Los peces cola de espada, también conocidos como Xipho, Portaespada o con su nombre científico Xiphophorus hellerii, pertenecen a la familia Poeciliidae y al orden Cyprinodontiformes. Son originarios de arroyos, ríos y lagos de aguas claras con corrientes suaves, presentes sobre todo en Mesoamérica. Se caracterizan por su cola robusta; en los machos, los radios inferiores de la aleta caudal se prolongan formando una “espada”, rasgo que les da su nombre.
La coloración en la naturaleza suele ser verde oliva con una franja lateral parda o rojiza. En acuarios, gracias a la selección y los cruces, aparecen múltiples variedades en tonos rojos, naranjas y negros, además de formas albinas y neón. También existen líneas como tuxedo, wagtail, hi-fin y lyretail. En el acuario pueden mostrarse más vivos si se les proporciona dieta variada y buena calidad de agua.
Cabe destacar que los machos pueden medir hasta 8 cm sin contar la espada, mientras que las hembras suelen ser algo más grandes, alcanzando hasta 12 cm. Presentan dimorfismo sexual: los machos lucen la espada y el gonopodio, y las hembras no; estas últimas tienden a ser más robustas.
Si piensas tenerlos en tu acuario, la temperatura debe mantenerse entre 20 y 28 ºC y el pH entre 7 y 8,3. Agradecen acuarios con espacio para nadar, vegetación abundante y fondos algo oscuros.
Características clave, tamaño y esperanza de vida
Además de su silueta estilizada y boca ligeramente levantada, los cola de espada son activos nadadores de columna media-superior. En condiciones óptimas, su esperanza de vida se sitúa entre 3 y 5 años. Las hembras suelen crecer algo más que los machos, que pueden mostrar dorsales altas en ciertas variedades seleccionadas.

Parámetros del agua y tamaño de acuario
Se adaptan a un amplio rango: 18–28 ºC (65–82 ºF), pH 7,0–8,4 y dureza 12–35 dGH. Lo ideal es mantener valores estables y evitar picos de amonio, nitritos o nitratos. Para un solo ejemplar se puede partir de 60 litros aprox., pero para grupos se recomienda 80–120 litros o más. Un filtro con buen caudal y oxigenación favorece su bienestar.
Decoración, plantas y seguridad
Lo esencial es espacio libre para nadar y zonas con plantas para refugio. Funcionan muy bien especies como Helecho de Java, Anubias o dwarf hairgrass. Puedes añadir rocas y troncos, dejando despejada la parte central. Imprescindible una tapa segura: son saltadores potentes.
Comportamiento y compañeros de tanque
Son pacíficos y perfectos para comunitarios, aunque los machos pueden mostrar cierta territorialidad entre sí. Mantén un ratio de 3–4 hembras por cada macho y grupos de 4–6 o más. Compatibles con peces de tamaño similar y temperamento tranquilo (p. ej., corydoras, tetras que toleren pH neutro-alcalino, arcoíris pequeños). Evita nippers y especies muy agresivas.
Alimentación recomendada
Como omnívoros, agradecen escamas o pellets ricos en nutrientes, más alga wafers y vegetales escaldados. Complementa con artemia, daphnia o larva de mosquito (viva, congelada o liofilizada). Ofrece 2–3 tomas pequeñas al día y retira sobrantes para no deteriorar el agua. Los juveniles requieren algo más de proteína para un buen crecimiento.
Salud y prevención de enfermedades
Son rústicos, pero susceptibles a problemas comunes como Ich (puntos blancos) o infecciones fúngicas tipo “algodón”. La prevención se basa en estabilidad térmica, control de amoniaco/nitritos y cambios de agua regulares. Un kit de test ayuda a detectar desviaciones antes de que haya brotes.
Reproducción
Son vivíparos y se reproducen con facilidad. La gestación puede durar de 26 a 63 días; la hembra puede almacenar esperma y parir varias camadas sin nuevo apareamiento. Para maximizar la supervivencia, habilita un acuario de cría con plantas finas y temperatura estable alrededor de 25–26 ºC, y retira a los adultos tras el parto. Los alevines aceptan infusorios, escama pulverizada o nauplios de artemia. Controla la población para evitar sobrecargas y considera la hibridación con platys si conviven.
Responsabilidad y conservación
Se han establecido en diversos países fuera de su rango natural; evita liberaciones al medio para no afectar a especies autóctonas. Mantén cuarentena para nuevos ejemplares y busca diversidad genética al criar para reducir posibles problemas de salud por consanguinidad.
Aunque sencillos de mantener, los cola de espada brillan cuando se respeta su necesidad de agua estable, dieta variada, espacio para nadar y una estructura social equilibrada; así muestran su mejor color y un comportamiento activo y atractivo.