
La playa de la Rumina, en Mojácar, ha sido escenario del alumbramiento de la primera cría de tortuga boba (Caretta caretta) de la temporada, un hito que se ha producido 55 días después de la puesta realizada el 22 de junio.
El operativo de conservación se activó desde el primer momento y, siguiendo el protocolo oficial, el nido se reubicó en un punto próximo para evitar daños por temporales, con la coordinación de la Junta de Andalucía y el Ministerio para la Transición Ecológica.
Reubicación del nido y custodia continua
Tras evaluar el riesgo, los equipos técnicos decidieron trasladar parte de la puesta: 20 huevos fueron derivados a Oasys Minihollywood (Tabernas) como medida preventiva.
El resto de los huevos, un total de 79 quedaron reubicados en la propia playa, donde se instalaron protecciones físicas frente a depredadores y se implementó control de temperatura para favorecer la incubación.
La vigilancia ha sido constante y compartida entre Agentes de Medio Ambiente, personal del Ministerio, Policía Local y voluntariado, siguiendo turnos que han cubierto las 24 horas en las fases más sensibles.
Señal inequívoca: el cráter en la arena
En los días previos al nacimiento se observó el clásico hundimiento del sustrato sobre el nido, el pequeño cráter que delata la eclosión interna y que indica que la emergencia es inminente, una señal que los técnicos reconocen como el paso previo a la salida de los neonatos.
La primera eclosión se produjo durante la noche del viernes, cuando la cría logró alcanzar la superficie tras abrirse paso entre la arena compactada por la incubación.
El siguiente paso: headstarting en Algeciras
Una vez completadas las emergencias, las crías serán trasladadas al Centro de Gestión del Medio Marino Andaluz en Algeciras para participar en un programa de cría asistida o headstarting.
Esta técnica consiste en mantener a los neonatos durante aproximadamente un año, hasta que superen los 700 gramos y endurezcan el caparazón, incrementando de forma notable sus opciones de supervivencia frente a la depredación temprana.
Trabajo conjunto y apoyo ciudadano
La Delegación de Sostenibilidad en Almería ha puesto en valor la colaboración entre administraciones y la implicación social, desde el aviso inicial de un trabajador municipal hasta el trabajo técnico y operativo de campo.
La asociación SERBAL ha desempeñado un papel clave con más de 30 voluntarios organizados en turnos para asegurar la vigilancia permanente del nido en la fase final de incubación.
No es la primera vez que SERBAL protege un nido en Mojácar: ya lo hizo en 2021, y su labor fue reconocida con el Premio Andalucía de Medio Ambiente en 2024 por su contribución a la conservación y la educación ambiental.
Antecedentes y tendencia de anidamiento en la provincia
En la última década y media se han registrado puestas confirmadas en la provincia: Vera (2001), Pulpí (2015) y Mojácar (2021 y 2023), junto a intentos fallidos en Agua Amarga (2014), Cuevas del Almanzora (2016) y en la propia Mojácar (2024).
El anidamiento en playas españolas se considera cada vez más habitual, un fenómeno que los especialistas vinculan a la combinación de aguas más cálidas en el Mediterráneo por el cambio climático y a una vigilancia y concienciación social crecientes.
Cronología y datos del operativo
Según la información técnica recabada, estos son los hitos más destacados del proceso de conservación en Mojácar, que la ciudadanía ha seguido muy de cerca por su interés ambiental:
- 22 de junio: desove de una hembra de Caretta caretta con 99 huevos.
- Reubicación del nido en un punto cercano para minimizar el impacto de temporales.
- Traslado de 20 huevos a Oasys Minihollywood y protección de 79 en la playa.
- Vigilancia coordinada por administraciones y voluntariado las 24 horas.
- Noche del viernes: primera salida a superficie de una cría.
De cara a las próximas semanas, el plan incluye el traslado de los neonatos al CGMA de Algeciras para su fase de headstarting, con vistas a su posterior liberación al mar cuando alcancen el tamaño objetivo.
La coordinación entre el Ministerio para la Transición Ecológica, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento, unida al esfuerzo del tejido social local, ha permitido que este episodio de alto valor ecológico discurra con garantías y con un protocolo claro en cada etapa.
Este episodio en la Rumina refuerza la importancia de mantener la custodia del litoral, mejorar la detección temprana de rastros de anidación y sostener los programas que elevan la supervivencia juvenil, factores que marcan la diferencia para la tortuga boba en el Mediterráneo occidental.