Redes de Deriva y su Impacto en la Mortalidad de Especies Marinas

  • Las redes de deriva actĆŗan como muros invisibles que generan una mortalidad masiva y no selectiva de cetĆ”ceos, tortugas y tiburones.
  • A pesar de las prohibiciones de la ONU y la Unión Europea, persiste el uso ilegal de estas artes de pesca en el MediterrĆ”neo y el AtlĆ”ntico.
  • El fenómeno de la pesca fantasma, provocado por redes perdidas, perpetĆŗa la muerte de fauna marina durante aƱos debido a la durabilidad del nailon.

Redes de pesca

Cuando hablamos de pesca, solemos pensar en la imagen romƔntica del pescador con su caƱa, pero la realidad industrial es mucho mƔs cruda. Entre todas las herramientas existen las llamadas redes de deriva, un sistema que bƔsicamente consiste en lanzar muros de plƔstico al agua para que los peces se enreden solos. Aunque para algunos es un negocio rentable por su bajo coste de material, para el ecosistema marino es una autƩntica pesadilla que no discrimina entre el pez que se quiere vender y un delfƭn que pasaba por allƭ.

Este método de captura ha generado una polémica tremenda a nivel global, ya que su capacidad de destrucción es desproporcionada. No solo se trata de pescar demasiado, sino de cómo se hace: redes kilométricas que flotan verticalmente y que convierten el océano en una trampa mortal. En los últimos años, diversas organizaciones y organismos internacionales han intentado poner freno a esta prÔctica, aunque la lucha contra la pesca ilegal sigue siendo un hueso duro de roer en muchas regiones.

impacto de las redes de deriva en la pesca
ArtĆ­culo relacionado:
El Impacto de las Redes de Deriva en el Ecosistema Marino

¿Cómo funcionan exactamente estas redes?

A diferencia de otras técnicas, las redes de deriva son artes pasivas. EstÔn fabricadas principalmente con materiales sintéticos como el nailon, la poliamida o el polietileno, que son extremadamente resistentes y, lamentablemente, casi invisibles bajo el agua. Estas redes se despliegan en la superficie o a poca profundidad, extendiéndose a veces decenas de kilómetros, creando una barrera infranqueable.

El proceso es sencillo pero devastador: los peces nadan hacia ellas, se enredan por las branquias o la cabeza y, al intentar luchar para escapar, quedan aún mÔs atrapados. Debido a que estas redes pueden pasar muchas horas caladas en el mar antes de ser recogidas, gran parte de las capturas mueren por asfixia o estrés mucho antes de llegar a la cubierta del barco.

El drama de la captura incidental y el impacto en la fauna

El problema mƔs grave de este sistema es su nula selectividad. No es que el pescador quiera capturar tortugas o delfines, es que la red atrapa todo lo que se cruza en su camino. A esto se le llama captura incidental o accidental, y las cifras son estremecedoras. En el MediterrƔneo y el CantƔbrico, miles de cetƔceos, tiburones y tortugas mueren cada aƱo enredados en estas mallas.

rescate heroico de una tortuga marina
ArtĆ­culo relacionado:
Rescate heroico de una tortuga marina en la costa de Mallorca: quƩ hacer si encontramos un ejemplar enredado
  • CetĆ”ceos: Especies como la marsopa de Puerto Dall, el delfĆ­n comĆŗn o el cachalote sufren bajas masivas. En algunas zonas, la mortalidad de delfines listados podrĆ­a causar daƱos irreversibles.
  • Turtugas marinas: Especialmente la tortuga laĆŗd, que suele quedar atrapada en las redes destinadas al calamar o pez espada.
  • Aves marinas: Pardelas y albatroses suelen quedar atrapados en la parte superior de las redes que flotan cerca de la superficie.
  • Tiburones: El impacto es crĆ­tico, ya que son especies con un crecimiento lento y una recuperación poblacional muy difĆ­cil.

AdemÔs, existe un desperdicio de recursos brutal. Cuando los pescadores izan la red, se encuentran con una mezcla de especies. Solo conservan las de alto valor comercial, como el atún o el pez espada, y el resto de los animales, aunque estén muertos o agonizantes, son arrojados al agua como si fueran basura, lo que supone una pérdida absurda de biomasa marina.

La amenaza persistente: las redes fantasma

Si el daño mientras la red estÔ activa es grave, el problema se multiplica cuando la red se pierde. Debido a las tormentas o a roturas accidentales, miles de kilómetros de nailon quedan vagando por el océano. Estas son las llamadas redes fantasma, que siguen pescando y matando animales de forma autónoma durante años, ya que el plÔstico no se biodegrada.

Este fenómeno crea un ciclo de muerte continua. Un animal queda atrapado en una red abandonada y muere; su cuerpo atrae a otros depredadores que, al intentar alimentarse, también quedan enredados. Es una trampa perpetua que degrada el ecosistema y afecta la estabilidad de las poblaciones marinas, especialmente en el océano abierto donde los recursos son mÔs dispersos y frÔgiles.

ballena varada Timmy
ArtĆ­culo relacionado:
Timmy, la ballena varada en el BƔltico que tiene en vilo a Alemania

Situación legal y el conflicto de la pesca ilegal

A nivel internacional, la ONU pidió una moratoria sobre estas redes ya en los años 90. La Unión Europea fue mÔs allÔ y prohibió su uso en todas sus aguas, pero la realidad en el mar es distinta. Países como Italia, Francia o Marruecos han sido señalados por mantener flotas que operan al margen de la ley o bajo permisos cuestionables.

En el Mar de AlborƔn, por ejemplo, se ha documentado que embarcaciones despliegan estas cortinas de la muerte para capturar pez espada. Lo mƔs preocupante es que gran parte de este producto termina en los mercados europeos, haciendo que el consumidor final compre pescado obtenido mediante mƩtodos prohibidos y destructivos sin siquiera saberlo. La falta de trazabilidad es el gran agujero por el que sigue fluyendo este comercio ilegal.

Para combatir esto, se han propuesto diversas estrategias: desde la prohibición total y el uso de sanciones fuertes, hasta la implementación de transiciones justas para los pescadores. Muchos trabajadores costeros dependen de este método para sobrevivir y, si no se les ofrecen alternativas legales y sostenibles, la pesca ilegal seguirÔ siendo la opción mÔs viable para ellos.

La lucha contra la mortalidad indiscriminada en los ocƩanos requiere que los gobiernos dejen de mirar hacia otro lado y empiecen a aplicar la ley con rigor. Solo mediante la vigilancia satelital, el control estricto de los puertos y el apoyo a la pesca selectiva se podrƔ evitar que los mares se conviertan en cementerios de plƔstico. La supervivencia de especies tan emblemƔticas como los delfines o las tortugas depende de que estas redes desaparezcan definitivamente de nuestras aguas.