La cuota de caballa entre la flota del Atlántico nordeste ya tiene reparto definido para la campaña, tras la publicación de la correspondiente resolución en el Boletín Oficial del Estado (BOE). El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha concretado cómo se distribuirá el cupo disponible para los buques españoles que operan bajo el paraguas de la Comisión de Pesca del Atlántico Nordeste (NEAFC).
Con este nuevo marco, la Administración central busca dar seguridad y previsibilidad a las empresas armadoras y a las tripulaciones que dependen de esta pesquería estacional de caballa del norte (también conocida como verdel o xarda), clave para numerosos puertos del Cantábrico noroeste, especialmente en Galicia y el País Vasco.
Una cuota de 1.275 toneladas para la caballa del norte en el ámbito NEAFC
Según la resolución del MAPA, se fija una cuota total de 1.275 toneladas de caballa del norte para los buques españoles que faenan en aguas gestionadas por la NEAFC, lo que incluye a las flotas de altura, gran altura y palangreros. Se trata de la cantidad finalmente disponible tras varias gestiones técnicas y políticas dentro de la Unión Europea.
El departamento ha subrayado el trabajo realizado por la Secretaría General de Pesca para cerrar intercambios de cuota con otros Estados miembros, una vía habitual para ajustar las posibilidades de pesca a las necesidades de cada país. A ello se suma el aprovechamiento de la cuota no utilizada en el ejercicio anterior, que se ha trasladado al actual mediante el mecanismo de flexibilidad interanual.
Fruto de esta combinación de intercambios y flexibilidad, la cuota para España se sitúa en 1.275 toneladas, tres más que el TAC provisional (Total Admisible de Capturas) acordado en el Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la UE celebrado en diciembre. Aunque el aumento pueda parecer modesto en términos absolutos, se considera una mejora relevante para una pesquería muy concentrada en el tiempo.
Las autoridades pesqueras recuerdan que este volumen se enmarca en los acuerdos multilaterales de gestión en el Atlántico nordeste, donde participan la UE y otros países ribereños, y que el objetivo es mantener la explotación de la caballa dentro de parámetros biológicos seguros.

Reparto íntegro de la cuota entre la flota española
Una de las decisiones centrales de la resolución es que el 100 % de la cuota asignada a España se distribuye directamente entre los buques. La Secretaría General de Pesca ha optado por no reservar una parte para ajustes posteriores y entregar desde el principio todas las posibilidades de captura disponibles.
Esta elección se justifica por el marcado carácter estacional de la pesquería de caballa del norte, cuyo principal periodo de actividad se concentra en unas pocas semanas. Al contar desde el arranque de la campaña con la totalidad de la cuota, las empresas pueden organizar mejor sus mareas y planificar inversiones, personal y logística.
El reparto tiene como destinatarios a los buques inscritos en los censos de las flotas de altura, gran altura y palangreros que operan en el ámbito de la NEAFC. Estos segmentos son los que habitualmente participan en esta pesquería en aguas del Atlántico nordeste, bajo un marco de control y seguimiento específico.
La resolución del BOE detalla el encaje jurídico de esta asignación dentro de la normativa española y comunitaria, así como su coordinación con otras disposiciones vigentes, incluidas las relativas a vedas y medidas técnicas para determinadas especies en otras zonas, como el Mediterráneo.
Impacto en la flota del Cantábrico noroeste
El reparto acordado beneficiará a un total de 84 buques pesqueros, que forman parte de la conocida como “flota de los 300”. Se trata de embarcaciones con puerto base en el Cantábrico noroeste, localizadas fundamentalmente en Galicia y el País Vasco, dos de las comunidades autónomas donde la caballa tiene una notable relevancia económica y social.
Esta flota combina distintas modalidades y tamaños de barco, pero comparte una importante dependencia de las campañas estacionales de especies pelágicas como la caballa. Por ello, la confirmación del volumen de cuota disponible y su distribución entre las unidades de pesca se considera un elemento clave para la estabilidad de la actividad.
La definición temprana del reparto también permite a cofradías, organizaciones de productores y armadores calibrar mejor su estrategia comercial, tanto en lo que se refiere a calendarios de captura como a acuerdos con empresas transformadoras y comercializadoras. Aunque se trata de un volumen acotado, su valor se ve reforzado por la fuerte demanda que suele tener la caballa en distintos mercados.
Desde el sector se valora que las decisiones se hayan conocido con suficiente antelación al desarrollo de la campaña, aun siendo conscientes de que la evolución de las cuotas depende de complejas negociaciones internacionales y de la situación de los stocks en el Atlántico nordeste.
Gestión de cuotas y contexto europeo
La asignación de estas 1.275 toneladas se inscribe en el modelo de gestión pesquera de la Unión Europea, que fija cada año los Totales Admisibles de Capturas y las cuotas por país, basándose en criterios científicos y en acuerdos con terceros Estados. En el caso de la caballa del Atlántico nordeste, el escenario se ve condicionado por la participación de países como Noruega o el Reino Unido, que comparten caladeros con la UE.
En los últimos años se han producido tensiones por el reparto de esta especie, con episodios en los que algunos Estados se han autoasignado cuotas por encima de los niveles coordinados con Bruselas, lo que complica el equilibrio general del recurso. Este contexto obliga a España a combinar su cuota de base con intercambios y mecanismos de flexibilidad para ajustar mejor la oferta a la demanda de su flota.
El uso de la flexibilidad interanual consiste en trasladar al ejercicio actual parte de la cuota no consumida en el anterior, siempre dentro de los límites permitidos por la normativa comunitaria. Al mismo tiempo, los intercambios con otros Estados miembros permiten a cada país ceder o recibir posibilidades de pesca de diferentes especies, en función de sus prioridades y de la composición de sus flotas.
El resultado final, en este caso, ha sido una ligera mejora respecto al TAC provisional, hasta alcanzar las 1.275 toneladas destinadas a los buques españoles en la zona NEAFC. Aunque la cifra no es elevada si se compara con otras especies, tiene un peso específico para los armadores especializados en esta pesquería.
Planificación de la campaña y control del consumo de cuota
La resolución subraya la importancia de una planificación ordenada de la campaña de caballa, tanto para evitar sobrepasar la cuota como para aprovecharla al máximo dentro de los márgenes legales. Para ello, la Secretaría General de Pesca mantiene sistemas de seguimiento en tiempo casi real del consumo de las posibilidades de captura.
En otras pesquerías, el MAPA ya ha anunciado que, una vez cerrados los datos definitivos de consumo del ejercicio anterior, se aplicarán los ajustes necesarios sobre las cuotas adaptadas. Estos procedimientos se gestionan a través de herramientas como la plataforma Gestcuotas, que centraliza información para la Administración y el sector.
En paralelo, el Ministerio ha ido publicando otras resoluciones relativas a cuotas de especies como jurel, rape o merluza y a la actualización de determinados censos de flota en zonas como el Atlántico noroccidental (NAFO). Aunque son decisiones distintas, todas forman parte del mismo engranaje de gestión de recursos pesqueros, que busca compatibilizar la actividad económica con la conservación.
Con el reparto para la caballa del norte en el Atlántico nordeste ya definido, los buques beneficiarios cuentan con un marco claro para organizar su esfuerzo de pesca, en un entorno marcado por la competencia internacional por el recurso y por la necesidad de adaptarse año a año a los cambios en las posibilidades de captura.
El nuevo reparto de la cuota de caballa entre la flota del Atlántico nordeste configura un escenario en el que 84 buques españoles disponen de 1.275 toneladas para su actividad en aguas NEAFC, fruto de intercambios de cuota y de la flexibilidad interanual, con el 100 % de las posibilidades de pesca asignadas de antemano a las embarcaciones, lo que facilita la planificación de una campaña corta pero estratégica para Galicia, el País Vasco y, en general, para el conjunto del sector pesquero implicado en esta especie.