
El pasado fin de semana, un socorrista de una playa de Maine, en Estados Unidos, vivió un encuentro aterrador con un tiburón blanco. El animal mordió el dispositivo de flotación que el hombre llevaba y lo arrastró bajo el agua, aunque afortunadamente logró soltarse y nadar de vuelta a la orilla sin sufrir lesiones.
El incidente ocurrió en Scarborough Beach State Park, una zona muy concurrida durante el verano. Según las autoridades locales, el tiburón atacó el torpedo de rescate que el salvavidas utilizaba, y lo sumergió entre un metro y medio y dos metros antes de que el hombre pudiera liberarse. Un testigo aseguró haber visto el dispositivo salir del agua poco después.
Un verano con más avistamientos de lo habitual
Este suceso no es un caso aislado. En los últimos días, se han registrado varios avistamientos de tiburones blancos en la costa sur de Maine. Las autoridades han intensificado la vigilancia y recomiendan a los bañistas extremar las precauciones. La presencia de estos depredadores cerca de la orilla ha llevado a cerrar temporalmente algunas playas, aunque en Scarborough se mantuvo abierta con banderas de advertencia.
Los expertos señalan que la actividad de los tiburones aumenta en esta época del año, cuando siguen a las focas hacia aguas más cálidas. Los avistamientos se han multiplicado en comparación con otros veranos, lo que ha puesto en alerta a los servicios de emergencia.
Recomendaciones para los bañistas
Las autoridades de Maine han difundido una serie de consejos para reducir el riesgo de encuentros con tiburones. Entre ellos, nadar cerca de la orilla y evitar hacerlo en solitario. También recomiendan prestar atención a las indicaciones de los salvavidas y salir del agua de inmediato si se reporta un tiburón en las cercanías.
Otra recomendación importante es mantenerse alejado de zonas donde haya focas, bancos de peces o aves alimentándose, ya que suelen atraer a los tiburones. Si se observa cualquier aleta o movimiento inusual, lo mejor es avisar a los equipos de emergencia.

Aunque el susto fue mayúsculo, el salvavidas salió ileso y el incidente ha servido para recordar que el mar es un entorno salvaje. La vigilancia y el respeto a las normas de seguridad son fundamentales para disfrutar de la playa con tranquilidad. Las autoridades continúan monitoreando la actividad de los tiburones y no descartan nuevas medidas si la situación lo requiere.