Cangrejos de mar: características, hábitat, alimentación y amenazas

  • Decápodos con pinzas funcionales: exoesqueleto de quitina, desplazamiento lateral eficiente y gran plasticidad ecológica.
  • Omnívoros y oportunistas: consumen moluscos, peces, algas y detritos; abren bivalvos con fuerza y muestran conductas carroñeras.
  • Amplio hábitat: costas, estuarios y fondos diversos; toleran variaciones de salinidad y temperatura y presentan fases larvarias planctónicas.
  • Amenazas y gestión: depredación natural, contaminación, pérdida de hábitat e invasiones biológicas; pesca con trampas y liberación de hembras ovígeras favorecen la sostenibilidad.

Cangrejos de mar en la orilla

Al igual que existen los cangrejos de río, también están los cangrejos de mar. Estos cangrejos son los protagonistas de este artículo. Hay cerca de 4.000 especies a las que podemos llamar cangrejos y muchas de ellas viven en el mar. Estos cangrejos tienen características diferentes a los que viven en el río debido a que se tienen que adaptar a otro tipo de entorno.

En este artículo vamos a contarte todo lo que debes saber sobre los cangrejos del mar.

Características principales

Tipos de cangrejos de mar

Ya sean de mar o de río, los cangrejos pertenecen al orden de los decápodos. Esto quiere decir que constan de cinco pares de patas. Por un lado, tienen un primer par modificado en pinzas o tenazas (quelas) que han evolucionado para capturar, trocear y manipular el alimento, defenderse de depredadores y realizar rituales de cortejo. Por otro, disponen de patas locomotoras para desplazarse por el fondo.

Como todo crustáceo, poseen un exoesqueleto de quitina que actúa como caparazón protector. Este caparazón no crece de forma continua, por lo que el cangrejo debe mudar (ecdisis) periódicamente: el caparazón antiguo se ablanda y se separa, y bajo él se ha formado ya uno nuevo. Tras la muda, el nuevo exoesqueleto tarda un tiempo en endurecerse, un momento especialmente delicado en el que son más vulnerables.

El cangrejo de mar muestra una notable variabilidad en el tamaño y la forma de sus pinzas según la especie y el sexo, lo que se relaciona con su dieta y el tipo de presa que capturan. En muchos casos, una pinza puede ser ligeramente más robusta que la otra y, en géneros como los violinistas, una pinza es desproporcionadamente grande y cumple una función comunicativa durante el cortejo.

En comportamiento, suelen tener hábitos bentónicos, es decir, deambulan por el fondo del mar donde se alimentan, descansan y se reproducen. Algunas especies, en cambio, han adoptado estilos de vida más demersales (cerca del fondo pero con periodos de natación) o se establecen en zonas intermareales. Existen familias con gran capacidad de nado, como los portúnidos, que poseen un último par de patas aplanadas para impulsarse en el agua, aunque la mayoría se desplaza caminando.

Una de las imágenes más características es su desplazamiento lateral. La peculiar forma del cuerpo (caparazón ancho con abdomen reducido) y la disposición de las articulaciones de las patas favorecen que moverse de lado sea más eficiente y estable que hacerlo en línea recta, sobre todo cuando deben reaccionar rápido para refugiarse. Aun así, algunas especies pueden caminar hacia delante o hacia atrás cuando la situación lo requiere.

Otra característica llamativa es su capacidad de regeneración: si pierden una pata o una pinza, pueden regenerarla paulatinamente a lo largo de sucesivas mudas, lo que incrementa sus posibilidades de supervivencia.

Cangrejo de mar: características, hábitat, alimentación y amenazas

El cuerpo de los cangrejos de mar se adapta con facilidad a muy distintos entornos. Un ejemplo clásico es el cangrejo ermitaño, que a diferencia de otros cangrejos no cuenta con caparazón dorsal rígido completo y, por ello, ocupa conchas vacías que va cambiando conforme crece. Otro caso singular es el cangrejo cocotero, capaz de trepar palmeras para obtener su alimento, muestra extrema de su adaptación a la vida terrestre siempre que puedan mantener la humedad corporal, y otras especies destacadas como el cangrejo araña japonés.

Alimentación del cangrejo del mar

Cangrejo de mar alimentándose

Todas las clases de cangrejos tienen por naturaleza una dieta omnívora. Son capaces de consumir materia orgánica animal y vegetal: pequeños peces, otros crustáceos, bivalvos, gasterópodos marinos, gusanos, algas y restos orgánicos. Para alimentarse, cuentan con poderosas tenazas que facilitan la captura y manipulación de la presa. Mientras más grande es el cangrejo, más potentes pueden ser sus pinzas y mayor es la fuerza que ejercen, lo que les permite abrir conchas de moluscos con relativa facilidad.

Con las pinzas trituran los alimentos en fragmentos manejables para llevarlos a la boca. Muchas especies muestran preferencia por moluscos bivalvos (almejas, ostras, mejillones) y caracoles de pequeño tamaño. En entornos cercanos a puertos o zonas de pesca, es habitual que adopten conductas carroñeras, aprovechando descartes y restos de pescado.

La mayoría son oportunistas: aunque pueden cazar, suelen optimizar esfuerzos y reducir riesgos alimentándose de lo que el mar arrastra o de presas fáciles de capturar en grietas y praderas de algas. En playas y zonas intermareales, no es raro verlos escarbando y rebuscando en busca de alimento, e incluso aprovechando desechos humanos cuando están disponibles.

Algunas especies complementan su dieta mediante filtración, tomando nutrientes junto con sedimentos y agua y desechando aquello que no necesitan. La amplitud de su dieta explica, en gran parte, su éxito ecológico en tantos ambientes marinos y costeros.

Cangrejo de mar alimentándose en el fondo marino

Hábitat y área de distribución

Cangrejo de mar en la roca

Estos cangrejos se encuentran distribuidos por todo el mundo. No hay prácticamente ningún mar sin representación de cangrejos de mar. Aunque algunas especies realizan desplazamientos estacionales o vinculados a la reproducción, su presencia es constante en la mayoría de litorales del planeta.

Son capaces de adaptarse a casi cualquier tipo de hábitat siempre que se cumplan sus requerimientos mínimos de refugio y alimento. La versatilidad de su dieta reduce la dependencia de condiciones muy concretas, por lo que, si el ambiente es medianamente favorable, lo más normal es que se establezcan con facilidad. Pueden encontrarse desde la línea de costa, en zonas intermareales con mareas, hasta sectores infralitorales donde se ocultan entre rocas, praderas de algas o fondos arenosos.

Su entorno típico incluye grietas rocosas, cuevas, lechos de algas y pequeñas oquedades donde se resguardan de los depredadores y encuentran alimento como gusanos, pequeños crustáceos y restos de algas. Algunas especies toleran amplias variaciones de salinidad y temperatura, lo que les permite vivir en estuarios y marismas (aguas salobres), así como en zonas de baja oxigenación temporal.

Aunque están presentes en casi todo el mundo, muchas poblaciones son abundantes en el océano Atlántico y en regiones templadas, y otras conquistan con éxito zonas tropicales donde la temperatura del agua favorece la proliferación de nutrientes. Diversas especies también se adentran mar adentro hasta profundidades considerables, mientras que otras permanecen muy ligadas a la costa.

Hábitat del cangrejo de mar en costas y estuarios

Reproducción y ciclo de vida

La reproducción de muchos cangrejos de mar está estrechamente ligada a la muda de las hembras. En varias especies, el apareamiento coincide con el momento en que la hembra ha mudado y su caparazón aún está blando. Previamente, el macho puede proteger a la hembra colocándose sobre ella y desplazándose juntos durante días hasta que llega el momento de la cópula.

La fecundación es generalmente interna. Después, la hembra deposita miles de huevos y forma con ellos un “saco” que mantiene adherido bajo su abdomen, pegado a sus patas natatorias, para oxigenarlos y protegerlos durante semanas o meses, según la especie y las condiciones ambientales.

Cuando eclosionan, las crías pasan por un desarrollo larvario planctónico con varias fases (zoeas) y una etapa llamada megalopa. Durante estas fases, las larvas flotan y se alimentan en la columna de agua hasta que, tras la metamorfosis, descienden al fondo adoptando la forma miniaturizada del adulto. La temperatura y la salinidad influyen de manera decisiva en la supervivencia y en la velocidad del desarrollo: en términos generales, temperaturas algo más altas aceleran el proceso dentro de rangos tolerables, y salinidades demasiado bajas pueden dificultar o impedir un desarrollo normal.

En la edad adulta, numerosos cangrejos de mar pueden permanecer varios días fuera del agua si se mantienen en ambientes húmedos y de temperatura moderada, aunque suelen regresar al mar para alimentarse, hidratarse y reproducirse.

La esperanza de vida es variable porque existen muchas especies, pero suele oscilar entre 3 y 15 años. Esta duración está condicionada por la disponibilidad de alimento, la presión de depredadores y la estabilidad del entorno.

Ejemplo emblemático: el cangrejo verde europeo (Carcinus maenas)

Dentro de los cangrejos de mar, Carcinus maenas (cangrejo verde europeo o cangrejo de la costa) es uno de los más estudiados por su enorme capacidad de adaptación y su impacto ecológico allí donde se establece. Es un cangrejo de tamaño medio, con caparazón más ancho que largo y grandes pinzas funcionales. Su coloración es muy variable (verdes, pardos, rojizos) en función del momento del ciclo de muda y del sustrato.

Habita todo tipo de costas y zonas de marea, desde estuarios hasta fondos rocosos, arenosos o con algas. Presenta tolerancia a cambios de salinidad y temperatura, y resiste periodos de bajo oxígeno mejor que otros crustáceos. Es omnívoro y generalista, con gran habilidad para abrir conchas de bivalvos y explotar una amplia gama de recursos.

Como especie, ha sido reportado más allá de su rango original y se considera de alto potencial invasor en distintos lugares del mundo, donde compite con cangrejos nativos y depreda recursos pesqueros, afectando a economías locales y a la estabilidad de las cadenas tróficas intermareales. Además, se ha utilizado como bioindicador para monitorear metales pesados y otros contaminantes, dado que acumula trazas en sus tejidos.

Amenazas del cangrejo de mar

Amenazas del cangrejo de mar

La esperanza de vida de estos animales es más difícil de concretar ya que tiene cerca de 4000 especies. Sin embargo, la media general se encuentra entre los 3 y 15 años de vida. Esta esperanza de vida está sujeta a posibles cambios en la cantidad depredadores o cambios ambientales. Por lo general, son cazados y devorados por animales marinos como pulpos, tortugas marinas, tiburones, nutrias marinas y, en ocasiones, otros cangrejos más grandes. Las aves marinas y numerosos peces costeros también se alimentan de ellos, sobre todo de juveniles.

Cuando hay carencia de alimentos son capaces de comerse entre ellos (canibalismo). Esta tendencia es más frecuente en altas densidades poblacionales, y es común que los individuos jóvenes sean más vulnerables.

Cuando salen a la orilla del mar también pueden encontrarse con algunas amenazas. Sus huevos o larvas también se encuentran en peligro: en el mar pueden ser consumidos por otras especies planctívoras y, si están en zonas de playa, mamíferos domésticos como perros y gatos pueden depredarlos accidentalmente.

Además de los depredadores naturales, existen presiones de origen humano: la contaminación (metales pesados, microplásticos, hidrocarburos), la pérdida de hábitat por obras costeras, el calentamiento del agua y la acidificación del océano. La captura incidental en artes de pesca, el tránsito de embarcaciones y la degradación de praderas marinas también afectan a sus poblaciones locales.

Un aspecto singular es la gestión de especies invasoras. Algunas campañas de control de cangrejos no nativos, si no están bien diseñadas, pueden alterar comunidades locales. Por ello, se promueven métodos de pesca selectiva y el uso de nasas o trampas que reducen daños en el hábitat y permiten liberar ejemplares pequeños o hembras ovígeras.

Presiones y conservación del cangrejo de mar

Relación con el ser humano y valor nutricional

Muchos cangrejos de mar tienen interés gastronómico y pesquero. Para garantizar su sostenibilidad, la captura con trampas específicas es preferible porque minimiza el impacto en el fondo y permite seleccionar tamaños. Es importante respetar vedas, tallas mínimas y liberar hembras con huevos en especies protegidas o reguladas.

En cuanto a su composición, la carne de cangrejo destaca por su alto contenido en proteínas de alto valor biológico, grasas saludables (con presencia de omega-3), y minerales como yodo, zinc, fósforo y magnesio, además de vitaminas del grupo B y vitamina E. Su aporte energético suele ser moderado, con bajo contenido en grasa total, lo que lo convierte en un alimento interesante dentro de dietas equilibradas, salvo contraindicaciones individuales.

Para conocer bien de qué se alimentan y cómo viven los cangrejos, conviene recordar que son especies clave en los ecosistemas costeros: reciclan nutrientes, controlan poblaciones de invertebrados y sirven de alimento a numerosas especies. Fomentar prácticas pesqueras responsables y conservar sus hábitats contribuye a mantener la salud del litoral.

Espero que con esta información puedan conocer más acerca del cangrejo del mar. Con sus rasgos morfológicos únicos, su versatilidad ecológica, su interesante ciclo de vida y su papel en los ecosistemas y en la cocina, los cangrejos de mar son un grupo fascinante que merece ser comprendido y protegido.

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