Un operativo de emergencia ha puesto en marcha el traslado de las belugas que quedaron atrapadas en Marineland, el parque temático canadiense de Niagara Falls que cerró sus puertas en 2024. La situación se había vuelto insostenible: sin fondos para mantener a los animales, la eutanasia se presentaba como la única salida. Ahora, un consorcio de acuarios acreditados, con el respaldo de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) y del gobierno canadiense, ha logrado articular un plan de rescate que incluye a dos ejemplares con destino a Europa.
Las belugas, que pueden superar los 4,5 metros de longitud y pesar hasta 1.900 kilogramos, requieren cuidados muy específicos que Marineland ya no podía garantizar. La ministra canadiense de Pesca, Joanne Thompson, confirmó el inicio de las labores de reubicación y agradeció a los veterinarios y organizaciones implicadas. El convoy de camiones de transporte, grúas y vehículos escolta ya fue visto dirigiéndose desde Niagara Falls hacia el aeropuerto Pearson de Toronto, según constató CBC News.
Un plan que cruza el Atlántico
La mayoría de las 30 belugas serán distribuidas entre cuatro instalaciones estadounidenses: el Georgia Aquarium en Atlanta, el Shedd Aquarium en Chicago, SeaWorld San Diego y SeaWorld San Antonio. Sin embargo, la novedad más destacada para el público europeo es que dos de los cetáceos, identificados como Bertie Botts y Frankie, tienen como destino el Oceanogràfic de Valencia, el acuario más grande de Europa. Este traslado, no obstante, está supeditado a la aprobación final de las autoridades españolas, según indicó un comunicado conjunto de los acuarios participantes.
El Oceanogràfic ya cuenta con experiencia en el cuidado de belugas y desarrolla programas de investigación sobre su comportamiento y comunicación, lo que lo convierte en un destino idóneo para animales que han pasado años en un entorno degradado. La operación a través del Atlántico requerirá permisos de importación bajo la Convención CITES, contenedores con agua termorregulada y seguimiento veterinario durante todo el vuelo.
Condiciones y polémica en Marineland
El parque canadiense ha sido objeto de críticas durante años por el trato a sus animales. Según informó la agencia Canadian Press, al menos 20 ballenas murieron en Marineland desde 2019. En 2019, Canadá aprobó una ley que puso fin al cautiverio de ballenas y delfines, lo que aceleró el declive del recinto. Tras el fallecimiento de sus propietarios, John y Marie Holer, el parque cerró definitivamente, dejando a los animales en una situación crítica.
El acuerdo con la NOAA incluye condiciones especiales para la exhibición pública de las belugas reubicadas. Según el documento, cualquier exhibición debe incluir un componente educativo sobre el estado de la especie y las amenazas que la afectan. Además, las belugas no podrán ser entrenadas para espectáculos ni incluidas en programas interactivos con el público, a menos que la NOAA lo autorice expresamente. Esto supone un cambio significativo respecto al modelo de negocio tradicional de parques como SeaWorld.
Los veterinarios canadienses deben realizar exámenes médicos a cada animal antes de autorizar el viaje, para garantizar que su estado de salud les permite soportar el traslado. Una vez aprobado, expertos de los acuarios acompañarán a las belugas a sus nuevos hogares, donde recibirán alimentación variada, entornos de alta calidad y atención médica permanente.
El operativo ha sido posible gracias a la colaboración entre la NOAA, el Ministerio de Pesca y Océanos de Canadá y un consorcio de acuarios acreditados por la Asociación de Zoológicos y Acuarios (AZA). La NOAA autorizó la importación de emergencia en julio al considerar que las belugas necesitan cuidados que no pueden recibir en Canadá, donde no existen otras instalaciones con capacidad para albergarlas. El plan de rescate, que comenzó esta semana, se prolongará durante varias semanas hasta completar la reubicación de todos los ejemplares.