Algas verdes: características, tipos, reproducción y usos (guía completa)

  • Las algas verdes presentan clorofila a y b, almacenan almidón y muestran gran diversidad morfológica y de hábitats.
  • Su reproducción es sexual (hologamia, conjugación, planogamia, oogamia) y asexual (fragmentación, esporas), con ciclos monogenéticos o digenéticos.
  • Son clave en ecosistemas y, en acuarios, su control depende del equilibrio luz-nutrientes-filtración para evitar eutrofización.
  • Sus extractos se usan como bioestimulantes agrícolas, mejorando nutrición y tolerancia al estrés en cultivos.

Algas verdes

En anteriores artículos vimos a fondo las algas rojas. Hoy os traemos otro artículo relacionado con ello. En este caso hablaremos de las algas verdes. Su característica especial es que tienen clorofila tanto de la a como de la b. Este hecho es el que hace que las algas verdes tengan este color. Existen más de 7.000 especies de algas verdes en todo el mundo, aunque algunas estimaciones elevan la cifra por encima de las diez mil especies. Están repartidas entre marinas, de agua dulce o terrestres, aunque la gran mayoría son de agua dulce.

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Características principales

Características de las algas verdes

La contaminación del agua hace disminuir la cantidad de luz solar que entra en los ecosistemas marinos y, por ello, las algas verdes no pueden realizar la fotosíntesis y mueren. Este tipo de algas puede habitar casi en cualquier ecosistema ya que tiene una gran capacidad de supervivencia. El hecho de que sólo el 10% de todas las algas verdes que existen en el mundo sean marinas está relacionado con su capacidad para realizar la fotosíntesis y su necesidad de horas de sol.

Cuando entramos mar adentro, podemos encontrar muchos tipos de algas verdes. Conforme bajamos en profundidad, vamos viendo cada vez menos ya que la luz solar disminuye. Aunque podemos encontrar algunas algas suspendidas en el agua o algas de tamaño microscópico, la gran mayoría de ellas están en el fondo de los suelos marinos. En aguas claras pueden llegar a habitar niveles mayores que en aguas turbias.

La reproducción de las algas puede ser tanto sexual como asexual. A la hora de analizarlas, podemos distinguir tallos, hojas y raíces al igual que en una planta superior. En realidad el cuerpo del alga es un talo, una estructura sin tejidos vasculares, pero que puede presentar formas laminares, filamentosas o macroscópicas muy complejas.

Características y reproducción de las algas verdes

¿Qué son las algas verdes y cómo se clasifican?

Las algas verdes comprenden dos grandes linajes dentro de las plantas verdes (Viridiplantae): Chlorophyta (la mayor parte de las algas verdes clásicas) y Charophyta (carófitas), estas últimas estrechamente emparentadas con las plantas terrestres. Se reconocen varias clases principales, entre ellas Prasinophyceae, Ulvophyceae, Trebouxiophyceae, Chlorophyceae y Charophyceae. Algunas obras distinguen clados prasinofitos adicionales (por ejemplo, Pyramimonadales) y, en catálogos regionales, pueden listarse grupos cercanos; no obstante, la clasificación más aceptada integra las clases anteriores dentro de Chlorophyta y Charophyta.

El grupo es amplísimo: hay especies unicelulares, pluricelulares y cenocíticas (una gran célula sin tabiques, con uno o varios núcleos). Muchas algas verdes son eurihalinas, capaces de tolerar grandes variaciones de salinidad, por lo que prosperan en zonas de transición como rías y estuarios, y también en charcas, lagos, suelos húmedos o formando películas en cortezas y paredes.

Pigmentos, fisiología y rasgos celulares

Su color se debe a la presencia de clorofila a y b en proporción semejante a las plantas terrestres. También poseen carotenoides (α y β-caroteno) y xantofilas (luteína, sifonoxantina) que protegen frente a la radiación. En condiciones de insolación elevada pueden verse tonos blanquecinos por cambios ópticos, y algunas especies terrestres llegan a acumular tantos carotenoides que adquieren tonalidades rojizas o anaranjadas para protegerse del exceso de luz.

Como sustancia de reserva, acumulan almidón intraplastidial, generalmente alrededor de los pirenoides dentro del cloroplasto. El cloroplasto está envuelto por dos membranas y sus tilacoides se agrupan en grana. En numerosos géneros existe mancha ocular (estigma) sensible a la luz, clave para la orientación de formas móviles.

Las paredes celulares suelen ser de celulosa y pueden estar cubiertas por mucílagos; en algunos grupos aparecen deposiciones calcáreas. Las células flageladas exhiben flagelos apicales o laterales según la clase. A nivel de división celular, presentan tanto mitosis abierta o cerrada y la citoquinesis puede implicar placa celular (ficoplasto) o realizarse por invaginación, rasgos útiles en la sistemática del grupo.

Diversidad morfológica y ejemplos representativos

La diversidad de formas es enorme: Chlamydomonas (unicelular flagelada), Chlorella (cocoide), Pediastrum (colonias), Klebsormidium (filamentos simples), Cladophora (filamentos ramificados), Udotea (sifonal), Codium (seudoparenquimatoso) o Coleochaete (parénquima). Muchas especies marinas macroscópicas de Ulvophyceae (por ejemplo, Ulva) forman láminas de distribución cosmopolita.

Existen especies perennes, como Codium tomentosum, y otras estacionales que, bajo condiciones de luz y nutrientes, experimentan crecimientos explosivos generando “mareas verdes”. Estas proliferaciones son naturales, pero se potencian si hay aportes excesivos de nutrientes.

Hábitat, distribución e importancia ecológica

La mayor parte de las algas verdes viven en ambientes continentales (aguas dulces, suelos húmedos, superficies rocosas). Prasinophyceae y sobre todo Ulvophyceae son más frecuentes en aguas marinas o salobres. Muchas son cosmopolitas y se adaptan a ambientes variables donde pocas especies prosperan.

En el mar, están presentes allí donde llega la luz suficiente. La mayoría son bentónicas (ligadas al fondo), aunque existen representantes planctónicos que forman parte del fitoplancton. Ecológicamente son esenciales: sostienen redes tróficas, producen oxígeno y contienen especies que establecen simbiogénesis con hongos para formar líquenes o con invertebrados acuáticos como esponjas y cnidarios.

Reproducción de las algas verdes

Reproduccion de algas verdes

Como hemos mencionado antes, las algas se pueden reproducir asexualmente mediante fragmentación y sexualmente de diversas maneras. Vamos a analizar cada una de ellas, incorporando las variantes más frecuentes:

  • Hologamia: se trata de un tipo de reproducción que se observa únicamente en algas unicelulares. Su reproducción consiste en que el propio alga entera actúa como un gameto y se fusiona con otro gameto.
  • Conjugación: se trata de un tipo de reproducción que sólo ocurre en las algas que son de tipo filamentosas (por ejemplo, Spirogyra). En ella, algunas algas actúan como machos y otras como hembras. De esta forma, son capaces de unir los filamentos y crear unos tubos de unión por los que van pasando el contenido reproductivo. Cuando el proceso se ha terminado, como resultado se forma una zigospora. Se trata de una espora que permanece latente hasta que las condiciones del medio son adecuadas para su germinación en la que forma un nuevo filamento. Puede ser isógama o anisógama según el tamaño relativo de los núcleos implicados.
  • Planogamia: reproducción mediante gametos móviles; tanto los masculinos como los femeninos poseen flagelos y pueden desplazarse para encontrarse. Puede ser isógama si los gametos son semejantes o anisógama si difieren.
  • Oogamia: en este caso el gameto femenino es inmóvil al carecer de flagelo. La fecundación puede ser externa (liberando el gameto) o interna si permanece dentro del gametangio que lo produce.

Además, muchas clorofitas se multiplican vegetativamente por división celular y por esporas asexuales (zoosporas flageladas o aplanosporas), mecanismos muy eficaces en condiciones favorables.

Ciclos biológicos y alternancia de generaciones

Los ciclos de vida abarcan desde esquemas sencillos a alternancias complejas:

  • Monogenético haplofásico o diplofásico: con una sola generación, la fase nuclear dominante puede ser haploide o diploide. Codium tomentosum presenta ciclo diplofásico.
  • Digenético haplodiplofásico: alternancia de generaciones isomórficas u heteromórficas (esporófito y gametófito semejantes o distintos). Ejemplos isomórficos: Ulva lactuca, Ulva intestinalis o Cladophora rupestris.

Durante estas alternancias se producen meiosis zigótica, esporangial o gametangial según el linaje. Estos rasgos se utilizan para diagnóstico taxonómico y ayudan a explicar la plasticidad ecológica del grupo.

Algas filamentosas

Algas verdes marinas

Las algas filamentosas son de interés público, ya que muchas de ellas se emplean en acuarios. Poseen tanto clorofila a como b y varios tipos de pigmentos como los carotenos y las xantofilas. Nos la encontramos principalmente en zonas de agua dulce, aunque también se las puede ver habitando zonas marinas. Esto la convierte en una planta versátil a la hora de utilizarla en tu acuario.

Se les llama algas filamentosas porque tienen células con forma de filamentos como pelos compactos. En algunos acuarios se da la formación de una especie de alga verde filamentosa que no es muy agradable (similar a las malas hierbas en los huertos) y que se llama Cladophora. Puedes reconocerla fácilmente puesto que se ven como un grupo de filamentos verdes oscuros y crecen fijas a sustratos u otras plantas de alrededor.

Las algas filamentosas necesitan mucha luz y nutrientes para crecer bien. Necesitan grandes cantidades de nitratos y fosfatos que contiene el agua. Si quieres garantizar el buen estado y crecimiento de las algas verdes en tu acuario, asegúrate de que tengan buenas cantidades de estos minerales.

Estas algas también pueden convertirse en una plaga si hay exceso de nutrientes. Puede dañar las aguas con el proceso conocido como eutrofización. Se trata de un crecimiento exagerado por el exceso de nutrientes en el agua que conlleva a una reducción de la cantidad de luz que llega al fondo por el exceso de algas. Al morir comienzan a pudrirse y crear un ambiente putrefacto.

Causas por las que aparecen en tu acuario

Algas verdes en acuarios

Es posible que tengas un estanque y de un día para otro comiencen a proliferar algas verdes. Esta situación se debe por diferentes causas. Una de las principales es el desequilibrio entre nitrato y fosfato en el agua. Por lo general suele haber más cantidad de nitratos que de fosfatos. Al no tener los valores adecuadamente hace que crezcan estas algas en los acuarios. Para evitar esta situación hay que controlar muy bien los niveles de plantas que coloquemos en el estanque.

Otro problema que desencadena el crecimiento indeseado de algas verdes es la poca filtración o carga biológica. Esta situación se da cuando los filtros no tienen la potencia necesaria para mantener el agua en buen estado. Puede ser porque el acuario no tenga suficiente potencia como para filtrar una gran cantidad de agua o un volumen demasiado grande o porque se ha atorado/estropeado. Para tener en cuenta este aspecto, tan solo debemos buscar la potencia necesaria a la que tiene que funcionar. Hay que saber que al introducir el filtro en el agua, la potencia se reduce en un 40%. Por ello, es necesario comprar un filtro que disponga de una potencia mayor.

Si el acuario tiene un exceso de luz solar directa o, por el contrario, una carencia de iluminación, se puede dar el caso de un crecimiento indeseado. La cantidad de luz que entra debe estar bien medida y ser la justa y necesaria.

https://www.youtube.com/watch?v=UNdODaiGuSg

Algas verdes en acuario

Prevención y control en acuarios: equilibrio de nutrientes y luz

Para mantener a raya las algas verdes indeseadas, procura un ratio N:P equilibrado (orientativamente entre 10:1 y 20:1 en mg/L), con test periódicos de nitrato y fosfato. Las plantas acuáticas de crecimiento rápido ayudan a consumir el exceso de nutrientes. Evita la sobrealimentación de peces y sifona el fondo para retirar detritos, fuentes de amonio y fosfato.

Ajusta el fotoperiodo a 8–10 horas diarias con iluminación acorde al volumen. La luz natural directa suele disparar proliferaciones; si no puedes evitarla, utiliza cortinas o reubica la urna. Mantén los filtros con medios biológicos maduros y caudal suficiente (considera el descenso de rendimiento bajo agua) y complementa con cambios de agua regulares del 20–30%.

La introducción de consumidores de algas (por ejemplo, caracoles y algunas especies de camarones o peces, según compatibilidades) puede ayudar, pero nunca sustituye a la corrección de la causa raíz: luz, nutrientes y filtración.

Importancia económica y usos: bioestimulantes y más

Además de su valor ecológico, varias algas verdes son fuentes de compuestos bioactivos y se emplean como bioestimulantes agrícolas no microbianos. Sus extractos mejoran la absorción de nutrientes, la eficiencia del uso de fertilizantes y la tolerancia al estrés abiótico (sequía, salinidad, oxidación), con beneficios para agricultura sostenible.

  • Chlorella vulgaris: microalga unicelular con alto contenido en proteínas, vitaminas y minerales. Sus extractos aportan fitohormonas y aminoácidos, aumentan la actividad microbiana del suelo y ayudan a resistir la sequía y salinidad.
  • Dunaliella salina: halófila que acumula betacaroteno, antioxidante potente. Mejora la eficiencia fotosintética y protege frente al estrés oxidativo.
  • Ulva lactuca (lechuga de mar): macroalga rica en polisacáridos y minerales. Sus compuestos actúan como acondicionadores del suelo, favorecen el desarrollo radicular y la absorción de nutrientes.
  • Scenedesmus spp.: microalgas versátiles de alto contenido en lípidos y proteínas, útiles para estimular rendimiento y tolerancia al estrés.
  • Spirogyra spp.: filamentosas de aguas dulces, ricas en aminoácidos y antioxidantes, que pueden promover el crecimiento radicular y la actividad microbiana del suelo.

Estos usos se suman a aplicaciones en acuicultura (como alimento o mejora del agua), en biotecnología (producción de pigmentos y metabolitos) y, en determinados casos, en biorremediación para captar nutrientes en efluentes.

“Mareas verdes” y eutrofización

Cuando la carga de nitrógeno y fósforo se dispara por aportes urbanos, agrícolas o ganaderos, ciertas algas verdes proliferan masivamente, disminuyen la transparencia del agua y, al morir, su descomposición consume oxígeno disuelto, pudiendo generar ambientes anóxicos. Este proceso, la eutrofización, afecta a ríos, lagos y zonas costeras. Abordarlo requiere reducir nutrientes en origen, restaurar humedales y mejorar las depuradoras.

Comparativa con plantas terrestres y relación evolutiva

Las algas verdes comparten con las plantas terrestres clorofila a y b, almidón como reserva y paredes ricas en celulosa. En Charophyceae encontramos rasgos celulares (por ejemplo, fragmoplasto en la citoquinesis y zigotos de pared engrosada, las zigosporas) que sugieren la transición evolutiva hacia las plantas vasculares. Este vínculo explica su importancia para entender el origen de la flora terrestre.

Espero que estos consejos te sirvan para conocer más a las algas verdes. Conocer su diversidad, fisiología y ciclos permite apreciarlas como pilares de los ecosistemas acuáticos y, a la vez, como aliadas en acuarios y agricultura. A partir de una correcta gestión de la luz y los nutrientes, y de valorar su papel ecológico y biotecnológico, es posible convivir con ellas de forma saludable y provechosa.