Pez rey

Son muchas personas las que están interesadas en conocer aspectos distintos del pez rey midas. Se trata de un pez que se conoce como falso demonio y cuyo nombre es Amphilophus citrinellus. Es un pez bastante llamativo con forma muy peculiar. Esta es la razón por la que muchas personas quieran añadir este exótico ejemplar a las peceras de sus hogares. Necesita de muchos cuidados para que pueda prosperar bien, por lo que es considerado un pez para gente avanzada y con más experiencia en el cuidado de peces.

Si quieres saber más sobre sus características y cuidados que necesita el pez rey midas, este es tu post 🙂

Características principales

Posee un cuerpo no demasiado largo, pero tampoco es ancho.  Aunque a la vista puede engañar su aspecto, parecen gordos por tener la cabeza tan peculiar. Al poseer esa frente tan grande un cuerpo no tan alargado, tiene el aspecto de ser un pez gordo.

La mandíbula la tiene de forma redondeada y las aletas dorsales y anales son bastante largas para poder nadar con mayor velocidad. Existe dimorfismo sexual, por lo que podremos diferenciar entre machos y hembras de una forma sencilla. Debemos fijarnos en que los machos poseen una especie de joroba en la cabeza llamada giba. El color del cuerpo varía con distintas tonalidades que van desde el blanco, negro, amarillo o incluso anaranjados. Estos son los más comunes que atraen a las personas que quieren un ejemplar en sus acuarios.

Otra diferencia entre machos y hembras es el tamaño. El macho, al tener más delantera, pueden llegar a medir hasta 30 centímetros, mientras que las hembras son más pequeñas. Si por lo que sea ves a un pez rey con gran tamaño, podrás diferenciar fácilmente que es macho. Hay otros peces más difíciles de distinguir entre macho y hembra, como ocurre con el pez ángel, cuya diferenciación tan sólo se puede hacer al momento de la reproducción.

Aunque suelen vivir en las zonas más rocosas de los ríos, no es extraño observarlos en sitios con plantas marinas.

Cuidados que necesita el pez rey en cautiverio

Estos peces necesitan un cuidado muy exclusivo si queremos mantenerlo saludable y en nuestro acuario por el mayor tiempo posible. Lo primero de todo es tener un acuario bastante grande (mayor a 300 litros) donde pueda nadar libremente. Dado que para albergar tal acuario se necesita gran espacio en la casa, son pocas las personas que tienen este pez en sus hogares.

Si no puedes tener un acuario de estas dimensiones, es mejor adaptar a las especies de peces a tu pecera y garantizarles una buena vida. Recuerda que no estás jugando, sino tratando con seres vivos.

Una vez que tienes el tanque de mínimo 300 litros, necesitaremos una decoración rocosa. Tenemos que intentar asegurarnos de que el acuario se parezca lo más posible a su hábitat natural. Como suele vivir en las zonas rocosas de los ríos, debemos colocar plantas de acuario y rocas para asemejarlo. Sólo asegurándonos de que su hábitat en cautiverio sea lo más parecido al natural estaremos garantizando que no tendrá estrés ni depresión por el cambio de lugar.

Para tener hembras de dicho acuario, necesitaremos una cueva para que pueda cuidar de sus crías y sentirse protegidas. La temperatura del acuario debe estar entre 24 y 28 grados, nunca por encima ni por debajo.

No es difícil mantener la alimentación en este tipo de pez. Puedes darle peces de menor tamaño que ellos, alimentos vegetales o alimento de tienda de peces. De vez en cuando es recomendable darle comida viva para que no pierda sus capacidades depredadoras naturales.

Reproducción

El pez rey alcanza la madurez sexual en tan solo 9 meses. En el ritual de apareamiento, el macho se vuelve completamente agresivo contra la hembra para demostrar su capacidad reproductiva. Ante ello, es posible que el macho la pueda dañar. Si tienes macho y hembra en cautiverio, es mejor estar pendiente en la época de apareamiento.

En el ritual de apareamiento, la hembra muestra el tubo ovopositor y el macho se agrega a él. Por cada puesta de huevos son capaces de poner hasta 200 huevos. Las hembras se separan del macho una vez han puesto los huevos y se procede a cuidarlos. Esta especie tiene especial atención con su huevos a diferencia de otras especies como el pez aguja que los deja sin cuidado alguno.

Si queremos evitar los problemas mencionados anteriormente con la agresividad del macho, es aconsejable separarlos en dos acuarios distintos. De esta forma, el macho podrá ve a la hembra pero no tener contacto con ella. Esto hace dificultar aún más la capacidad del dueño de tener ejemplares de pez rey en el hogar. Si de por sí es complicado tener un acuario de 300 litros de capacidad, imaginaos tener varios para cuando estén en época de reproducción.

Los huevos eclosionan al segundo día tras su puesta, por lo que no hay que esperar demasiado para ver a las crías. Para proteger a las larvas es mejor ponerlas en otro recipiente como una paridera para peces. Los alevines comenzarán a nadar de forma libre y darle artemias para alimentarlas. También podrán comer el alimento que se le da a los padres, pero habrá que romperlo en trocitos muy pequeños, como si fuese polvo.

Compatibilidad con otras especies

Debido a la agresividad de este pez, hay que conocer bien los compañeros que tendrá en la pecera. Hay peces con los que puede vivir sin ningún tipo de restricción como pueden ser el pez pleco común y el pez pleco galaxia. Sin embargo, hay otras especies con las que no pueden vivir si los metes de adulto, pero se tratan perfectamente si se han criado desde pequeños juntos. No en todos los casos funciona, pero tiene mayor margen de confianza. Nos encontramos con especies como el pez oscar y el pez terror verde.

Espero que con esta información puedan cuidar bien del pez rey midas y no dé demasiados problemas por su agresividad y dificultad en sus cuidados. Si tenéis dudas, tan solo preguntar en los comentarios 🙂


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