
Ver a un animal salvaje recuperarse y volver a su entorno natural siempre es un momento que te remueve algo por dentro, sobre todo cuando se trata de especies que lo tienen tan difÃcil. En esta ocasión, la labor del Servicio de Rescate de Fauna Silvestre del Cabildo ha permitido que la historia de dos ejemplares de tortuga marina tenga un final feliz tras haber pasado por situaciones bastante complicadas en las aguas del archipiélago.
Este martes, la playa de Guacimeta se ha convertido en el escenario perfecto para una despedida muy especial, coincidiendo además con la celebración del DÃa Mundial de las Tortugas Marinas y arropados por un ambiente cargado de optimismo. No ha sido una suelta cualquiera, ya que el acto ha servido para que las instituciones y los vecinos de la zona se den la mano en favor de la conservación de nuestro entorno marino.
Margarita y José: dos guerreros con historias de superación
La primera de las protagonistas, bautizada cariñosamente como Margarita, no lo tuvo nada fácil cuando fue localizada a principios de marzo en la zona de El Golfo. El animal apareció enredada en un saco de rafia, un material que le provocó heridas de diversa consideración y que la dejó en un estado de debilidad preocupante, lo que obligó a una intervención rápida por parte de los agentes.
Por otro lado, el caso de José fue quizás un poco más impactante para los que lo encontraron en la playa de Famara a finales de enero. Este ejemplar estaba varado, presentaba una delgadez extrema y habÃa perdido un ojo, lo que hacÃa pensar que sus posibilidades de sobrevivir por su cuenta eran prácticamente nulas si no se llegaba a tiempo para echarle un cable.
Un trabajo en equipo que va más allá de la atención veterinaria
Detrás de ese momento en el que las tortugas tocan el agua y empiezan a nadar hay un engranaje de profesionales que han currado de lo lindo durante meses. El proceso no es moco de pavo: desde la primera fase de cuidados veterinarios hasta su estancia en el acuario Aquatis para completar la rehabilitación, cada paso se ha dado con pies de plomo para asegurar que los animales estuvieran listos para el gran dÃa.
Samuel MartÃn, responsable de Medio Ambiente en el Cabildo de Lanzarote, explicaba durante la jornada que cada suelta es el resultado de un esfuerzo coordinado entre rescatadores y expertos. No es solo curar una herida, sino hacer un seguimiento constante para que, una vez en libertad, tengan todas las papeletas para salir adelante en un entorno que a veces se les pone muy cuesta arriba por culpa de los residuos.
Educación ambiental con los más jóvenes de la isla
Lo más bonito de la mañana ha sido ver las caras de los chavales del CEIP Playa Honda, que no se han querido perder ni un detalle de cómo estos animales volvÃan al Atlántico. Involucrar a los más pequeños en la protección de especies tan emblemáticas es fundamental para que entiendan que el mar no es un vertedero y que cada gesto cuenta para mantener la biodiversidad de nuestras costas.
El alcalde de San Bartolomé, Isidro Pérez, también andaba por allà y recordó que zonas como Playa Honda son de una riqueza natural increÃble. De hecho, mencionó que no solo las tortugas son importantes, sino que también debemos estar atentos a otras especies locales, como es el caso de la anidación del chorlitejo patinegro, otro pequeño tesoro que tenemos que proteger entre todos.
¿Qué hacer si te topas con un animal en problemas?
Es vital que todos estemos un poco al loro por si nos encontramos con una situación parecida mientras damos un paseo por la costa o estamos navegando. Las autoridades han vuelto a insistir en que, ante el avistamiento de fauna herida, lo mejor es no intentar manipular al animal por nuestra cuenta y llamar directamente al teléfono 696 733 177 para que los expertos se encarguen de todo.
Si por lo que sea no tienes ese número a mano, siempre se puede recurrir al 112 o contactar con el Consorcio de Seguridad y Emergencias. Lo bueno es que este servicio se mantiene operativo las 24 horas del dÃa, por lo que siempre habrá alguien al otro lado del hilo dispuestos a activar el protocolo de rescate en cuanto sea necesario para salvar otra vida.
La historia de Margarita y José es un ejemplo perfecto de cómo la suma de fuerzas entre la ciudadanÃa, que da el aviso, y los profesionales, que ponen los cuidados, consigue que la naturaleza gane la batalla. Gestos como esta liberación nos recuerdan la necesidad de que todos estemos pendientes de lo que ocurre en nuestro litoral para que el regreso de estos animales al océano deje de ser una excepción y se convierta en la norma gracias a un mar mucho más limpio y seguro.

