
La costa yucateca incorpora dos nuevas Zonas de Refugio Pesquero (ZRP) de carácter parcial y temporal, impulsadas por el sector artesanal y las autoridades federales. Se trata de Telchac Puerto y “El Cerrito” (Chuburná, Progreso), áreas diseñadas para favorecer la recuperación de poblaciones clave sin detener la actividad productiva tradicional.
Las decisiones se formalizaron en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y cuentan con sustento técnico del IMIPAS. Ambos polígonos tendrán vigencia de cinco años y un régimen de usos que prioriza la sostenibilidad y la trazabilidad de la captura.
Qué se ha decretado en Yucatán

La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) publicó dos acuerdos que responden a solicitudes comunitarias para proteger recursos de alto valor. El primer acuerdo, correspondiente a Telchac Puerto, se publicó el 15 de septiembre de 2025; el segundo, relativo a “El Cerrito” en Chuburná, se difundió el 26 de septiembre de 2025.
Ambas ZRP nacen como “refugios parciales temporales”, lo que permite mantener artes tradicionales bajo un calendario acotado y con vedas respetadas. La figura busca compatibilizar la conservación con el sustento de las comunidades pesqueras locales, reduciendo la presión sobre las poblaciones objetivo durante las fases críticas del ciclo de vida.
Las zonas fueron promovidas por los comités náuticos de cada comunidad y validadas técnicamente por el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS), lo que aporta trazabilidad científica a los límites espaciales, la selección de especies y las reglas de uso.
De acuerdo con los acuerdos, toda persona que contravenga las disposiciones de estas ZRP podrá ser sancionada conforme al artículo 133 de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables y normativas relacionadas, reforzando la disuasón y el cumplimiento.
Especies protegidas y artes permitidas
Telchac Puerto
El polígono de Telchac Puerto tiene como especies objetivo: pulpo (Octopus maya), langosta (Panulirus argus), mero rojo (Epinephelus morio) y pepino de mar (Isostichopus badionotus), focalizando el esfuerzo de manejo en stocks de alta relevancia económica.
En esta zona se autoriza exclusivamente la pesca comercial de pulpo con “jimba” (arte tradicional) del 1 de agosto al 15 de diciembre de cada año, con obligación de respetar las vedas vigentes y la normativa complementaria sobre tallas y registros.
“El Cerrito”, Chuburná (municipio de Progreso)
En Chuburná se protegen las mismas especies y se añade el negrillo (Mycteroperca bonaci) como objetivo de conservación, dada su sensibilidad a la presión pesquera y su importancia en el ecosistema arrecifal.
La actividad permitida se restringe a la pesca artesanal de pulpo con método de garateo (varas o “jimbas”), bajo el mismo calendario y con estricto apego a vedas y controles establecidos por la autoridad.
La selección de artes tradicionales —de baja incidencia sobre especies no objetivo y hábitats— se considera clave para disminuir los descartes y minimizar el impacto en juveniles y reproductores, favoreciendo la recuperación de las poblaciones dentro y alrededor de los polígonos.
Con el respaldo de monitoreos técnicos del IMIPAS, se espera observar mejoras ambientales en indicadores como estructura por tallas, índices de reclutamiento y presencia de especies acompañantes, contribuyendo a un efecto desborde hacia zonas adyacentes a medio plazo.
La implementación recae en Conapesca en coordinación con los gobiernos estatal y municipal, así como con cooperativas y comités locales, que participan en acciones de vigilancia, sensibilización y reporte de incidencias.
La creación de estas áreas en Yucatán refleja un enfoque de gobernanza compartida: regula el esfuerzo, prioriza artes selectivas y anticipa beneficios económicos y ecológicos para el litoral, sin perder de vista la cultura pesquera y las prácticas que han sostenido a las comunidades costeras.
