba (Caretta caretta) han regresado al mar después de pasar un año bajo el cuidado de expertos en varios centros de España. El acto contó con la presencia del presidente murciano, Fernando López Miras, y la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, además de decenas de voluntarios y niños que participaron en la suelta.
Estas tortugas nacieron en el verano de 2025 a partir de un nido descubierto en el mismo enclave de Calblanque. Tras la eclosión, los ejemplares fueron trasladados a instalaciones especializadas para completar su primer año de vida mediante la técnica conocida como headstarting, un método que favorece el crecimiento de las crías durante los meses más vulnerables y aumenta sus posibilidades de supervivencia al ser devueltas al medio natural.
28 tortugas vuelven al mar en Calblanque

La liberación se produjo el pasado martes 14 de julio, y cada una de las tortugas portaba un microchip identificativo. Ese dispositivo permitirá a los investigadores seguir sus desplazamientos por el Mediterráneo y recopilar datos sobre su comportamiento y evolución. Durante el acto, López Miras destacó que “la Región de Murcia se ha convertido en un espacio de referencia para una especie vulnerable y amenazada como es la tortuga boba”.
Los ejemplares pasaron el primer año en distintas instalaciones: el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA), el Oceanogràfic de Valencia y el Centro de Recuperación de Animales Marinos de Asturias, ubicado en el Bioparc Acuario de Gijón. Allí recibieron un seguimiento individualizado con controles de crecimiento, revisiones veterinarias y análisis sanguíneos para garantizar su bienestar antes de la suelta.
Un año de desarrollo en centros especializados

El programa de conservación que ha hecho posible esta suelta se apoya en la técnica headstarting, que consiste en mantener a las crías en cautividad durante sus primeros meses de vida para protegerlas de los depredadores naturales. Las 28 tortugas llegaron al centro de Asturias en octubre de 2025, recién nacidas, y desde entonces el equipo veterinario realizó un seguimiento pormenorizado de cada una.
Además del microchip, los científicos han recopilado datos sobre su peso, tamaño y estado de salud. Esta información será clave para entender mejor los patrones migratorios de la especie y para diseñar futuras estrategias de conservación en el Mediterráneo occidental.
La Región de Murcia, un refugio para la tortuga boba

Desde que en 2019 se detectara la primera puesta de tortuga boba en la costa murciana, la Comunidad ha liberado un total de 293 ejemplares. Esa cifra incluye tanto tortugas nacidas en las playas regionales como animales rescatados y rehabilitados en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Valle. El presidente López Miras subrayó que la Región puede “presumir de ser ahora mismo uno de los territorios con una mayor red de voluntarios” dedicada a la protección de esta especie.
De hecho, este año dos de cada tres nidos localizados en las costas españolas se han encontrado en el litoral murciano. Ese dato confirma el creciente protagonismo de la Región como área de reproducción de la tortuga boba en el Mediterráneo. La red de voluntariado ‘Territorio Tortuga’, integrada por 16 asociaciones, ha sido fundamental para localizar y proteger los nidos, así como para alertar a las autoridades ante cualquier indicio.

Durante la jornada, la alcaldesa Noelia Arroyo recordó que estas tortugas “se van a dar una vuelta por el mundo” pero que, según los expertos, regresarán a las playas de Calblanque dentro de unos 20 años para reproducirse. Por eso, hizo un llamamiento a la ciudadanía para que siga colaborando en la conservación del litoral.
Dos nuevas puestas en 2026

La temporada de anidación de este año también ha dejado buenas noticias. En apenas cinco días se han registrado dos nuevas puestas: una el 3 de julio en La Manga, con 75 huevos, y otra el 8 de julio en la Cala de los Dentoles, dentro del Parque Regional de Calblanque, con 92 huevos. Ambos nidos suman 167 huevos que permanecen protegidos y monitorizados a la espera de su eclosión, prevista para la segunda quincena de agosto.
Con estas dos incorporaciones, el litoral murciano alcanza ya once puestas registradas desde que existen datos. La evolución refleja que las playas de la Región son elegidas cada vez con mayor frecuencia por las hembras de tortuga boba para completar su ciclo reproductor. El programa ‘Territorio Tortuga’ ha sido clave en este éxito, combinando la conservación con la sensibilización ciudadana.

Las autoridades recuerdan que, ante el avistamiento de una tortuga o de indicios de un nido, es fundamental llamar al 112, mantener la distancia de seguridad, no tocar al animal y evitar el uso de flashes o linternas. La colaboración ciudadana sigue siendo esencial para garantizar la supervivencia de esta especie vulnerable y para que las playas murcianas sigan siendo un hogar seguro para las tortugas bobas.