La Dirección de Ecología Urbana, dependiente de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, ha impulsado una iniciativa que combina el trabajo de campo con la formación técnica para conocer mejor los ambientes acuáticos de la provincia. Junto a especialistas en ecología acuática y biología pesquera, se ha puesto en marcha un estudio que abarca los principales embalses de la región, con el objetivo de obtener datos precisos sobre su estado y funcionamiento.
La mirada puesta en los sistemas acuáticos no es casualidad: estos espacios son vitales tanto para el equilibrio ecológico como para las actividades humanas que dependen del agua. La iniciativa busca sentar bases sólidas para futuras políticas de preservación y uso responsable.
Recorridos y muestreos en los tres grandes embalses
Los trabajos se centraron en Punta Negra, Caracoles y Ullum, los tres grandes embalses sanjuaninos. Allí se realizaron relevamientos en diferentes puntos y se recogieron muestras que permiten evaluar las condiciones actuales del agua. No se trata de una simple inspección visual: el equipo ha analizado variables físicas y químicas que resultan esenciales para entender cómo se comporta el ecosistema.
Entre los parámetros medidos destacan el oxígeno disuelto, la temperatura, el pH y la conductividad eléctrica. También se ha prestado atención a los nutrientes y a la clorofila, que sirven como indicadores del nivel de productividad biológica. Estos análisis se completaron con la identificación y cuantificación de fitoplancton y zooplancton, dos componentes fundamentales de la cadena alimentaria acuática. La recopilación de esta información, junto con otras variables limnológicas, permite tener una radiografía bastante completa de lo que ocurre bajo la superficie.
El estado de las comunidades acuáticas es un reflejo de la salud del ecosistema en su conjunto. Los cambios en estas comunidades pueden alertar sobre problemas emergentes y orientar las decisiones de gestión. El interés de la Dirección por generar este tipo de conocimiento evidencia una apuesta clara por la ciencia como herramienta para la toma de decisiones.
La capacitación “San Juan Pesca con Ciencia”
El trabajo de campo se completó con una jornada formativa titulada “San Juan Pesca con Ciencia”, celebrada el pasado 19 de septiembre en el Parque de la Biodiversidad. La actividad reunió a los técnicos y expertos que participaron en los muestreos, junto con otros profesionales del sector, para intercambiar conocimientos y metodologías.
Durante la sesión se abordaron aspectos relacionados con la caracterización de los embalses, las condiciones del agua y las comunidades acuáticas presentes. La biología de los peces fue uno de los ejes principales, con especial atención al crecimiento, a las prácticas de pesca sostenible, a la conservación de las especies y a la prevención de enfermedades. También se habló de cómo estudiar las mortandades de peces que pueden registrarse en ciertas épocas para evitar alertas innecesarias.
El curso estuvo a cargo de un grupo de profesionales de reconocido prestigio, entre los que se encontraban Miguel Mancini, Fabián Grosman, Omar Del Ponti, Pablo Sanzano, Víctor Salinas y Juan Marzuoli. Todos ellos están vinculados a universidades e instituciones científicas del país y aportan una visión amplia sobre los ambientes acuáticos continentales y sus recursos pesqueros. Su experiencia ha sido clave para orientar el trabajo y para responder a las dudas de los asistentes, que en su mayoría provienen del ámbito local.
Una apuesta por el conocimiento compartido
Esta colaboración no termina con los muestreos y la capacitación. La intención es que los datos obtenidos se utilicen para planificar acciones a medio y largo plazo, siempre desde una perspectiva de conservación y manejo responsable. La combinación de trabajo de campo y formación técnica es una fórmula que se ha mostrado eficaz para generar vínculos entre la administración y la comunidad científica.
El intercambio de conocimientos ha sido valorado de forma muy positiva por todos los participantes. No solo se han establecido sinergias entre los especialistas y los equipos locales, sino que también se han incorporado nuevas herramientas para el seguimiento periódico de estos espacios. Este tipo de iniciativas refuerzan el compromiso con la sostenibilidad y ayudan a que la ciudadanía tome conciencia de la importancia de cuidar los recursos naturales.
En definitiva, este trabajo conjunto deja una base de información actualizada sobre los embalses sanjuaninos y sienta las bases para futuras intervenciones. La administración pública, con el apoyo de la ciencia, demuestra que es posible gestionar el agua de forma responsable, garantizando tanto el equilibrio ecológico como el futuro de las actividades que dependen de estos ecosistemas.