
Uno de los tiburones conocidos por ser de las especies más antiguas que existen en el mundo es el tiburón anguila. Se le ha pasado a llamar con el paso del tiempo fósil viviente. Esto es debido a que este animal ha vivido desde la prehistoria y aún sigue viviendo en la actualidad. Sin embargo, aunque esto pueda ser más normal en otras especies, esta apenas ha tenido nada de evolución a lo largo de todo este tiempo.
Por ello, vamos a dedicar este artículo al tiburón anguila. Si quieres conocer su biología, forma de vida, alimentación y reproducción, este es tu post
Características principales

Normalmente, todas las especies sufren adaptaciones del ambiente con el paso del tiempo y van evolucionando. Las condiciones ambientales y las interacciones con otros individuos en los hábitats naturales y ecosistemas no son siempre iguales. Por ello, las especies tienden a desarrollar en los genes algunas de las estrategias que les sirven para poder sobrevivir mejor a eso ambientes y tener más éxito tanto en la supervivencia como en la reproducción.
Sin embargo, el tiburón anguila apenas ha sufrido modificaciones desde la prehistoria. Sigue siendo un animal con casi las mismas características de cuando se originó. Esto hace que se le llame fósil viviente al ser una especie animal que tiene las características de la prehistoria. Aunque es un animal bastante conocido por las personas de casi todo el mundo, no se conoce mucha información acerca de él.
Se le conoce de muchas maneras al ser una especie tan popular. El nombre de tiburón anguila procede de la forma que tiene parecida a una serpiente de agua. Pertenece a la familia Chlamydoselachidae y forma parte de los principales grupos de peces y tiene otros nombres comunes como tiburón de gorguera. En la actualidad, lo podemos ver en evaluaciones de conservación con estatus que suele oscilar entre “preocupación menor” y “casi amenazado” según el área y la fuente consultada. La razón por la que aparece con cierto grado de preocupación es que se captura de forma incidental en pesquerías de aguas profundas (arrastre y palangre de fondo) y su ciclo vital es muy lento.
Cuando llegan de las profundidades a la superficie llegan muertos, ya que no soportan los cambios repentinos de la presión. Otro de los factores por lo que están casi amenazados es por la lenta reproducción que tienen. Si unimos a que necesitan muchos años para reproducirse y aumentar sus poblaciones con que se pesca accidentalmente, es normal que el número de individuos de la especie cada vez sea menor.

Descripción
El cuerpo del tiburón anguila es muy delgado comparado con otros tiburones. Es un cuerpo similar al de una anguila. Normalmente, tienen un promedio de longitud de unos 2 metros. Esto no quiere decir que todos los individuos sean de este tamaño. Se han censado algunos con longitudes de hasta 4 metros.
La nariz se encuentra en la parte central de la delantera de la cabeza con forma redondeada. Aunque no está del todo claro, maneja unos 300 dientes en total. Los tiene distribuidos en 25 hileras transversales, lo que hace que apenas ninguna presa pueda escapar de este mortífero tiburón.
La fuerza que tiene en su mandíbula y la forma que tiene le ayuda a tragar presas aunque sean de gran tamaño sin problemas. El color del tiburón es marrón oscuro. Las aletas dorsales, pélvicas y anales las tiene además de 6 aberturas de branquias.
Son bastante rápidos nadando. Una de las curiosidades que llama la atención de estos tiburones es que, cuando nadan a gran velocidad, lo hacen con la boca abierta. Son animales que no pueden sobrevivir fuera de su hábitat ni en cautiverio, por muchos cuidados que se le den.
Rasgos anatómicos primitivos que lo distinguen de otros tiburones modernos incluyen una boca terminal (en el extremo del hocico y no en la cara ventral), la presencia de seis pares de aberturas branquiales cuyo primer par forma una “gorguera” o volante alrededor de la garganta, y una sola aleta dorsal muy retrasada, situada frente a la anal. El canal de la línea lateral es en gran parte superficial y visible, y el eje axial conserva una notocorda robusta con refuerzos cartilaginosos, rasgo considerado ancestral entre los elasmobranquios.
Las pectoralas son pequeñas y redondeadas, las pélvicas y la anal son relativamente grandes y alargadas, y la cola es abatida, con un lóbulo terminal poco definido. Los ojos son ovalados, sin membrana nictitante, y su dentición está formada por piezas tricuspidales extremadamente afiladas, orientadas hacia atrás, perfectas para retener presas resbaladizas como calamares. Aunque se han citado ejemplares de gran talla, la longitud total confirmada con más frecuencia se sitúa por debajo de los 2 metros, con hembras ligeramente mayores que los machos. Las crías, al nacer, miden habitualmente entre 40 y 60 cm.
Hábitat y área de distribución
Estos animales viven en profundidades bastante grandes. Entre esto y que no se pueden tener en cautiverio, es normal que no se sepa demasiado sobre esta especie. No se pueden apenas realizar estudios sobre ellos. Suelen vivir a unos 600 metros de profundidad, con un mínimo de 150 metros. Es lo más cerca que se les ha visto de la superficie.
La única manera que hay de hacerlos subir a la superficie es que tengan que buscar alimento a la desesperada. Sin embargo, lo hacen en horas nocturnas, dado que no quieren ser vistos de ninguna manera.
Su área de distribución es bastante amplia pero con un carácter irregular. Podemos encontrarlos en Angola, Chile, Nueva Zelanda, Japón, España, y en los océanos Atlántico y Pacifico.
Con más detalle, se trata de una especie batidemersal y bentopelágica del borde de las plataformas y los taludes continentales. Su rango batimétrico mundial documentado abarca aproximadamente de 50 a 1.600 m, con mayor frecuencia entre 120–1.250 m (en algunas áreas, 270–1.280 m). Es raro observarla cerca de la superficie y los registros de superficie suelen asociarse a individuos moribundos o desorientados por cambios de presión.
Presenta una distribución en parches en aguas frías a templadas de los océanos Atlántico y Pacífico, con citas en márgenes continentales de ambos hemisferios. En el Atlántico se ha registrado desde latitudes altas del noreste hasta zonas templadas del suroeste, incluyendo archipiélagos oceánicos; en el Pacífico existen reportes frente a Australia, Nueva Zelanda, Japón, Taiwán, la costa oeste de América y sectores del Pacífico central. Esta fragmentación aparente se debe tanto a su ecología profunda como a la baja detectabilidad por métodos de muestreo convencionales.
Se cree que realiza movimientos nictimerales: durante la noche asciende a estratos menos profundos en busca de presas y durante el día permanece en aguas más profundas. Cuando la columna de agua se calienta en capas superficiales, tiende a evitar aguas someras, lo que reduce su captura incidental en esas épocas.
Alimentación y reproducción del tiburón anguila
La alimentación con la que cuenta este tiburón es bastante variada. Gracias a que su cuerpo le permite tragarse presas enteras, puede comer de gran variedad de animales. En su dieta contempla mayoritariamente, calamares, cefalópodos, otros peces e incluso tiburones.
Es considerado un cazador bastante hábil y temido. Suele cazar durante la noche para no ser visto y pillar a las otras especies desprevenidas. Se puede camuflar bien gracias al color que tiene su piel y lo usa como factor sorpresa para atacar a las presas. Quizá este éxito en su alimentación y estas características le hagan no tener que evolucionar para adaptarse a diferentes ambientes. Gracias a su color se camufla, nada a gran velocidad y tiene hileras de dientes y una mandíbula que le permite tragar presas enteras. Con todas estas características, no necesita evolucionar, por lo que sigue siendo una especie primitiva, pero en la actualidad.
En cuanto a su reproducción, es de tipo ovovivípara. En cada parto se tienen entre 5 y 12 crías. Las crías necesitan un periodo de gestación bastante largo. Deben estar criándose entre 2 y 3 años. Esto es lo que hablábamos antes de una de las razones por las que la especie está casi amenazada. Entre que se captura accidentalmente, que necesitan periodos de gestación de 2 a 3 años y, de todas las crías no todas llegan a ser adultas, es normal que las poblaciones vayan en detrimento.
Una vez que las crías han salido del cuerpo de la madre, suelen medir entre 40 y 60 cm de largo. Son víctimas de otros depredadores cuando aún no pueden defenderse por sí mismas.
Estudios de contenidos estomacales de diversos ejemplares indican que su dieta es altamente especializada en cefalópodos, especialmente calamares decápodos (en algunos muestreos superan la mitad de los ítems registrados). Se han identificado especies de los géneros Onychoteuthis, Sthenoteuthis, Gonatus, Histioteuthis, Chiroteuthis y Mastigoteuthis, entre otros. También consume peces teleósteos variados (en menor proporción) y, ocasionalmente, otros tiburones de aguas profundas. Con frecuencia se encuentran en sus estómagos picos de calamar y vértebras, lo que sugiere una digestión relativamente rápida de las partes blandas y/o una tasa baja de alimentación en entornos pobres en recursos.
Su técnica de caza combina el acecho inmóvil con ráfagas de aceleración, impulsándose como una serpiente para abalanzarse por sorpresa sobre presas rápidas. En cautividad se le ha visto nadar con la boca abierta; se ha propuesto (de forma especulativa) que el brillo de sus dientes blanquecinos podría atraer presas en la penumbra, aunque la caza directa nunca se ha documentado con claridad en libertad. Ante el estrés de la captura puede regurgitar el contenido estomacal, posiblemente para aligerar peso y facilitar la huida.
Sobre la reproducción, además de ser ovovivíparo, presenta rasgos únicos entre tiburones de aguas profundas. Las camadas oscilan entre 2 y 15 crías (con promedios cercanos a seis), y la gestación es extraordinariamente larga, estimada entre dos y tres años y medio. Los embriones crecen muy lentamente (aprox. 1,4 cm al mes) y pueden recibir nutrientes de la madre en etapas avanzadas de desarrollo. Se ha descrito que el útero derecho es el principal funcional durante la gestación, posiblemente por la disposición y tamaño del hígado. Los ovocitos alcanzan dimensiones notables dentro del reino animal, un indicio del fuerte inversión maternal de la especie.
La madurez sexual suele alcanzarse en machos por debajo de 1,1 m y en hembras entre 1,4–1,5 m. No existe una estacionalidad reproductiva marcada: tanto la actividad testicular en machos como la ovulación en hembras se documentan a lo largo de todo el año, y se sospecha cierta segregación por tamaño y madurez en los agregados. Se han propuesto mecanismos de pausa del desarrollo embrionario en función de la disponibilidad de alimento y de las condiciones del entorno.
Comportamiento y costumbres
Además de su comportamiento de depredador de emboscada, se han observado lesiones frecuentes en la aleta caudal, algunas asociadas a la cópula (mordidas para mantener la posición) y otras a interacciones con depredadores o artes de pesca. Su tolerancia al cambio de presión es muy baja, de modo que la mayoría de los ejemplares traídos a superficie no sobreviven. Es una especie críptica, de baja detectabilidad, que no se adapta al cautiverio, lo que limita enormemente la investigación experimental.
Taxonomía y clasificación
- Reino: Animalia
- Filo: Chordata
- Clase: Chondrichthyes
- Subclase: Elasmobranchii
- Orden: Hexanchiformes
- Familia: Chlamydoselachidae
- Género: Chlamydoselachus
- Especie: Chlamydoselachus anguineus
Dentro del género existe otra especie válida, el tiburón anguila africano (Chlamydoselachus africana), descrito para poblaciones del sur de África. Aunque son próximas, no deben confundirse: este artículo se centra en C. anguineus, el tiburón anguila de distribución amplia e irregular en Atlántico y Pacífico.
Estado de conservación y amenazas
El tiburón anguila carece de interés comercial directo significativo y su captura suele ser accidental en pesquerías de arrastre y palangre de fondo. Parte de los individuos se descarta, y una pequeña proporción se aprovecha para harina de pescado o consumo local. Su larga gestación, baja fecundidad relativa y madurez tardía incrementan la vulnerabilidad a la explotación. El monitoreo de capturas incidentales y la limitación de la pesca de aguas profundas son claves para mantener poblaciones estables.
Las evaluaciones de su estado a escala global han oscilado entre “preocupación menor” y categorías de mayor cautela, en parte por la escasez de datos y la naturaleza fragmentaria de sus poblaciones. En regiones con regulación efectiva sobre profundidades de pesca y artes, la presión sobre la especie tiende a ser menor. Aun así, la expansión geográfica y en profundidad de las pesquerías podría elevar la incidencia de captura, por lo que conviene mantener esquemas de gestión precautoria.
Espero que esta información te ayude a saber más sobre el tiburón anguila.
Aunque rara vez aparece en superficie, su biología única —desde la morfología ancestral hasta la gestación más prolongada entre vertebrados— lo convierte en un actor clave de los ecosistemas profundos. Comprender su ecología, reducir la captura incidental y mejorar la recopilación de datos contribuirá a asegurar que este auténtico “fósil viviente” continúe surcando los cañones submarinos del planeta.


