Pez remo o sable: guía completa con características, hábitat, dieta, reproducción y mitos

  • El pez remo (Regalecus glesne) es el pez óseo más largo, con registros confirmados cercanos a 11 m y reportes no verificados de hasta 17 m.
  • Habita aguas profundas (20 a 1000 m), tiene distribución cosmopolita y se alimenta de krill, pequeños peces y calamares mediante branquiespinas.
  • Es inofensivo, solitario y de nado vertical; su carne es gelatinosa y no se comercializa. La creencia de que predice terremotos carece de evidencia sólida.

Pez remo

El pez remo es una de las especies más comunes que existen en todas las zonas templadas y tropicales del mundo. Su nombre científico es Regalecus glesne y pertenece a la familia regalecidae, dentro del orden Lampridiformes. En la literatura divulgativa también se le conoce como rey de los arenques por su aspecto alargado y su parentesco dentro de ese linaje. Están establecidos en las aguas marinas de prácticamente todo el mundo. Es considerado uno de los peces óseos más largos del mundo, llegando a medir 17 metros de longitud en reportes no verificados y con registros confirmados entorno a 11 metros.

Un pez de esta longitud parece más un monstruo que un pez habitual, por lo que merece la pena conocerlo a fondo: morfología única, comportamiento tranquilo, distribución cosmopolita y un sinfín de curiosidades que lo han convertido en protagonista de leyendas marinas. ¿Quieres aprender todo lo relacionado con este pez?

Características del pez remo

características del pez remo

Aunque sea un pez que mide unos 17 metros de longitud, no es el pez más grande del mundo. Dispone de una gran aleta dorsal que le otorga una forma completamente rara y parecida a la de una serpiente. Su silueta es cintiforme y muy esbelta, lo que reduce la resistencia al avance en el agua y le permite mantenerse estable con una ondulación suave de su larga aleta dorsal.

No es un animal peligroso, dado que tiene un comportamiento bastante tranquilo. Debido a que casi siempre permanece en las profundidades, no se conoce demasiado de este pez. Son capaces de viajar hasta la superficie cuando están a punto de morir o demasiado enfermos, o cuando cambios ambientales les empujan hacia capas menos profundas.

Su cuerpo es bastante esbelto y aplanado, de ahí que también se le conozca como pez sable. No posee escamas; en su lugar, presenta una envoltura de guanina plateada que recubre una piel viscosa. A pesar de que tiene la boca sobresalida, no enseña sus dientes y se alimenta principalmente gracias a branquiespinas especializadas.

Su aleta dorsal es muy grande. Va desde la parte superior de los ojos hasta el final de la cola. Se torna roja o rosada y, prácticamente, le ocupa todo el cuerpo. La aleta dorsal dispone de unas cuatrocientas espinas (radios), doce de ellas alargadas en la región cefálica, que crean una cresta muy llamativa. Esta aleta es su principal motor: la ondula para propulsarse tanto en horizontal como en vertical.

Las aletas pélvicas tienen elementos afinados y alargados, y en su forma se asemejan a un remo (de ahí su nombre común). En la cabeza, los primeros radios dorsales se prolongan y forman una cresta roja inconfundible. Por otro lado, las aletas pectorales son muy pequeñas, difíciles de ver, y sus aletas caudal y anal son de tamaño muy reducido, lo que explica su estilo de nado pausado.

Además de su aspecto, destaca por algunos detalles internos: suele presentar entre 40 y 58 branquiespinas, estructuras en los arcos branquiales que actúan como filtro y “rastrillo” de presas pequeñas. Sus ojos están bien desarrollados para captar luz en ambientes mesopelágicos y su coloración plateada le ofrece camuflaje mediante reflejos que disipan contornos.

Todo sobre el pez remo o sable

Comportamiento del Regalecus glesne

Regalecus glesne

Como se ha mencionado antes, el pez remo es un pez muy tranquilo. Se podría decir que es un pez tímido al que le avergüenza llamar la atención. Cuando se ve acechado por sus depredadores huye hasta las profundidades y se refugia entre las rocas o en la columna de agua, lejos de la superficie iluminada. Pasa la mayoría de su vida en las profundidades nadando a la deriva y protegiéndose de sus depredadores con su perfil fino y su color plateado.

Para nadar utiliza su aleta dorsal y lo hace de forma vertical con frecuencia. Se les puede encontrar en las profundidades nadando verticalmente, comportamiento que podría ayudarles a confundir a depredadores o presas al alinearse con la luz que llega desde arriba. También puede nadar horizontalmente, ya que posee un sistema de locomoción muy eficiente que le permite ejecutar diversas maniobras de cambio de dirección y sentido gracias a la ondulación de la aleta dorsal.

Por lo general son peces solitarios y rara vez se les puede observar cerca de otro ejemplar de su misma especie. Se les puede llegar a ver con algún pequeño grupo cuando se trasladan a otro hábitat, aunque no permanecen juntos, sino que guardan una distancia relativa. Su naturaleza pelágica hace que sus encuentros sean esporádicos y que su observación sea complicada.

La mayoría de las veces se les puede encontrar flotando cerca de las orillas debido a que son arrastrados por las corrientes marinas cuando ya están enfermos o viejos y no son capaces de presentar resistencia al oleaje. En esos casos, su gran tamaño y su forma serpentina alimentan historias de monstruos marinos, (al igual que el pez piedra por su aspecto siniestro), aunque en realidad el pez remo es inofensivo.

En situaciones de estrés intenso frente a depredadores, algunos ejemplares muestran un fenómeno llamado autotomía parcial (auto desprendimiento de la parte final de la cola), lo que reduce longitud y superficie para facilitar la huida. Esta capacidad, descrita en observaciones de campo, se interpreta como una estrategia extrema de supervivencia.

Detalles del pez remo

Hábitat y área de distribución

Hábitat del pez remo

El pez sable habita en las profundidades a unos 1000 metros, aunque puede acercarse a capas más superficiales y también descender a la zona mesopelágica profunda. Gracias a su capacidad para tolerar un amplio rango de temperaturas (incluidas aguas templadas), se le puede encontrar en casi todos los océanos del mundo, exceptuando las zonas polares. Por lo general es un pez migratorio, por lo que no permanece mucho tiempo en una zona, y su distribución es considerada cosmopolita.

Se trasladan a grandes distancias entre distintas masas de agua para buscar alimento y refugio y huir de sus depredadores. Es capaz de moverse desde profundidades de 20 metros a 1000 metros con relativa rapidez. Existen registros de presencia tan al norte como en latitudes cercanas a 72° N y tan al sur como alrededor de 52° S, con mayor frecuencia en regiones tropicales de océanos templados.

Su presencia está condicionada por la disponibilidad de presas en la columna de agua, en especial agregaciones de krill y otros crustáceos, por lo que se cree que muchos de sus desplazamientos responden a pulsos tróficos y a corrientes que concentran plancton. Este patrón apoya la idea de un comportamiento migratorio oportunista.

Cuando se aproximan a la superficie suelen hacerlo de manera puntual y breve, o en estados de debilidad. En tales circunstancias pueden varar en playas y ser encontrados por pescadores o bañistas, lo que ha dado pie a gran cantidad de avistamientos virales en costas de distintos países.

Hábitat del pez sable

Alimentación

Pez remo en la playa

Su alimentación es plenamente carnívora. En su dieta entran calamares, peces pequeños, crustáceos y hasta plancton. Realiza sus capturas con un gran esfuerzo, ya que tiene que utilizar sus branquias con branquiespinas especializadas para retener a las presas. Este sistema de alimentación por filtración y emboscada es eficiente en aguas profundas donde la energía disponible es limitada.

Como no posee una dentición funcional desarrollada, no puede morder de forma contundente a sus presas. Pero como la evolución es muy inteligente, esta especie se ha adaptado a ello: la falta de dientes robustos la compensa con branquiespinas diseñadas para cazar. Tienen una forma similar a un rastrillo y las utilizan para jalar y retener presas pequeñas cómodamente.

Al nadar verticalmente obtiene una ventaja que le ayuda con respecto a otros peces, como por ejemplo el pez volador (que se desplaza horizontalmente cerca de la superficie). En posición vertical puede posicionarse por debajo de cardúmenes o bancos de krill y ascender suavemente para engullirlos con la boca protráctil, reduciendo las posibilidades de ser detectado.

Se sospecha que ajusta sus hábitos tróficos a los ciclos de migración vertical diaria del zooplancton (que asciende por la noche), lo que explicaría por qué algunos ejemplares se observan más cerca de la superficie en horas de baja luminosidad. Este comportamiento maximiza el rendimiento energético al coincidir con momentos de mayor disponibilidad de alimento.

¿Se puede comer el pez remo?

A pesar de su tamaño y de que ocasionalmente se captura en faenas deportivas o como hallazgo fortuito, el pez remo no se pesca de forma comercial. Su carne es descrita como gelatinosa y poco apreciada gastronómicamente, por lo que no se considera comestible en mercados convencionales. Por motivos de conservación y sanidad, no se recomienda su consumo cuando aparece varado, ya que suele estar debilitado o en descomposición.

Reproducción

cría de pez remo

Aunque se conoce poco sobre este pez, se sabe que la época de desove tiene lugar entre el mes de julio y el de diciembre. En esta época es cuando depositan una mayor cantidad de huevos. El tamaño de éstos oscila alrededor de 2,5 milímetros y son lanzados hacia la superficie donde se mantienen flotando hasta que eclosionan.

El pez remo se fecunda de forma externa, puesto que los huevos son fecundados fuera del cuerpo de la hembra. El macho permanece en los alrededores de la hembra para protegerla de cualquier peligro y favorecer la fecundación. Cuando la hembra desprende los huevos, el macho deja caer su esperma y los fecunda.

Cuando los huevos eclosionan, las larvas permanecen un buen tiempo en zonas cercanas a la superficie hasta que son arrastradas por las corrientes al fondo. Las larvas presentan ya una aleta dorsal desarrollada y conformación alargada, y se alimentan de microcrustáceos durante sus primeras etapas. Una vez se encuentran en capas más profundas, continúan su desarrollo hasta alcanzar la etapa juvenil y, posteriormente, la adultez.

La edad de madurez sexual y la longevidad siguen siendo temas poco documentados, en parte por la dificultad para estudiar a esta especie en su hábitat natural y la escasez de observaciones directas de su ciclo vital completo.

Curiosidades del pez sable

curiosidad del pez remo

El pez remo tiene una característica que lo hace especial y diferente al resto de peces y no es su longitud. Se trata de la capacidad que tiene para auto amputarse una extremidad (autotomía parcial de la cola). Se había supuesto que lo hacía mordiéndose su propia cola para liberarse de su depredador. Sin embargo, esto no puede hacerlo debido a que carece de una dentición adecuada para ello. Lo que ocurre es que puede desprender la parte distal de su cuerpo para escapar y luego cicatrizar. Esto puede hacerlo en más de una ocasión a lo largo de su vida.

Otra curiosidad popular es su relación con los malos augurios. En la tradición japonesa se le conoce como Ryugu no tsukai, el “mensajero del palacio del dios del mar”. De ahí que, culturalmente, se asocie la llegada de varios peces remo a la costa con terremotos y tsunamis. Aunque esta creencia es muy difundida, no existe evidencia científica concluyente que vincule sus apariciones con desastres naturales.

¿De dónde surge la idea? Algunos expertos han propuesto que los peces de aguas profundas podrían ser sensibles a vibraciones y cambios físico-químicos asociados a la actividad tectónica (como variaciones iónicas o presencia de compuestos oxidantes en el agua). Estas hipótesis, defendidas por investigadores en sismología ecológica y biología animal, sugieren que ciertos cambios en el entorno marino profundo podrían estresar a los peces y forzarlos a ascender. No obstante, otros estudios no han encontrado correlaciones robustas entre varamientos de peces remo y eventos sísmicos, por lo que la comunidad científica mantiene una postura prudente.

Más allá de las leyendas, el pez remo es inofensivo para el ser humano y cumple un papel ecológico como consumidor de pequeños peces y crustáceos. Su aspecto serpenteante y su tamaño imponente quizá expliquen gran parte de los relatos que lo rodean desde la antigüedad.

A nivel taxonómico, su nombre de género Regalecus significa “perteneciente al rey”, un guiño a su sobrenombre de rey de los arenques. El epíteto específico glesne hace referencia a un topónimo nórdico vinculado a hallazgos históricos de la especie.

Como podéis ver, el pez remo es todo un pez superviviente y digno de conocer. Con un cuerpo en forma de cinta, una aleta dorsal interminable y estrategias de vida afinadas a la oscuridad del océano, este gigante óseo resume la maravillosa diversidad de la vida pelágica: discreto, resistente y envuelto en mitos que invitan a descubrir su realidad con mirada científica.